Edición Nº 1606

 

 

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    ARTÍCULO

    17 de Febrero de 2000


    Crecientes protestas por las condiciones desiguales de la campaña electoral.

    Hora de Exigencias
    Enjuiciamientos y propuestas de expertos internacionales.

    La rapidez del Presidente Alberto Fujimori para responder a las observaciones planteadas por la misión de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), sorprendió a muchos. Poco después que Bianca Jagger y Mariclaire Acosta hablaron en la sala de la Asociación de Prensa Extranjera, en el Hotel Las Américas, Fujimori comentaba las propuestas de los observadores. Y es que el gobierno está sintiendo la presión. Curiosamente los que no parecen reaccionar con la celeridad necesaria, son los grupos políticos de oposición. No obstante, ya es hora de plantear con firmeza demandas para la transparencia del proceso.

     

    Observando el martes 15 la presentación de Alberto Andrade y Somos Perú en el Centro Cívico, uno de los varios expertos electorales extranjeros que visita al país movió la cabeza en desaprobación.
    "No sólo es necesario tener acceso a la TV", dijo, "sino saber usarla".
    El aludido no pertenece al Centro Carter ni a la FIDH, sino es un consultor que ayuda a ganar elecciones. No piensa trabajar aquí pero está dispuesto a opinar.
    Esa tarde, a partir de las 7:45 p.m. Canal N transmitió la exposición de Andrade y el plan de gobierno del principal movimiento opositor mientras que los canales abiertos dedicaban sin interrupción su horario estelar a las telenovelas, y el noticiario de Canal 7 le hacía propaganda al ministro de Educación y al registro para obtener lotes de PROFAM.
    (Canal N se está convirtiendo, sin duda, en una alternativa importante, aunque sea por cable.)
    Para el consultor aludido, sin embargo, Andrade desperdició la oportunidad y su campaña no está funcionando bien. Hizo observaciones:
    -La cámara de TV estuvo mal emplazada en el Centro Cívico, tomando al orador a tres cuartos de perfil y bien cachetón.

    Preocupado y contrariado por los informes de las misiones.


    -Andrade leyó parte de su discurso y se le vio acartonado. Debe aprender a leer menos o usar bien un `teleprompter'. Se luce, en cambio, en el toma y daca de las entrevistas. Le vendría bien realizar cabildos abiertos, como los de Clinton.
    -Ese "¡Viva el Perú, carajo!" fue chocante. La mayoría no aprecia un Presidente carajeante.
    -El saludo tradicional en Somos Perú, el de levantar los brazos por grupos con las manos tomadas, busca mostrar un equipo igualitario y democrático, pero no es vistoso -sobre todo si los dirigentes están gorditos. (Cuidado con esos sacos abiertos, camisas mal abotonadas y enclaves sudorosos.)
    -La campaña de cuñas de TV de Andrade es elemental y de baja calidad. (Las últimas encuestas parecen dar la razón al observador.) Si el NO ganó a Pinochet en el plebiscito de 1988 fue por el ingenio de su publicidad.
    -Andrade, el alcalde metropolitano, no debiera recurrir a alternativas publicitarias que desfiguran salvajemente el medio ambiente urbano, sino prohibirlas. Sin embargo, Somos Perú también está pintando cerros.

    Mariclaire Acosta y Bianca Jagger de la FIDH: claras y precisas.Derecha, Daniel Zovatto, propuestas en seminario del Consejo de la Prensa.


    Andrade, por cierto, es el único político que en la última década ha salido triunfante contra el fujimorismo en la primera división. Así que no debe ser muy propenso a escuchar consejos. Sin embargo, a estas alturas las encuestas son lo que son.
    Está llevando a cabo una campaña honesta -aunque haya recurrido al absurdo de comprarse el pleito del ex ministro Jorge Mufarech- (ver nota aparte). Ahora le toca mejorar esa campaña y cuidar varios detalles.

    LA impresión que causó el viaje a provincias a los integrantes de la misión de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), fue decisiva. "Allí pudimos entender claramente el ambiente de intimidación que se vive en el Perú", comentó uno de sus integrantes.
    El fin de semana pasado, los miembros de la misión de la FIDH fueron a Arequipa y Ayacucho y se entrevistaron con campesinos, madres de comedores populares, familiares de desaparecidos, además de autoridades y representantes de partidos.

