Edición Nº 1610

 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Controversias
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Mal Menor
  •  

     

     

    ARTICULO

    16 de Marzo de 2000


    A Mí...
    Que Me Revisen
    En la campaña desatada contra El Comercio el Presidente Fujimori toma enfática y sorprendente distancia, pero no pocos lo acusan de duplicidad.

    Demostración de apoyo frente al local de La Rifa

    LA coyuntura parecía familiar: Primicia periodística incómoda o crítica para el régimen desata campaña gubernamental que explota algún conflicto societario interno, y que utiliza la propaganda y la manipulación judicial para cambiar la dirección y lograr el control del medio de comunicación.
    Esta estrategia se había utilizado reiteradas veces -de ello dan particular fe los Canales 2 y 13, además de Radio 1160-, y esta semana El Comercio, inmerso como está en el creciente destape del millón de firmas falsas que condujo a la inscripción electoral de Perú 2000, escuchó clarinadas inconfundibles cuando se sumó a determinada resolución judicial un programa ferozmente intrigante de Frecuencia Latina, el más "naranja" de los canales de Tv.
    No es por nada, por lo tanto, que en las noches del domingo y lunes directivos y personal de El Comercio durmieran atrincherados en el local tradicional de la calle La Rifa en el Centro y en la planta de Pueblo Libre, para ofrecer resistencia a una posible incursión político-judicial perpetrada súbitamente.
    El martes, sin embargo, el libreto cambió.
    Ante la sorpresa de los periodistas presentes, el propio Presidente Fujimori condenó la emisión del programa `Contrapunto' del domingo en Canal 2, diciendo que "¡es incomprensible y diría hasta inaceptable que esto haya sucedido!"
    Todos, por cierto, se quedaron boquiabiertos.
    ¿Habían escuchado bien? El día anterior el ministro de Transportes y Comunicaciones Alberto Pandolfi, y el de la Presidencia Edgardo Mosqueira, habían apoyado los ataques y encogidos de hombros, explicando que se trataba de un problema estrictamente interno y judicial. A ellos se habían sumado sonrientes congresistas como Ricardo Marcenaro.
    El Presidente, sin embargo, recalcó su "condena" y "rechazo" del programa, y culpó a los "ayayeros con letras mayúsculas" del gobierno y a los "amigos que quieren apoyarme pero que en este momento se constituyen en enemigos" por la campaña contra el diario.
    Cuando los periodistas se repusieron de su asombro y le preguntaron si se estaba refiriendo a los "señores Winter", que desde 1997 controlan Canal 2 para servir mejor al gobierno, Fujimori dijo desconocer "el origen de esta presentación", pero que igual la repudiaba.
    ¿Qué había pasado? ¿Es que el Presidente recién se daba cuenta del estilo y temática de Canal 2?
    ¿No se había percatado antes que existen tanto canales como diarios sensacionalistas-gobiernistas -algunos de propiedad de su candidato al Congreso Moisés Wolfenson- que denigran en forma condenable y amenazan homogéneamente a periodistas independientes y políticos de oposición?
    ¿El Presidente no lee Expreso ni sintoniza Cable Canal de Noticias?
    ¿No sabe de las vinculaciones del SIN con ciertos medios de comunicación, ni de su capacidad de orquestar al Poder Judicial?

    PREGUNTAS ABSURDAS

     
    Candidatos de oposición como Alberto Andrade no han perdido el tiempo para expresar su solidaridad.

    Estas preguntas son obviamente absurdas.
    Fujimori es perfectamente consciente del singular talento de su asesor Vladimiro Montesinos y de sus selectivas conexiones.
    Esta vez, sin embargo, la reacción frente a la posibilidad de otro atropello mayor ha sido instantánea, indignada y de singulares proporciones.
    A los comunicados del Consejo de la Prensa Peruana (ver texto completo) y del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) se han sumado expresiones de condena de todos los candidatos presidenciales, de varios prelados de la Iglesia y de docenas de personalidades.
    Más aún, la Junta de Directores de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) reunida en México ha emitido una fulminante resolución que declara que "las medidas persecutorias y actos de hostigamiento contra la prensa"... "cuestionan la legitimidad de las próximas elecciones presidenciales".
    La SIP ha acordado a su vez enviar delegaciones a Costa Rica, Washington y Nueva York, además del Perú, para "actuar, reclamar e informar en relación a los problemas que vive la prensa (en el Perú)". Piensan visitar no sólo la OEA, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la ONU, sino el BID y el Banco Mundial en clara alusión a la posibilidad de aplicar sanciones económicas a un gobierno que incumpla compromisos en el área de los derechos humanos y la democracia.
    Esta ofensiva se suma a la reciente resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que por primera vez en su historia insta a un gobierno miembro a dictar medidas cautelares para reponer la administración de un canal y los transmisores de una radio, ambas situaciones referidas a Genaro Delgado Parker, Red Global y Radio 1160.
    En estas circunstancias, la pretensión de explotar los reclamos del ex gerente de El Comercio Luis García Miró o de un grupo que aglutina Martha Elvira Rosa Meier Miró Quesada (ahora candidata al Congreso por Perú 2000) contra la mayoría del directorio que preside Luis Miró Quesada Valega e integran los editores y periodistas de la familia, Alejandro Miró Quesada Garland y Luis Miró Quesada Cisneros, el director del diario desde 1998, además de Bernardo Roca Rey y otros, resulta grotesca y torpe.
    Director de El Comercio, Alejandro Miró Quesada Cisneros. Se ha cuadrado más decidido que nunca.


