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Edición Nº 1606
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LOS primeros días de febrero de cada año Puno se
viste de fiesta. Es tiempo de homenajear a su patrona, la Virgen de la
Candelaria, y los fastos se prolongan a lo largo de todo el mes e incluyen
prácticamente a toda la población: estudiantes, profesores,
ingenieros, amas de casa... Esta versión, además tuvo como
invitada a Drusila Zileri, periodista del programa Ocurrió Así
de la cadena Telemundo, para captar los pormenores de la fiesta: las danzas,
las comidas y bebidas típicas, y las tradiciones y leyendas que
se escenifican en calles y plazas en torno a la festividad. Para llegar
al meollo del asunto, cual es su estilo, la reportera limeña vistió
las mismas galas que las bailarinas puneñas de saya usan en los
pasacalles (recuérdese que para reportar sobre la NASA vistió
de astronauta y estuvo expuesta a la gravedad cero). En esta ocasión,
en medio de diabladas y enmascarados, alguien creyó ver en esa
espigada y danzante silueta vestida de rosa y brillos dorados, a la mismísima
Barbie de Puno. Sin embargo, y aunque las cámaras la seguían
por todos lados, ella no era la estrella. Sino la fiesta sagrada de la
Mamita Candela, que desde el 2 de febrero, y por todo el mes, convierte
a Puno en la capital folclórica del país. Con dioses, monstruos
e imágenes tan divinas como la misma Mamacha.
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