    Induciendo el voto por candidato-Presidente con publicidad estatal.


    La nicaragüense Bianca Jagger, la mexicana Mariclaire Acosta y el sueco Roland Anrup quedaron impactados por lo que vieron en el Perú durante los once días de su visita. Uno de los temas que relevaron en su informe fue el de la injerencia del Servicio de Inteligencia Nacional y de las Fuerzas Armadas en el proceso electoral.
    También les sorprendió la utilización de recursos del Estado para fines electorales en favor del candidato-Presidente, "especialmente la abrumadora publicidad en los medios masivos sobre los logros del gobierno en materia social y de infraestructura, cuyo efecto en la inducción del voto puede ser pernicioso".
    Aunque la importancia de la misión de la FIDH trató de ser minimizada por el gobierno, la asistencia de diez representaciones diplomáticas a la presentación de su informe el lunes pasado, en el local de Transparencia, muestra la atención de la comunidad internacional a sus recomendaciones.
    Los embajadores de Colombia, Italia, Finlandia y Suecia se hicieron presentes, así como diplomáticos de México, Holanda, Canadá, Reino Unido, EE.UU. y Ecuador.
    El igualmente contundente informe presentado el viernes 11 por la misión del Centro Carter y el Instituto Nacional Demócrata, no tardó ni dos horas en ser firmemente respaldado en Washington por un vocero del departamento de Estado.
    Su principal conclusión no deja lugar a dudas: "no existen las condiciones políticas necesarias para unas elecciones libres y justas".
    La misión, encabezada por el presidente de Costa Rica Rodrigo Carazo, elaboró un informe de nueve páginas abordando los aspectos centrales de un proceso considerado claramente inequitativo.
    La FIDH fue más lejos, cuando sostuvo que el proceso parece "más bien un procedimiento que busca justificar o disfrazar lo que en realidad es la perpetuación de un régimen autoritario con fuerte presencia militar".

     

    Alejandro Toledo disputando el martes pasado las cámaras con Andrade y Castañeda.

    CLARIDAD Y TIMIDEZ

    Lo asombroso es que a la claridad y fuerza de los informes de la misiones de observación internacional, no parece corresponder con la timidez mostrada por las agrupaciones políticas afectadas por esta situación.
    El martes, Luis Castañeda Lossio hizo una propuesta desconcertante (ver recuadro), carente de viabilidad y de solidez. Es muy difícil que en estas circunstancias, autoridades de la Iglesia católica como el Cardenal Augusto Vargas Alzamora y el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Luis Bambarén, se comprometan con una iniciativa de esa naturaleza, que escindiría a la Iglesia. Pues el arzobispo de Lima, monseñor Juan Luis Cipriani, y sus colegas del Opus Dei de seguro no comulgarían con esa idea.
    El resto de personas propuestas, de ideas y trayectorias respetables, son partícipes de una clara y legítima oposición al régimen. Pero no son, por supuesto, las adecuadas para una comisión de observación electoral.
    Lo sorprendente es que se recurra a fórmulas alambicadas, existiendo las organizaciones y las personas adecuadas que ya están haciendo el trabajo: las misiones internacionales, algunas de las cuales ya están evaluando la posibilidad de retirarse de la observación por considerar que el proceso carece de las condiciones mínimas de competitividad (CARETAS 1605); y las organizaciones nacionales, como Transparencia y la Defensoría del Pueblo, que están realizando un concienzudo trabajo.
    Es decir, apoyándose en el impecable trabajo de observación de las misiones internacionales, en los hechos consignados en los informes de Transparencia y la Defensoría y en la experiencia comparativa con los países democráticos del continente y de Europa, es perfectamente posible que las principales agrupaciones políticas planteen ahora condiciones mínimas indispensables para seguir participando.
    De lo contrario, podrían considerar la posibilidad de retirarse de la contienda electoral. Un caso ocurrió, por ejemplo, en Chile en 1988, antes del plebiscito que acabó con los intentos del general Augusto Pinochet de perpetuar su gobierno. Los partidos de oposición dieron un ultimátum, o se abrían los medios para una propaganda equitativa o no participaban. El gobierno militar, presionado por la comunidad internacional, tuvo que aceptar. Y triunfó la oposición.
    Acá se argumenta que si no se retiran -o consideran retirarse- todos, absolutamente todos, la presión no funcionaría. Es decir, se sostiene que si sólo uno de los contendientes -además del candidato Presidente, naturalmente-, permanece en carrera, las elecciones se legitimarían.
    Eso no parece cierto. En realidad, es posible que si los dos o tres candidatos más fuertes de la oposición tomaran una actitud firme, se podrían abrir las posibilidades de una competencia más justa.
    Sin embargo, el tiempo transcurre y no parecen decididos a nada en ese sentido. Por el contrario, el gobierno tiene éxito en alentar las expectativas de varios de ellos, haciéndoles creer que están relativamente parejos, para aumentar la competencia entre ellos mismos.
    El martes pasado, mientras Alberto Andrade presentaba su plan de gobierno en el Centro Cívico, Alejandro Toledo encabezaba una raleada marcha a la Plaza de Armas y Luis Castañeda hacía pública su propuesta de una comisión de honor. Todos parecían disputarse la atención de los medios.

