Edición Nº 1592


 

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    28 de Octubre de 1999
    Por LORENA TUDELA LOVEDAY

    Relaciones De Género
    En El Milenio, ¿No?

    Ay hija, debo estar grave porque te juro que me llega a la punta de la teta derecha ir a toros, no sabes. Con decirte que en la primera corrida, pucha, no sé si porque fueron siete los pisco sours previos en el Country o porque me encontré en el bar con un Alejandro Choledo vestido de mozalbete cantábrico y el resultado me remitió más a un souvenir cusqueño que a una estampa goyesca, que durante la corrida me quedé dormida sentada en pleno tendido, con la cabeza en el hombro del más más de Repsol y los pies sobre las faldas de la más más de Telefónica y pucha, encima soñé que Pizarro, Almagro y el curete ese del libro de misa, pucha, no eran en realidad los conquistadores sino los new bussines chairmen del banco de inversión responsable de la privatización del Agua Dulce, todo esto mientras miles de gentes gritaban olé, olé.

    Lo que pasa es que en general, pucha, estoy súper caidona, ¿ya? No sé si es que estoy ¡haaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarta! de El Innombrable y sus pellejerías (aunque hija, o sea, en realidad, cuándo en la vida la otra gente me ha afectado a mí emocionalmente; a lo más, pucha, me han complicado el budget de la ranchería y punto); o es que, o sea, es la primera vez en la vida que un hombre me chotea. Porque me ha ocurrido, sí, ¿y sabes tú quién ha sido?: FOZ, ni más ni menos. Ay, espera un ratito que me ha venido una arcada y la sigo, ¿ya?... es que estoy de somatizona, no sabes...

    Mira, todo empezó el otro día que la Jessikah's Jesseniah's me estaba haciendo la cera (que lo hace de maravillas) y justo cuando andaba sacándome los que ya te imaginas de por allí abajo, pucha, qué extraña asociación libre habrá tenido, que me dijo: "señorita Lorena, no me quiero meter en su vida, ¿ya? Pero dígame, ¿usted no se va a casar nunca?" Pucha, no sabes, de la impresión creo que todos los pelos que me había sacado se regresaron a su sitio, cómo te explico, y lo único que pude contestarle fue que una pregunta como ésa, pucha, precisamente cuando está por empezar el foro de Sonia sobre las relaciones de género en el nuevo milenio y pucha, Lipovesky nos va a dictar cátedra sobre la autonomía del ser humano más allá de lo que éste lleve entre las piernas, pucha, no es sino una cholada.

    La pobre Jessy, mientras me arranchaba una lámina de cera de debajo del ombligo, pucha, o sea, lo único que me dijo fue, "señorita China, lo que pasa es que ya vi que le están saliendo sus canitas por acá y bueno, usted me entiende...". Hija, no la dejé terminar y así calata y todo como estaba, pucha, chapé teléfono y lo invité a FOZ a comer en la noche a la casa. Lo primero que me dijo fue que no porque tenía que leer no sé qué huevada de la poesía del Siglo de Oro en castellano de época, pero el señuelo fueron unas endivias rellenas de roquefort con un Villa Cecilia 76 al costado. A las siete en punto estaba el hombre tocando el timbre del edificio. Para hacerla breve, o sea, mi estrategia era decirle todo lo más directamente posible y para ello le hablé primero de Simone de Beauvoir, luego de Hanna Harend para pasar a la Yourcenar y cuando andábamos en la mousse de chirimoya con aguaymanto, pucha, se lo lancé sin asco: "Felipe, entre bomberos no nos vamos a pisar la manguera: me están saliendo canas en la churrimindanga y hasta ahora no me he casado. Aunque sea para que la gente hable, pucha, cásate conmigo y si no nos aguantamos, nos divorciamos y no pasó nada, tú me entiendes". Bueno, el hombre se metió la cucharada de mousse por el anteojo y como le suele pasar cuando está en el laberinto de Dédalo, pucha, le vino la sordera y me contestó: "Sí, Chinita, tienes razón, el Chino y el cura Cipriani ya tienen sus enjuagues para no sacar la ley de divorcio". Suficiente, hija, una ha estudiado en Villa María para ser buena entendedora. Esa noche lloré como si Martha Hildebrandt me estuviera dando una cucharada de purgante y hasta el día de hoy no me repongo. Relaciones de género en el nuevo milenio te voy a dar. Chau, chau. (Rafo León).

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