|
Portada
Nos
Escriben...
Mar
de Fondo
Heduardo
China
te Cuenta...
Ellos
& Ellas
Culturales
Caretas
TV
Controversias
Lugar
Común
Piedra
de Toque
Mal
Menor
|
|
|
ARTÍCULO
|
24
de Febrero de 2000 |
Invasiones
La Defensa Privada
Ante la incierta actitud del gobierno, propietarios se defienden de invasores
con armas, perros, electricidad, espinas y hasta ejércitos de abejas
asesinas.
 |
|
Carlos
Calonge a caballo y al frente de su ejército de miles de
abejas asesinas con que repelería a los invasores de Villa
El Salvador.
|
Escribe GASTON AGURTO
LA vulnerabilidad de la propiedad privada en tiempos preelectorales,
y la sospechosa pasividad policial durante los cinco primeros días
de las invasiones de este año, han obligado a agricultores, ganaderos
y dueños de fundos y residencias a organizar su propia defensa.
Y muchos, como el ganadero Oscar R. Benavides, han aprendido tácticas
de guerra en el mismo fragor de la batalla. Durante las últimas
invasiones, tuvo que dirigir a sus hijos y empleados para defender su
fundo de 15 hectáreas, ubicado en la zona agropecuaria de Villa
El Salvador. Cuando alumbraba mis sembríos con mi potente linterna,
descubría a cientos de invasores armados con piedras, palos, machetes
y bombas molotov. Fue entonces que Benavides y sus vecinos, comunicados
mediante pitos y teléfonos celulares, se defendieron con palos,
piedras y fuegos artificiales que, al estallar sobre los sembríos
y alterar a las vacas del establo, daban al enfrentamiento nocturno un
siniestro aire a pauperizadas maniobras de combate.
Yo no iba a permitir que las 4 hectáreas que me pertenecen desde
hace 30 años, me fueran arrebatadas en cinco minutos -dice
Carlos Calonge, otro agricultor de pasto forrajero que sí logró
reprimir a pedradas las sucesivas oleadas de invasores de inicios de año.
Ante la amenaza de futuras invasiones y considerando el tamaño
de las fuerzas enemigas, Calonge ha previsto más de una táctica
de defensa. Por ejemplo, alrededor de su propiedad ha distribuido 150
cajones de abejas, que contienen entre 5 y 10 mil insectos cada uno. Cuando
a las abejas se les azuza -explica- se vuelven muy agresivas. Ya
he sacado la cuenta, de 10 a 20 picaduras por invasor, sería suficiente
para coronar la campaña. Por si no diera resultado, y como
último recurso, ha cercado su terreno con canales de agua y alambres
conectados a una central de electricidad de alto voltaje. Me da pena -reflexiona
este hombre de campo convertido en estratega bélico- porque
la defensa de mi territorio y mi gente, en base a actos de violencia,
me pondría -también a mí- al margen de la
ley. ¡Pero, qué voy a hacer si no recibo la protección
que el Estado está obligado a brindarme!
Al no plantear el gobierno una salida a la crisis de las invasiones, los
propietarios de la zona agropecuaria de Villa El Salvador se plantearon
a sí mismos la posibilidad de contratar a 1500 matones para erradicar
a los invasores. Eso hubiera sido terrible -dice uno de ellos- porque
esa gente no hubiera tenido ni conocimientos de seguridad ni escrúpulos
a la hora de realizar el desalojo.
  |
|
Ricardo
Román, en Cieneguilla 140 perros están siendo entrenados
en tácticas antiinvasiones. Derecha: Roberto Suárez
y Cristóbal Zúñiga, porcicultores de Villa
María del Triunfo que conviven y -a la fuerza- abastecen
de alimento al enemigo invasor.
|
Y al quinto día, el mandatario Alberto Fujimori resucitó
de entre los muertos. Y, con la tácita idea de que en Villa El
Salvador el salvador no era nadie sino él mismo, dispuso la intervención
del Ejército, que hasta hoy está acantonado resguardando
esa región. Luego llegó el ministro de Agricultura, Belisario
de las Casas, con tractores, cargadores frontales y el ofrecimiento de
resarcir los daños causados por las invasiones. Demasiado tarde.
El fundo de Jaime
Wong, por ejemplo, el más importante en su género, ha sufrido
pérdidas irreparables. De las 20 hectáreas plantadas con
jojoba (de cuyas semillas se obtiene un aceite de uso industrial) sólo
han quedado en pie tres arbustos. Con la intención de dejar un
terreno plano y habitable, los invasores arrancaron de raíz e incineraron
los arbustos de 12 años de edad. Y ahora el panorama es desolador:
pareciera que por allí hubieran pasado las huestes de Atila.
El ingeniero Luis Montesinos, asesor agrónomo de la familia Wong,
da cuenta del valor de las pérdidas: Las 20 hectáreas
de jojoba producían 60 mil kilos al año que, con un valor
en el mercado de US$ 3.00 el kilo, hacían un total de US$ 180,000
anuales de ganancia. Como esta plantación tenía para 30
años más, las ventas hubieran llegado a los US$ 3' 600.000.