     

    La misión Carter-NDI en Lima. El ex presidente Rodrigo Carazo (der.) actuó con decisión..

    PROPUESTAS

    . Dos eventos con participación de extranjeros permitieron en los últimos días abrir los horizontes y las perspectivas de los peruanos. El seminario "Medios de Prensa y Transparencia de la cobertura electoral", organizado por el Consejo de la Prensa Peruana y Transparencia, fue el escenario de interesantes análisis y propuestas.
    El argentino Daniel Zovatto, que dirigió por doce años el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL) con sede en San José, efectuó un detallado análisis comparativo de la inversión publicitaria y los medios de comunicación.

    La encuesta, realizada entre el 11 y 13 de febrero últimos, demuestra, más allá de las preferencias por la elección presidencial, que existe un sentimiento de rechazo creciente ante la prepotencia del aparato propagandístico del Estado. Las críticas a la actitud de los canales de señal abierta son evidentes.


    Zovatto, un experto que ha observado casi todos los procesos electorales en Latinoamérica desde mediados de los '80, hizo varias recomendaciones prácticas para mejorar la equidad de la campaña.
    La mexicana Mariclaire Acosta, integrante de la misión de la FIDH también participó en ese evento con una ponencia sobre el poder político y la libertad de expresión. Acosta se refirió de manera especial a la inducción del voto a través de la propaganda estatal que elogia la obra del gobierno.
    El seminario "Elecciones libres y limpias" organizado por LASA, la Asociación de Estudios Latinoamericanos con sede en EE.UU. y Transparencia, reunió también a varios académicos de primer nivel de universidades norteamericanas. Los participantes extranjeros emitieron una declaración al final del evento señalando varias de las irregularidades que ponen en cuestión la limpieza del proceso electoral peruano.


    También formularon recomendaciones y propuestas para mejorar las condiciones del mismo (ver entrevista a la académica canadiense Catherine Conaghan en CARETAS 1605).
    En suma, análisis imparciales de personalidades de elevado nivel académico y político, no faltan. Comparaciones y experiencias de otros países, tampoco. Las recomendaciones y propuestas han sido hechas (ver una síntesis de las principales en el recuadro).
    Lo único que parece faltar es iniciativa y decisión de parte de los principales candidatos y agrupaciones políticas. Si no las tienen a 52 días de las elecciones, ¿cuándo?

     


    Las dudas del Abandono

    Luis Castañeda propone comisión que dictamine si para la oposición vale la pena seguir en carrera.

     

    El martes, tímido y confuso intento de Luis Castañeda por encontrar manera de exigir equidad.

