|
Portada
Nos
Escriben...
Mar
de Fondo
Heduardo
China
te Cuenta...
Ellos
& Ellas
Culturales
Caretas
TV
Controversias
Lugar
Común
Piedra
de Toque
Mal
Menor
|
|
|
ARTÍCULO
|
24
de Febrero de 2000 |
Observando a los
Observadores
Ya hay fecha para la llegada de la misión
de la OEA, pero aún no se definen condiciones de trabajo.
Escribe
GUILLERMO GONZALES ARICA
LA mañana del jueves 6 en Washington D.C. se analizaba
qué hacer con el tema de la misión de observadores de la
OEA en la Unidad de Promoción para la Democracia (UPD) que dirige
la canadiense Elizabeth Spehar. Informaciones desde Lima cuestionaban
al recientemente designado presidente de la Misión de Observadores
(MOE), Eduardo Stein, ex canciller guatemalteco.
Spehar y su equipo, coordinado y dirigido por los argentinos Santiago
Murray y Cristina Tomasoni, analizaban la situación, muy pocos
en la OEA se explicaban la reacción en la capital del Perú.
  |
|
Murray
y Roncagliolo: Transparencia jugará rol fundamental.
|
El observador Stein tendrá una primera tarea ardua: constituir
su equipo de trabajo. Cuando se ha designado un jefe de misión
ajeno a la OEA, tradicionalmente se ha colocado como segundo a un funcionario
de la UPD. Resulta lógico, pues se necesita alguien familiarizado
con los procedimientos y antecedentes y hasta con el fraseo de los textos.
En este caso, sin embargo, la principal dificultad es encontrar al segundo
de la misión. Santiago Murray, por diversas razones, no sería
de la partida esta vez. Se pensó también en la abogada Tomasoni.
quien actuó de segunda en la misión que observó las
elecciones municipales. Pero parecería que su independencia de
criterio resulta un impedimento. La imposible resurrección (político-institucional,
se entiende) de Mario González, observador electoral de las elecciones
para el Congreso Constituyente Democrático (1993), CCD, deja a
la UPD con muy pocas opciones.
Así, nadie sabe a ciencia cierta en qué condiciones vendrá
la misión presidida por Stein. Este proviene de las canteras de
la izquierda guatemalteca y el ex Presidente Francisco Arzú tuvo
que bregar mucho para convencerlo de que asumiera la cancillería
guatemalteca. Tiene maestría y doctorado en medios de comunicación
en la Universidad de Northwestern, Illinois, y ha desarrollado sólidos
vínculos con la UPD de la OEA que depende del secretario general
César Gaviria. Fuentes en Washington han señalado que mandos
medios en la OEA han sugerido que la misión de observadores apenas
pise suelo peruano declare que emitirá un informe sobre la situación
que encuentran. "Eso es lo mínimo que debemos hacer" señala
la fuente. Sin embargo se conoce que uno de los acuerdos entre Gaviria
y el presidente del Consejo de Ministros, Alberto Bustamante, sería
que Stein sólo se pronuncie sobre el proceso del 9 de abril. Es
decir, que antes de esa fecha haga mutis total. Este es uno de los temas
de controversia. "Después de lo que ha dicho el National Democratic
Institute (NDI) y el Carter Center no podemos dejar de pronunciarnos"
señala otra fuente en Washington. La embajadora del Perú
ante la OEA, Beatriz Ramacciotti, no sólo habría pedido
que la misión tome distancias de cualquier pronunciamiento, sino
que ésta no tenga relación alguna con la Asociación
Transparencia. Esto también ha causado molestia en algunos sectores
de la OEA puesto que desde hace meses se habían iniciado coordinaciones
con esta institución.
Pero el observador no sólo será observado en Perú;
también es observado desde Washington. En efecto, ha trascendido
que el senador (R) Jesse Helms y el representante (D) Benjamín
Gilman (los presidentes de ambas comisiones de relaciones exteriores del
Congreso de los Estados Unidos) estaban opuestos a la realización
de la misión de observación electoral de la OEA por considerar
que tendría el efecto de un sello (rubber stamp) automático
dando fe de la conducta democrática de Fujimori. Por ello fue que
se opusieron a conceder un financiamiento en la oportunidad y cantidad
en que fue solicitado (CARETAS 1604). Al final, aceptaron dar una suma
menor a la solicitada pero enviaron una carta a la Secretaría de
Estado con las condiciones en que se proporcionaría el financiamiento.
Entre ellas estaría conceder al jefe de la Misión de Observadores
la posibilidad de emitir una opinión sobre las elecciones el mismo
día de los comicios, evitando el dilatado proceso que siguen los
informes al Secretario General que, aparentemente, incluirían el
envío del borrador a la Misión del Perú ante la OEA
para observaciones antes de ser presentados al Consejo Permanente. Las
condiciones también incluirían un conteo rápido "a
boca de urna" para tener un control mayor antes de que se produzcan distorsiones
como las ocurridas con las elecciones parlamentarias en 1995. En resumen,
el observador está también bajo la lupa del Congreso de
los Estados Unidos.
"En 1995 Transparencia sólo tenía un año de vida
y el JNE de ese entonces no le tenía confianza. Ahora las cosas
han cambiado" señala una fuente en Washington. Se dice que la noche
del 8 de abril de 1995 Santiago Murray, jefe de la MOE, conversó
con Rafael Roncagliolo de Transparencia y ambos coordinaron los resultados
de su quick count (conteo rápido). Los resultados eran
muy similares, la diferencia eran milésimas. Después de
esta coordinación Transparencia dio a conocer sus resultados. Luego
en 1998, durante las elecciones municipales, la relación maduró
mucho más. Esta vez, como se recordará, la MOE, a diferencia
del '95, sólo tuvo cerca de 40 observadores. Por tanto, las coordinaciones
con Transparencia se acrecentraron debido a que esta última institución
contaba con personal y equipos en todo el país.
En esta oportunidad la misión que presidirá Stein contará
sólo con 25 observadores. Será la misión más
pequeña de los últimos años. Es por esta situación
que algunos funcionarios en la OEA consideraban importante realizar el
conteo rápido con una institución nativa como Transparencia,
puesto que si el conteo rápido es realizado por sólo 25
personas a nivel nacional, la muestra será muy pequeña y
por tanto tendrá una mayor imprecisión. En 1995 el conteo
fue realizado por 70 observadores. Stein, que es un observador electoral
con mucha experiencia, en las últimas elecciones en su país,
Guatemala, llevó 400 observadores de la OEA y miles de otros organismos,
y sabe que necesita o una misión más numerosa o contar con
ayuda en el Perú. Pero el Primer Ministro Alberto Bustamante ha
sido muy preciso con Gaviria sobre este tema. El gobierno peruano ha dicho
"no confía en Transparencia". "Nosotros somos los más interesados
que el conteo rápido se realice de la forma más seria. De
qué se preocupa el gobierno del Perú", señaló
un funcionario de la OEA. La misión de la OEA sólo revela
los resultados de su conteo rápido si es que existiera una marcada
diferencia entre los resultados electorales oficiales y su propio conteo.
|