Edición Nº 1606

 

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    ARTÍCULO

    17 de Febrero de 2000


    Pescando a Foguel
    Boris Foguel, joroba mayor de Los Camellos, fue detenido en Panamá luego de una comilona con tres miembros de su banda.

    Cuando CARETAS 1585 lo entrevistó en setiembre del año pasado en algún lugar de América Central, no se comportaba como un prófugo e insistió en su inocencia. La semana pasada, Foguel fue detenido por personal del SIN-Dinandro que acudió a Panamá para activar su captura que estaba pendiente desde hace 10 meses. Con celeridad, sus abogados demostraron que la extradición al Perú no era posible por tener nacionalidad panameña, y con ello se salvó quizá de sufrir un "Vaticanazo" o un vaciado de memoria mediante electro-shocks.


    Lo filmaron hasta en la ducha. Podría ser condenado de 5 a 15 años de cárcel.

    Escribe ORAZIO POTESTA (*)

    Boris Foguel y Suengas, la joroba mayor de Los Camellos, aquella banda de narcos que logró convertir al puerto del Callao en un enorme desierto por el que transitaban sus contenedores con droga, fue detenido el jueves 10 de febrero, sin oponer resistencia alguna.
    Eran las 8 y 15 de la noche cuando Foguel, de 36 años y padre de cuatro hijos, salía del restaurante Centolla's Place de la calle Porras, ubicado a pocos metros del edificio en el que vivía.
    No reaccionó quizá embotado por sucesivos platos de cambiombo con arroz con coco que ese local prepara con especial buen gusto.
    Le cayeron de súbito cuatro agentes -de los 15 que participaban en el operativo- de la División de Narcóticos de la Policía Técnica Judicial (PTJ) de Panamá. Según uno de sus abogados, Víctor Almengor, Foguel pensó que se trataba de un secuestro, pero pronto notó que los policías llevaban puesto el chaleco de la PTJ y que más de uno de los sujetos que lo rodeaban, tenían acento peruano. Eran los agentes del SIN que el lunes 7 habían llegado a Panamá para capturarlo.
    Esposado fue obligado a subir al Honda rojo de lujo, que los agentes de la PTJ usaron para no despertar sospechas en un barrio residencial como el de San Francisco, ubicado a 5 kilómetros del centro de Panamá.
    Foguel no estaba solo. Cenaba con su primo Pablo Antonio Mures (a) Papa Pío y la pareja de esposos de nacionalidad española, José Lázaro Casabella y María Engracia Benítez. Los tres fueron trasladados en un Mitsubishi negro.
    Todos figuraban en los atestados de la Dinandro. Mures, conocido por la Policía panameña como el "malandro más serio de los barrios bajos" aparecía como el nexo entre el aparato peruano de la banda y el exterior, y Casabella y Benítez como los que financiaban los embarques de droga con remesas de dinero del exterior a través de la empresa Western Union.
    Antes de sentar raíces en Panamá, Casabella y Benítez estuvieron de paso por el Perú poco tiempo antes de la captura del 1 de abril del mismo año que hizo popular a Los Camellos. La pareja de españoles vino para adoptar a una niña peruana con la ayuda de Rocío del Castillo, esposa de Bruno Chiappe, aunque dicho trámite al final no prosperó.
    Los cuatro mafiosos fueron llevados al local de la Fiscalía de Drogas de Panamá y, hasta el cierre de esta edición, sus abogados no habían podido hablar con ellos. CARETAS recogió la versión de que esto se debería a la celosa custodia de los miembros del SIN, que estarían "manipulando la investigación".

    A Boris Foguel lo pescaron muy suelto de huesos en Panamá y con muy malas juntas cuando salía del restaurante Centolla's Place (derecha) y en el que minutos antes se había pegado un atracón de comida caribeña.


