Edición Nº 1605

 

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    ARTÍCULO

    11 de Febrero de 2000


    Más Invasiones

    Oleada invasora se extiende a distritos como La Molina y también a provincias. Los vecinos empiezan a rechazarlas por cuenta propia.

    Martes 8,
    2 de la mañana.
    Vecinos de la Urbanización
    La Capilla, en La Molina,
    apresan por la fuerza a
    un invasor y lo expulsan
    del predio tomado.
    La violencia crece
    peligrosamente.

    Alerta Roja
    Violencia entre vecinos, propietarios e invasores se intensifica.

     

    La barahúnda en La Molina continúa, con quema de algunos enseres de los invasores incluida. El ministro del Interior, César Saucedo (vecino de La Molina), le aseguró al alcalde que mandaría fuerzas especiales, pero no cumplió. Los heridos entonces proliferaron. La Policía no pudo evitarlo.

    DURANTE el todavía angustiante martes 8, el alcalde de La Molina Paul Figueroa habría dicho a sus vecinos que estuviesen alerta. Las noticias de invasiones, entretanto, venían de todos lados, incluyendo provincias, de modo que las palabras del burgomaestre eran pertinentes.
    La noche anterior, en su distrito, cuando más de 600 personas al parecer provenientes de El Callao trataron de invadir una zona de la urbanización La Capilla, el resultado fue de 9 heridos, varios de ellos de bala. No se sabe a ciencia cierta quién les disparó, aunque se presume que fueron los mismos vecinos.
    "Digan ustedes que odiamos el régimen de Fujimori", gritaba una señora, interpretando el sentir de los vecinos. Las sospechas de que esta mecha invasora fue prendida por el Gobierno son crecientes y se confirmaron de alguna manera en el caso de La Molina. El sábado 5 por la noche, dos excavadoras del Ministerio de la Presidencia derrumbaron los muros de una propiedad que luego intentó ser invadida.
    Luego se produjo la invasión del lunes. Los vecinos acudieron a la PNP, en donde les dijeron que sin una orden procedente del Ministerio de la Fiscalía no podían actuar. También, llamaron al fiscal, quien no se presentó. ¿Una nueva edición de lo que ocurrió hace unos días en Villa El Salvador?
    Será muy fácil luego negar todo. Decir que más bien "hay una mano negra" que viene de la oposición e incluso relacionarlo con los incidentes de Yanamayo (ver nota en esta edición). Una hipótesis que no tiene ningún sustento pero que además olvida la sensación de desgobierno que invade el país y hace meditar sobre las consecuencias que han provocado tantos años de Estado de Derecho maltratado. Que el "final feliz" de toda esta oleada sea el traslado a algún lugar donde se tendrá "todo el apoyo" del Gobierno no justifica la violencia ni resucitará a los muertos que puedan quedar en el camino. (R.E/C.V.)

     



    Ciudad Apachúrrate

    Una incursión en la Ciudad Satélite Pachacútec donde, entre el calor y el tumulto, son reubicados ex invasores. Hay agua, centros de salud, pero también muchísima arena.

    Tras los violentos incidentes de Villa El Salvador, los invasores han sido reubicados en la Ciudad Satélite Pachacútec, un proyecto urbanístico de la época de Alan García revivido ahora, a todo meter, por CORDELICA, una de las instituciones que maneja más dinero del Estado y que está a cargo del comandante retirado de la Marina José Dellepiani.

    Kilométrica cola para el comedor popular. Los reubicados tienen agua, centros de salud, reflectores de noche. ¿Una tentación para nuevas invasiones?

