Edición Nº 1596


 

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    ARTÍCULO

    2 de diciembre de 1999

    Escribe SERGIO CARRASCO

    Escenarios de Fraude
    Primera misión de observadores llega en clima hostil. Todo el proceso está bajo severo escrutinio.

    Patrick Merloe y Gerardo Le Chevallier (NDI), Charles Costello (Centro Carter), quienes llegaron con Jennifer Mc Coy y Guillermo Márquez esta semana, con Fernando Tuesta. Les preocupa: la libertad de prensa, el acceso de los candidatos a los medios y la seguridad electoral.

    ANTES de que Guillermo Márquez Amado, ex presidente del Tribunal Electoral de Panamá, Charles Costello, Jennifer McCoy, Gerardo Le Chevalier o Patrick Merloe, digan una palabra sobre la marcha del proceso electoral del 2000, calificados voceros del oficialismo ya se habían mostrado pródigos en reparos. Aquéllos, como se sabe, son miembros de la misión conjunta de observadores de The Carter Center y del National Democratic Institute for International Affairs (NDI) vinculado al Partido Demócrata de EE.UU.
    "Creo que algunas instituciones tienen un criterio predeterminado con respecto al Perú", dijo el martes 30, en alarde de objetividad, el presidente de la Comisión de Constitución, Carlos Torres y Torres Lara, aludiendo a la incorporación al Centro Carter del ex embajador de EE.UU. en el Perú, Dennis Jett. Este, como se recuerda, fue un franco interlocutor de su gobierno durante su estancia en Lima y se despidió el pasado julio criticando al gobierno por el incumplimiento del fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso de los terroristas chilenos (CARETAS 1572). No queriendo ser menos que CTyT, su colega de bancada, Oswaldo Sandoval, sentenció que "a ellos (los observadores) no los ha elegido nadie y no tienen a quién responder, excepto ante sí mismos". La misión de la OEA responde -entre otros- al gobierno peruano. El Centro Carter, fundado en 1982, por su parte es de algún modo la extensión natural de la gestión presidencial de Jimmy Carter, quien impulsó vigorosamente la ola re-democratizadora y la vigencia de los derechos humanos en América Latina en la década de los '70.
    ¿Es la del oficialismo una reacción a chorro contra Jett o, en realidad, pretende colocar a observadores como los del Centro Carter-NDI bajo observación?
    A diferencia de la misión de la OEA, ésta ha llegado con la debida anticipación. Analistas de temas electorales coinciden en que el fraude en términos modernos no es el que se monta el día de las elecciones o a la hora del escrutinio, sino el referido a las reglas de juego que rigen el proceso. El quid del asunto no está en el acto electoral propiamente dicho sino antes de él. "Si el gobierno modifica las reglas de juego, entorpece la participación de los candidatos, no permite el acceso a los medios, no hay cobertura informativa como debe ser, entonces tenemos que los otros candidatos llegan ya vencidos cuando la carrera va a empezar. Así, el día de las elecciones, el gobierno no tendría necesidad de armar un fraude porque tiene ya el camino allanado", sostiene Fernando Tuesta Soldevilla, experto en temas electorales. La misión de la OEA tiene prevista su llegada a Lima apenas un mes antes de las elecciones. La del Centro Carter-NDI estará en Lima hasta este viernes 3 y volverá en enero, cuando instalará un centro de observación permanente.

    Rony Cáceres y Rafael Roncagliolo: mucho ojo.