La empresa más importante de jojoba en el Perú, ha quebrado.
La pampa que lo sustentaba, ahora no tiene ningún valor agronómico.
Si se siembra ahora mismo, tendría que esperarse hasta el año
2009 para poder cosechar los primeros frutos, porque la jojoba demora
nueve años en madurar.
El ministro De las Casas sólo atinó a recomendar buaranguillo.
Una enredadera con espinas de hasta 20 cmts. de largo, que crece hasta
2.5 mts. de alto y 2.mts. de ancho en zonas áridas de la costa
peruana, y que se utiliza por su poder disuasivo como cerco vivo en la
delimitación de terrenos. No pasan ni los roedores -publicita
Ronald Gago, jefe del Banco de Semillas Forestales del Ministerio de Agricultura.
En todo caso en este distrito los únicos que por las medidas de
seguridad tomadas parecen estar a salvo, son los almacenes de Saga, Ripley
y las instalaciones de First Com, que han levantado muros de cuatro metros
y los han coronado con cercos eléctricos y torres de vigilancia
con hombres armados.
  |
|
L.
Montesinos, asesor del fundo Wong, "las pérdidas en cultivos
de jojoba son de US$ 180.000 año".Derecha, Oscar R. Benavides
y empleados, defendieron su propiedad con palos, piedras y fuegos
artificiales.
|
En el distrito de La Molina, en cambio, los vecinos están levantando
grandes murallas de piedra para contener el peligro inminente de ser invadidos.
Desde enero, miles de invasores están escalando los cerros de Villa
María del Triunfo -advierte Cayo Coaguilla, presidente de la
Asociación de Viviendas Las Praderas de La Molina. Cada vez
los tenemos más cerca, ahora están a escasos 80 metros de
las cimas que marcan el límite entre los dos distritos. Ciertamente,
al otro lado del cerro, en Villa María del Triunfo, el alcalde
se queja de que mil familias, muchas de las cuales con propiedades en
el distrito, han tomado un área de 22.000 mts.2 destinada a la
construcción de servicios comunales. Y en las faldas de los cerros,
182 propietarios de la Asociación de Criadores de Porcinos Cerro
Verde, están conviviendo con 1800 familias invasoras. Han destrozado
nuestras propiedades y se están alimentando con nuestros animales
-dice el porcicultor Roberto Suárez. Todas las noches se
escucha el chillido de los lechones cuando a la fuerza son arrebatados
de los establos. Y es que, con la agudización de la crisis,
ni siquiera la antigua recomendación de soltar a los toros salvajes
detendría a los invasores actuales. Esa estrategia sólo
serviría para llenar las ollas comunes.
Como siempre, la desgracia de unos se ha convertido en la oportunidad
comercial de otros. Y entre las empresas de seguridad, las basadas en
canes están ganando cada vez mayor clientela. Las ventajas son
varias -dice Ricardo Román, director de Megacán, empresa
que actualmente entrena en tácticas antiinvasiones a 140 perros
de las razas rothweiler, mastín napolitano, fila brasileño,
doberman, pastor alemán y chuscos. Sicológicamente el
hombre le teme al ladrido y a la mordida de estas fieras, por lo que su
presencia es altamente disuasiva -dice Román. Gracias a
la agudeza de su oído y olfato, sirven como alarma temprana. Y
además, su instinto de territoriedad los mantiene en alerta las
24 horas del día, impidiendo que el vigilante se duerma. El
ingeniero uruguayo José Prada, que tiene 5 hectáreas en
Lurín dedicadas al cultivo de tomates para la industria de la mermelada,
se decidió por los canes como una salida a los problemas legales
que trae consigo el uso de armas de fuego en defensa propia. Y ahora,
los ocho perros que resguardan su terreno están con orden de inamovilidad
y en alerta permanente.
  |
|
Desatender
durante diez años el problema de la vivienda en el Perú
ha generado que miles de pobladores se sientan con derecho a tomar
posesión de propiedades privadas y municipales.
|
CERCO
Y ESPINAS
El buaranguillo es una enredadera con espinas de hasta 20 cmts. de largo
que, por recomendación del mismo ministro de Agricultura, Belisario
de las Casas, está siendo utilizado como cerco vivo ante futuras
invasiones. Sembrado en el contorno de la propiedad, se obtiene una infranqueable
pared espinosa de hasta 2,5 mts. de alto y 2 mts. de ancho. Ni los roedores
pasan. |
Las invasiones se asemejan a un techo de calamina picada. Cuando llueve,
gotea por todos lados. Eso mismo está ocurriendo aquí por
jugar con la ilusión del lote propio. En todo el Perú están
amenazados los terrenos privados, municipales, históricos y arqueológicos.
Ante una horda de miles de invasores -dice César Ortiz Anderson,
presidente de la Asociasión Pro Seguridad Ciudadana- lo más
eficaz no es un cerco eléctrico ni las armas de fuego ni el buaranguillo
ni los perros ladradores ni las abejas asesinas, sino simplemente un gobierno
que haga respetar el derecho a la propiedad privada.
|