    Escribe MARCO ZILERI

    EL puesto de comando de la Ciudad Satélite Pachacútec se ubica en la parte más alta de una pampa de arena, donde brillan dos potentes reflectores, en un lugar estratégico: tiene una vista del mar inmejorable y, además, es de los pocos lugares donde los celulares siguen operativos.
    Una trocha amplia recién enripiada -la avenida Yoshiyama-, y señalizada en la noche con centenares de mecheros de kerosene, dispuestos a ambas márgenes, permite alcanzar el punto neurálgico de las operaciones de reubicación.
    Pero hay que sortear camiones portatropas de la Policía, carros blindados de la Marina, trailers del Ministerio de la Presidencia, excavadoras del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, volquetes con toneladas de ripio, micros atestados de trabajadores y vehículos destartalados con decenas de hombres, mujeres y niños con sus primeras pertenencias a bordo.
    A lo largo del camino, se multiplican los iglúes de esteras de los invasores de Villa El Salvador, que a partir del jueves 3 empezaron a ser trasladados a Ventanilla por el gobierno. Cada cierto tramo un muro da cuenta de planes pasados hoy hechos polvo: "P.N. Propiedad Privada" o "PROYECTO PACHACUTEC. Prohibido las invasiones".
    En el puesto de comando un nudo de pick ups, camionetas Path Finders y de las otras se agolpan bajo la luz de los reflectores. Rangers de la Marina, equipos de comunicación y M-16 custodian el perímetro. Una carpa de EsSalud celeste brilla a lo lejos como un ojo de agua, y al costado, se levanta una larga carpa de lona verde de la Marina de Guerra : el puesto de comando.

    El comandante Dellepiani, jefe de CORDELICA,en pose estratégica, rodeado de los ministros Aguinaga y Mosqueira, así como de otros funcionarios.La reubicación es casi un operativo militar.


    Hay una serie de sillas a los costados del interior de la carpa, y al fondo, sentado en una mesa, está el jefe de las operaciones, el comandante AP (r) José Dellepiani. Tiene frente a sí el viejo plano de desarrollo urbano de la Ciudad Pachacútec, unos vasos descartables con Coca Cola. Un pizarrón adjunto registra en tinta roja, verde y azul el nombre del personal de comando, sus turnos, número de teléfonos celulares, acciones del día y el resultado del último censo poblacional. El resto es arena.
    Hace tres días, desde que Dellepiani y su gente llegó a Pachacútec, el mandamás de Cordelica y ex presidente de la Comisión Ejecutiva del Poder Judicial, casi no duerme, atareado en las coordinaciones propias de una operación virtualmente militar.
    "El miércoles 3 a las 5 de la tarde llegaron las primeras 600 familias" -sostiene Dellepiani-."Antes de la medianoche ya eran 4.000. Ahora son aproximadamente 7 mil familias, unas 25.000 personas. El lugar no aguanta para más".
    El despliegue logístico del gobierno en el lugar, en sólo 72 horas, no ha pasado desapercibido en los asentamientos humanos vecinos a Pachacútec. El viernes en la noche el lugar sufrió una invasión de unas 1.500 personas, a pesar de la iluminación proporcionada por 15 reflectores sembrados en la pampa y los centenares de uniformados.
    Y es que al menos en Pachacútec las masas empobrecidas tienen garantizado rancho tres veces al día, agua, centros de salud, comedores populares, funcionarios de Cofopri, promotores de Cordelica con camisetas "Vacaciones Felices" y hasta 2.000 pelotas.
    ¿Cuánto está costando todo esto? "No lo sabemos todavía", confiesa Dellepiani. "Se trata de una coyuntura de emergencia".
    La Ciudad Satélite Pachacútec es un proyecto urbanístico trazado sobre 2.700 hectáreas de arena, que se remonta al gobierno de Alan García. En una primera etapa se llegó a adjudicar unos 10.000 lotes de un total de 20.000 entre, fundamentalmente, personal de los ministerios. El proyecto, sin embargo, no ha tenido el éxito esperado porque todavía no cuenta con agua ni luz.
    Los trabajos de saneamiento realizados entre 1991 y 1992, con Fujimori ya en el gobierno, quedaron truncos tras un millonario escándalo (CARETAS 1327), cuando cuatro funcionarios fueron dencunciados por iregularidades cometidas durante la gestión del ministro de Vivienda de entonces Guillermo del Solar.
    Ahora existen algunas chozas, pero no tantas como en los asentamientos humanos cercanos Mi Perú, Alberto Fujimori, Los Hijos de Alberto Fujimori, Keiko Sofía II, María Jesús Espinoza (Ver CARETAS 1605), Cueva de los Tallos, Héroes del Cenepa y, por último, Hiroshima.
    La decisión del gobierno de trasladar a los invasores de Villa El Salvador hizo que la soñada segunda etapa del Proyecto Pachacútec -o, como musitara poblador del arenal "Apachúrrate II Etapa"- se pusiera en marcha abruptamente.
    "Técnicamente Pachacútec es uno de los territorios de expansión urbana habilitados, pero hasta el miércoles aquí no había nada", dice Dellepiani. "Se dispuso de 150 topógrafos para definir el terreno, pasar la tiza, ubicar los lotes. El grosor de la arena en ciertas partes es de 1,50 metros".
    Dellepiani rechaza toda insinuación de que el gobierno haya instigado las invasiones en Villa El Salvador y de esa manera poder montar éste espectáculo digno de un campamento de Tormenta del Desierto.
    Hace 30 días Dellepiani recorrió estos arenales en compañía del presidente de Sedapal, Carlos Silvestri, para apreciar desde las alturas los humedales de Ventanilla -ecosistema como el de los Pantanos de Villa en Chorrillos- el lugar. Dellepiani dice que jamás imaginó que pocas semanas después sentaría sus reales acá.



