Matadas o Matonas
Sapos para los(as) machistas de la televisión.
Por FERNANDO VIVAS
LA televisión es femenina y antes lo fue más. Si cuantificamos las horas que le dedica a las mujeres, los hombres salimos perdiendo: novelas de sentimentalidad desmelenada, escritas por ellas y protagonizadas por chicas hermosas y dolientes; spots telegrafiados sólo para el ama de casa; concursos y magazines para embobarlas y, con un numerito de strippers, alborotarles ligeramente las hormonas. Programas llamados `femeninos' como no los hay `masculinos', porque la división social del trabajo ha determinado que las hembras frieguen y trapeen en interiores con aparato mientras los machos se rompen el lomo y se bacilan en exteriores pelados. Antes, cuando la división era neta, la femineidad de la Tv. fue más ostensible, tanto que la telenovela, género madre de nuestra industria televisiva, se consagró a ellas. La Tv. peruana hizo una operación sublime: "Simplemente María" fue la telenovela más importante de la historia, entre otras cosas porque demostró que el ama de casa, el aparato y la sirvienta protagónica tenían la misma concesión sobre la mugre doméstica. Desde los rincones de la casa se podía soñar e inducir fantasías, claro que sin dejar el rol subordinado. Y si la revuelta de María, madre soltera que rechaza al padre de su hijo, sonaba libertaria, ahí nomás vino Delia Fiallo, vieja de marras, a refregarnos Esmeraldas, Cristales, Mariemilias y Leonelas que recuerdan a las féminas que pueden ser profesionales, ganar su platita y ser sexualmente activas antes del matrimonio; pero serán infelices si no tienen un hombre que las pise y las apachurre.
Premios y antipremios feministas -rotundo sapo- a la Tv.
La televisión, así de femenina, no es para nada feminista. Es, por el contrario, una aliada invalorable del patriarcado que no las quiere ver fuera del redil. Así lo sostienen las amigas de Fem-TV (manuelas, floras, calandrias, demus y ONGs afines) que darán en diciembre antipremios con forma de batracio a la publicidad machista. Ese abominable spot de Ace (sapo para Procter & Gamble y los publicistas de Leo Burnett) de la mamá coneja que friega y refriega ropa para mantener a su prole feliz y bien tiza como si fuera lavada por Magia Blanca (sapo también para Luchín Cárdenas, publicista que felicitamos por la tolerancia racial exhibida en su campaña de costa, sierra y selva pero que no ha sido capaz de superar el clisé de la mujer obsesa con la manchita en la camisa del marido), o ese patanesco del `arriba baby' y el tatuaje en la nalga (sapo para Pilsen y Publicistas Asociados). Sapos para todas las `entrevistas verdaderas' que toman a la mujer por crédula e idiota. Sapos, si vemos más allá de los spots, para esa estirpe de matonas a lo Bozzo o Cuculiza que con el cuento de que representan a la mujer llegando por fin al poder, se venden al dominio de la yuca patriarcal. Véanlas si no, demagogas y autoritarias, preocupadas por la mujer abusada, pero no para liberarla de sus tradicionales roles domésticos, sino para inducirlas a la violencia revanchista y el oportunismo a lo Lorena Bobbit, mientras cargan el bebé con un brazo y manejan la escoba con el otro.

Escribe
LEON TRAHTEMBERG
Educador León Trahtemberg entre clases y comedias.
Soy principalmente sonydependiente y zapeador selectivo. Mis preferidos son Sony, Warner, CCN, Cable Mágico Cultural, Discovery y Mundo Olé. Mi desayuno es noticioso. Zapeo entre RPP, CCN y CNN. Cuando hago siesta, pongo en el fondo a "La familia Ingalls". Cuando trabajo en la computadora, alterno entre "Cheers", "Seinfeld" y "La Nanny" y las series de Warner. Infaltable, el lunes a las 9 p.m. vemos el estreno del programa semanal "De a 2" que hacemos Roberto Lerner y yo en CMC. Si no estoy en casa lo grabo. Al anochecer zapeo entre Raúl Romero, Mundo Olé y Discovery Channel. Si es más tarde, nuevamente Sony con Bill Cosby o Al Bundy. Sábado y domingo la cosa cambia un poco. Zapeo más. Busco alguna película en el horario infantil porque las violentas me irritan. Infaltable el sábado a la 1 p.m. es "Fama". El domingo veo algunos de los programas de conversación de Canal N y alterno con las películas de Film & Arts y los documentales de Mundo Olé y Discovery, varios de los cuales grabo para usarlos en mis clases en el colegio. En resumen, después del desayuno procuro ver comedias, comedias y más comedias. La cruda realidad la veo en la calle.
Son Cubanos
Manuel Pérez y Enrique Pineda Barnet, cineastas cubanos en retrospectiva fílmica.
MANUEL Pérez y Enrique Pineda Barnet llegaron a Lima con nostalgias del cine cubano de cargas al machete y nueva trova, de ficciones agazapadas tras documentales, de "El hombre de Maisinicú" y "La bella del Alhambra", los filmes más importantes dirigidos por cada uno de ellos. Si antes el ICAIC (ente del cine isleño) se daba el lujo de coproducirle filmes a sus vecinos latinoamericanos ahora pide a gritos que el resto del mundo les coproduzca a ellos. Las ficciones de la isla se han vuelto más escasas y más arduas, también más adaptadas a las fórmulas en uso internacional. Sin embargo, reclaman su libertad experimental y su relativista humor tropical. Entre la muestra que ambos cineastas presentan en el auditorio Ricardo Palma de Miraflores, se incluye "Piedra sobre piedra", documental rodado en el Perú por el gran Santiago Alvarez sobre las ruinas del cataclismo de mayo de 1970.
Picotazos
-"Papá, aquí está tu obra maestra, el fruto de tu
mejor polvo".
Raúl Beryon en una antología
de "Risas y salsa".

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