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Edición Nº 1601 |
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DESPUES de la hazaña, el descanso. La experimentada voleibolista
Natalia Málaga eligió un día de playa. Total, el
boleto para las Olimpiadas de Sidney ya está en el bolso del seleccionado
femenino de vóley. Su presencia fue clave en el partido clasificatorio
frente a Argentina. "Estar en la banca durante los dos sets fue terrible.
Pero no perdí la confianza en la victoria", dice. Ella, aun lesionada,
se puso a calentar y aceptó de inmediato la invitación de
Man Boc Park. "Ingresé cuando íbamos por los 20 puntos del
tercer set. Se trataba de ganar o ganar. En la cancha, las palabras como
los puntos subieron de tono: del `Animo, chicas' y el `Así están
bien' hasta el `Vamos pues, carajo'. Cuando ganamos sentí como
si me hubieran quitado quinientos cuerpos de encima". Ahora descansa antes
de emprender las giras de preparación. "Esto me ha costado tanto
que ni pienso en el retiro". Punto para la matadora.
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