    TRANSPARENCIA CON MALOS OJOS


    Pero no sólo estos observadores parecen ser vistos con malos ojos. También la Asociación Civil Transparencia ha recibido en los últimos días muestras del calibre de la munición oficialista. El presidente Fujimori cuestionó en días pasados la imparcialidad de algunos miembros de Transparencia. "Es como si yo le recordara al presidente Fujimori que lo conocí las varias veces que me invitó al programa que le había dado Alan García en canal 7", retrucó Rafael Roncagliolo, secretario general de Transparencia.
    Lo curioso es que en 1995, luego del informe de Transparencia sobre las elecciones generales de ese año (en él se señaló que éstas se realizaron con toda normalidad y que las irregularidades que se presentaron "no son susceptibles de alterar significativamente el resultado"), el propio Fujimori felicitó a Transparencia y afirmó que había cumplido un buen papel. "Esto quiere decir que cuando nuestra observación registra cosas que pueden resultar favorables al gobierno nos felicitan y cuando no, nos atacan."
    El último puyazo corrió a cargo de Miguel Velit (C90/NM), quien sostuvo que Transparencia pretende desestabilizar el proceso electoral. Cargo que sazonó recordando que Roncagliolo fue jefe de la página editorial de Expreso cuando aquél fue confiscado. "Habría que preguntarse qué hacía Velit en la época de Velasco", dice Roncagliolo.
    El hecho es que "estamos frente a un proceso electoral muchísimo más preocupante que el de 1995", según Roncagliolo. "Toda la institucionalidad del país ha sido cambiada." (Ver recuadro)
    "La información que damos forma parte de una estrategia de observación de Transparencia para tomarle el pulso al proceso electoral desde el momento en que surgen las primeras candidaturas. La idea es realizar una investigación totalmente ascéptica, sostenida y continua sobre lo que publican los medios de comunicación, sobre el proceso, sobre los candidatos. Son cifras frías. El ciudadano hará su juicio", dice Roncagliolo. Y en efecto, en las últimas semanas ha venido midiendo la presencia de los posibles candidatos en los medios (CARETAS 1593 y 1594). Sólo eso ha mostrado ya preocupantes indicios -que por lo demás se suman a la insólita cobertura que recibió Andrade en su lanzamiento y a la negativa de transmitir su mensaje a la nación (ver aparte)- y ha sacado roncha.
    Transparencia señala además otros aspectos que requieren de mucho ojo:
    La ausencia de observadores.
    Faltan poco más de cuatro meses para el día de las elecciones y el gobierno solamente ha invitado a la OEA. "No tengo ninguna crítica particular, pero el problema es que se trata del único observador electoral cuyo informe se tiene que someter al Consejo de la OEA, en el cual hay una embajadora peruana. Es decir, el gobierno es observado y es observador. Se trata pues del único organismo en el cual el gobierno puede influir directamente en el informe respecto a las elecciones", dice Roncagliolo. El jefe del gabinete ministerial, Alberto Bustamante Belaunde, ha dicho que todos los organismos con los cuales mantiene el Perú relaciones iban a ser convocados, pero hasta ahora esto no ha ocurrido. En 1995 llegaron parlamentarios de Suecia, Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, invitados por el Congreso de la República. "El congresista Sandoval ha dicho con mucha razón que no quiere que se critique al Perú sin ver. Sería bueno entonces que los inviten para que vengan a ver."
    El problema padrón electoral
    El titular del Reniec, Celedonio Méndez, ha sostenido que entre el 12 y 15 de diciembre se hará público el padrón electoral, pero según los analistas estamos a destiempo. "El padrón tiene que ser lo más público posible. A estas alturas, ya deberíamos tenerlo, tal como se comprometió el Reniec. Nos dicen que mañana y al día siguiente lo mismo. El padrón debe ser entregado a todas las fuerzas políticas y a todos los medios de comunicación, con suficiente tiempo para que así pueda ser revisado y si hay problemas eventuales, subsanarlos. Hay que estimar qué cantidad de muertos hay en el padrón, hay que ver si un ciudadano aparece en el padrón como cancelado, puede haber también la presencia de militares. Si el Reniec dice que no hay militares, muy bien pero hay que verlo. El padrón es un elemento público, no privado, cuanto más publicidad tenga, mejor", señala Roncagliolo.
    Problemas con la organización de las elecciones
    Existen una serie de recomendaciones técnicas hechas por las distintas misiones de la OEA, referidas por ejemplo a la logística. No se trata solamente de la entrega oportuna del material electoral en cada local de votación y la organización de los mismos, sino también de organizar la retracción de todos los materiales, cumplido el acto de sufragio y escrutinio. "En 1998 hubo serios problemas en el tema de la retracción, pero al final eso aparentemente no afectó en grandes números los resultados", dice Roncagliolo. También procupa a Transparencia el procesamiento de datos: "los programas que se usaron anteriormente probablemente no fueron los más convenientes. Ahora sabemos que ONPE va a trabajar con otros más modernos programas. No interesa tanto que los resultados sean presentados a las 10 ó 12 de la noche. Es importante la celeridad, pero más importante es que los resultados estén bien", afirma Rony Cáceres de Transparencia.
    El uso de fondos públicos.
    Transparencia está elaborando un formulario para poder sistematizar todas las denuncias que existen sobre el uso de fondos públicos. Para empezar muy pronto emprenderán un seguimiento a las pintas de Perú, país con futuro, que incluye un rastreo de varios puntos de la capital, así como la visita a diversas ciudades del país donde hay mayor presencia de esas pintas. La idea es evaluar el gasto aproximado que demanda.
    La falta de equidad en el acceso a los medios.
    "Es preocupante la absoluta desigualdad en el trato que la televisión da a los candidatos. El canal 9 ha anunciado que no va a pasar propaganda de ningún candidato, pero sí del Estado. Hasta Pinochet dispuso que cada candidato tendría un espacio por igual. Acá cada canal tiene el poder de decidir qué propaganda transmite y de quién. Eso nos parece lo más primitivo del mundo", dice Roncagliolo. "El JNE es la corte suprema en el tema electoral, por tanto tiene responsabilidad en lo referido al gasto del tesoro público y a la desigualdad en el acceso a los medios. Debería pronunciarse".
    A estos puntos bajo la lupa se añade otro, no menos sensible, que corresponde a los partidos y movimientos políticos prestar atención: la preparación de personeros. En opinión de analistas, aquéllos son también una garantía para que el acto electoral propiamente dicho sea transparente. "Es tarea de los candidatos reclutar personeros, entrenarlos y asegurarse de que entreguen a su partido la copia del acta. Si hay personeros es muy difícil hacer un fraude el día de la elección" dice Roncagliolo. Esta, por cierto, es una fase del proceso electoral en el que la presencia de los observadores es importante, pero a otro nivel. Cada misión de obvervadores puede movilizar no más de 50 personas y la votación se lleva a cabo en 80.0000 mesas. (Con informe de Sonia Sullón).


    Por Qué Las Posibilidades de Fraude son Hoy Mayores que en 1995

    • El retiro del Perú de la competencia de la Corte Interamericana. "Qué va a pasar en el caso de que un candidato sea atropellado en sus derechos? Simplemente no tendrá dónde acudir."
    • La destitución de los miembros del Tribunal Constitucional,
    • El cambio del sistema de votación para la elección del presidente y vicepresidente del JNE.
    • La modificación de la norma que señala el número de votos necesarios para aprobar una impugnación o tacha a los candidatos. Ahora se necesitan cuatro de los cinco votos de los miembros del JNE.
    • Y, sobre todo, una interpretación única de la Constitución.

     

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