    De acuerdo con el periodista de La Prensa de Panamá, José Otero, las intervenciones a la casa de Foguel habrían estado dirigidas por dos agentes del SIN que recogieron gran cantidad de documentos y tres computadoras.
    Como se recuerda, a Foguel se le acusa, junto al ex corredor de autos, Bruno Chiappe, de ser el dueño de las 2,3 toneladas de droga que fueron detectadas en el Callao, el 1 de abril de 1999, y de los 681 kilos hallados en Bulgaria el 13 de agosto de 1998.
    El viernes 11 de febrero, el presidente Alberto Fujimori declaró que ya se había tramitado la extradición del panameño para que sea juzgado en el Perú.
    Pero el lunes 14, el Procurador General de Panamá, José Antonio Sossa, anunció que Foguel no sería extraditado por que la Constitución de su país no lo permite.
    La justicia peruana deberá remitir entonces los dos expedientes abiertos contra Foguel. Uno por tráfico de drogas y el otro por haber lavado casi 25 millones de dólares. Se sabe que ambos legajos tienen más de 14 mil páginas. En su país, Foguel podría ser condenado de 5 a 15 años de cárcel.
    A la luz de un video difundido en dos programas dominicales de la televisión nacional, todo indica que a Foguel la Policía le pisaba los talones. Fue filmado por agentes de la PTJ y del SIN por las calles de Panamá mientras hacía compras cerca de su casa.

    Pablo Mures, quizá el malandro más destacado de Panamá, es primo de Foguel. A la derecha, Bruno Chiappe y Foguel. Linda familia.


    La figura de un Foguel suelto en plaza por Panamá, no corresponde con la versión de la Dinandro, avalada por Fujimori, respecto a que su captura es el resultado de un agudo plan de Inteligencia.
    Según fuentes consultadas por CARETAS, Foguel -que ha declarado a la justicia peruana un ingreso mensual de US$ 36.000- viajaba en forma constante al exterior y eso no hubiera sido difícil de rastrear porque se desplazaba usando su verdadero nombre. En aras de la inteligencia, Foguel debió ser capturado en un país en el que sí pudiera ser extraditado.
    Como se sabe, en una entrevista exclusiva dada a CARETAS 1585, Foguel sindicó al abogado Javier Corrochano Patrón, de ser el socio de Chiappe en el embarque del 1 de abril. Dijo que Corrochano había recibido un giro por US$ 101.000 a través de un banco de los EE.UU. para "facilitar la salida de la droga" que al final fue detectada.
    Corrochano dijo luego en la televisión, antes de pasar a ser investigado por la Dinandro, que ese dinero le fue dado como parte de pago por su yate Pisco Sour que le había vendido a Chiappe a US$ 350.000.
    Foguel, que es primo lejano de Roberto Mano de PiedraDurand, también dio luces acerca de la participación del ex Mayor PNP Eduardo Milla dentro de la banda camélida.
    Como ya es público, en 1996 Luis Izusqui García, un ex asistente del Estudio Corrochano, dijo a CARETAS 1438 que Eduardo Milla había viajado a Tarapoto para cobrar US$ 800.000 de los hermanos López Paredes, ahora condenados a cadena perpetua por narcotráfico. Esto, de acuerdo a su versión, iba a servir para solventar los honorarios de Vladimiro Montesinos y de Corrochano, supuestos contactos que los narcos pretendían utilizar para lograr su libertad.
    Pues bien, en la entrevista dada a CARETAS, Foguel describió a Milla como el personaje que, gracias a sus contactos al más alto nivel, evitaba que los contenedores con droga de Los Camellos fueran revisados.
    Si es Foguel el cabecilla de Los Camellos, y si está dispuesto a declarar, una de las mafias más poderosas del narcotráfico que haya operado en el Perú podría ser descubierta de cabo a rabo. Y no hablamos de peones, sino de grandes capos que quizá transitan por las más altas esferas.

    (*) © imediaperu.com 2000.

     

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