    Ante el pronunciamiento de las distintas misiones de observación electoral en el país, Luis Castañeda Lossio se inclinó por la que pudo haber sido una de las jugadas más audaces de lo que va de la campaña. La tarde del martes 15 su aparato de prensa había filtrado que el candidato de Solidaridad Nacional amenazaría con dejar la carrera presidencial y que invocaría una actitud similar entre los demás candidatos de oposición. Pero eso no sucedió. Castañeda Lossio mostró cierta iniciativa al proponer la creación de una "Comisión de Honor Democrático", conformada por cinco personalidades, para que ésta emita un diagnóstico y recomiende el camino a seguir: "Si ellos deciden que debemos retirarnos para no validar un proceso turbio, todos los candidatos nos retiraríamos de esta desigual contienda", afirmó.
    Ciertamente sugerir la presencia de Monseñor Augusto Vargas Alzamora, Monseñor Luis Bambarén, Manuel Aguirre Roca, César Hildebrandt y Lourdes Flores Nano dentro de la comisión era proponer algo que caía por su propio peso. Ellos, y sobre todo en el caso de los tres últimos, se han pronunciado en más de una oportunidad en torno a la falta de equidad en estas elecciones. Si estas personalidades condenan el proceso, ¿para qué dilatar las cosas pidiéndoles nuevamente una opinión? Hubiera sido mejor convocar directamente a los demás candidatos para pasar a la acción, más aún ahora, que el gobierno recurre al más extremo populismo en su afán de ganar esta elección. En cambio, Castañeda Lossio sí fue enfático en señalar que SN no abandonaría sola la contienda: "llegado el momento, o nos vamos todos o no se va nadie, y eso habrá que decidirlo", indicó, antes de asegurar que la suya era la opción más segura de triunfo ante Fujimori.

     


    Lo Mínimo que se Debe Exigir...

    AL GOBIERNO QUE QUIERE PERPETUARSE

    Retiro inmediato de la propaganda gubernamental de todo tipo, que induce subliminalmente el voto por el candidato-Presidente. La obvia asociación entre "Perú 2000" y "Perú país con futuro", lema financiado con recursos estatales, debe cesar. El retiro debe incluir la publicidad no sólo del Ministerio de la Presidencia, sino de las varias otras campañas que aparentemente no tienen vinculación electoral.
    Cese inmediato de la utilización de recursos públicos por el candidato-Presidente en su campaña electoral. No debería realizar más inauguraciones, ni inspecciones, ni visitas a obras públicas hasta el día de las elecciones. Debería realizar su campaña como cualquier otro candidato, efectuando sus giras proselitistas con su propio peculio y bajo las banderas de "Perú 2000".
    Terminar con los intentos de intercambiar regalos y/o promesas de entrega de obsequios, a cambio de votos, en particular de alimentos usados para presionar a madres de los comedores populares y lotes de terreno a pobladores sin vivienda.
    Acceso de candidatos a la Tv. para transmitir material de sus campañas en horarios estelares y el derecho a ser entrevistados en vivo equitativamente, para evitar la edición sesgada.
    . acuerdo voluntario de los canales con los candidatos para proporcionar espacios gratuitos en horarios estelares (como en las últimas elecciones en Chile);
    . compra por parte del Estado de espacios a ser entregados gratuitamente a los candidatos (usando los fondos destinados ahora a la propaganda del gobierno);
    . compra por parte de los candidatos y partidos de espacios comerciales, sin recargos artificiales.
    Neutralidad efectiva de los medios de comunicación del Estado (RTP, Radio Nacional, El Peruano), convertidos ahora en medios propagandísticos del candidato-Presidente y vehículos de ataque a los candidatos de la oposición. Estos medios deben ser los primeros en acatar la invocación del reciente comunicado del Jurado Nacional de Elecciones.
    Debate de los programas y propuestas entre los candidatos a la presidencia de la República, como se estila en la mayoría de países democráticos, permitiendo al elector formarse una idea clara de las opciones que presentan y por las cuales tendrán que decidir. El candidato-Presidente no debe abstenerse, como si estuviera en una categoría superior.
    Cese de la intimidación a los ciudadanos por las FF.AA., particularmente en las zonas rurales.
    Terminar con las campañas de difamación e injuria a los candidatos de oposición en la prensa y Tv. amarillas. El gobierno y los organismos electorales deberían jugar un rol activo en ese sentido.
    Cesar el acoso a los candidatos y a los observadores electorales, como la Defensoría del Pueblo y la Asociación Transparencia.
    Asegurar el acceso de los personeros y los observadores electorales independientes en el período previo, el día de las elecciones y en el período poselectoral.

    ...Y A LAS ALTERNATIVAS DE OPOSICION

    Afiatar sus campañas con honestidad.
    Monitoreo de las encuestas políticas por un panel mixto de auditores que incluyan representantes de todas las candidaturas.
    Abstenerse de atacarse mutuamente.

     

     

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