    La Ola Continúa
    Más y más incursiones en terrenos privados. En Huancayo hubo un muerto.

     

    José Luis Taravay, presunto invasor de las recientes invasiones a la Molina, detenido por la Policía.

    COMO un reguero de pólvora, las invasiones y enfrentamientos han seguido produciéndose en los últimos días. Desde el último recuento que hicimos en CARETAS 1604 los incidentes han abundado. Al cierre de esta edición, una invasión en Lurín todavía no lograba controlarse.

    1 de febrero
    Aumentan a 65 familias las que tomaron los terrenos de Barranca. La invasión se llama Asociación de Vivienda el Mirador de Barranca.

    1 febrero
    Desalojan a los que quedaban en los cerros de Surco. Eran alrededor de 25 personas.

    1 de febrero
    Setenta familias invadieron terrenos ubicados frente al circuito de playas de Barranca. Se halla en la avenida Prolongación San Martín a escasas cuatro cuadras de la Plaza de Armas.

    2 de febrero
    Casi un centener de invasores estuvo durante once horas en un terreno de 6.700 metros cuadrados destinados para la construcción de una comisaría en la zona de Huachipa. Se fueron por propia voluntad.

    2 de febrero
    Cincuenta pobladores de Villa María del Triunfo intentaron invadier un terreno ubicado a una cuadra del terminal pesquero. La Policía les impidió entrar en el terreno.

    3 de febrero.
    Se inicia reubicación de invasores de Villa El Salvador en Ventanilla. Algunos de ellos quieren volver al Sur, a Lurín o a San Bartolo. Mil pobladores permanecen en la invasión inicial.

    4 de febrero
    Ministro Mosqueira declara que el 75 por ciento de invasores de Villa El Salvador ya están reubicados, mientras que los que se quedaron se preparan para resistir el traslado.

    6 de febrero
    Enfrentamiento entre la Policía e invasores de Villa El Salvador. Hay 10 heridos.

    7 de febrero
    Más de 600 personas invadieron el terreno agrícola del fundo "La Mejorada" cerca de Huancayo. Personal de seguridad de los propietarios se enfrentó con los invasores, a consecuencia de lo cual murió Julio Alberto Flores (32).

    7 de febrero.
    Invasión en el cruce de la Panamericana Norte y la avenida Tomás Valle, en San Martín de Porres. Son 60 familias. La Policía las desalojó con bombas lacrimógenas.

    8 de febero
    CARETAS constata que hay una nueva invasión en el cerro Las Praderas de La Molina. Está desde enero y sería gente proveniente de Villa María del Triunfo. Vecinos de La Molina temerosos.

    8 de febrero
    Más de 1.000 personas invaden urbanizaciones Los Claveles y Los Olivos, ubicadas en Lurín. Sólo 50 efectivos tratan de detener a la multitud, que el miércoles por la mañana sigue llegando. ( Patricia Caycho ).



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