    Por cierto que las maniobras y advertencias de las últimas semanas, sumadas a la emisión de `Contrapunto', pueden haber tenido la intención de amedrentar al diario, para que cese en su collar de revelaciones sobre la fábrica de firmas falsas de Perú 2000.
    Si es así, el tiro ha salido por la culata, y eso no sólo lo dicen en Chorrillos. Los Alejandros se han cuadrado más decididos que nunca. Ahora está comprometido personal clave de la ONPE (ver recuadro).
    Algunas de las expresiones del Presidente sugieren que el personal dedicado a estos menesteres -es decir, el doctor Montesinos y su comparsa- se ha excedido en sus funciones o, en todo caso, ha calculado mal la situación, creando un conflicto riesgoso en la puerta de los comicios que no sólo favorece a candidatos de la oposición como Alberto Andrade, que no ha perdido tiempo en ir a expresar su solidaridad a El Comercio, sino que desacredita aún más la legitimidad de una posible re-reelección.
    Es decir, cuando Fujimori habla de "amigos" que "en este momento se constituyen en enemigos" sólo le ha faltado añadir una calificación: "por brutos".

     


    Trafa en la ONPE

    El jefe de la ONPE de Arequipa habría sido el coordinador general de las "fábricas" de firmas falsas de Perú 2000.

     
    Erika Milagros: la testigo. Derecha, Rubén Calderón: el jefe de la ONPE de AQP.

    SI alguien en el gobierno pensaba que los directivos del diario El Comercio se iban a amedrentar, se equivocó. La nueva información publicada el miércoles lo demuestra.
    La testigo Erika Milagros Martínez no sólo ha corroborado completamente lo que habían afirmado los hermanos Carlos y Marita Rodríguez, sino que ha añadido un dato clave, al identificar a Rubén Calderón, el actual jefe de la Odpe de Arequipa, como el que dirigía en el terreno la operación de falsificación.
    Aunque el denunciado lo niega todo, en el camino desbrozado por Absalón Vásquez y Oscar Medelius, los indicios se van acumulando de manera abrumadora.
    Rubén Calderón al parecer fue ubicado en ese puesto por José Cavassa, gerente de Gestión Electoral de la Onpe. A Cavassa se le ha vinculado insistentemente con el Servicio de Inteligencia Nacional, aunque él también ha negado esa relación.
    El hecho que los testigos Marita y Carlos Rodríguez -que llegaban a Lima desde Costa Rica al cierre de esta edición- se presenten a la fiscalía, pone al gobierno en un disparadero. Sobre todo si han recibido el respaldo y apoyo moral de instituciones prestigiosas e intachables.
    ¿Qué hará el gobierno? ¿Seguirá negando la falsificación de firmas de Perú 2000? ¿Rechazará la versión de los testigos? ¿La aceptará y los procesará sólo a ellos? ¿Se verá obligado a negar lo que antes aceptó? ¿Tendrá que sacrificar a algunos de sus peones?
    Y, quizás más importante ¿cómo queda la Onpe y en general los organismos electorales al descubrirse que funcionarios claves están directamente implicados en el fraude electoral?
    Todos esperan con ansiedad las próximas declaraciones de José Portillo, el jefe de la Onpe, cuando regrese de su viaje por Europa. De seguro tendrá las citas bíblicas adecuadas para el momento.

     


    Consejo de la Prensa Peruana

    COMUNICADO*

    El Consejo de la Prensa Peruana informa a la opinión pública que mantiene un permanente estado de alerta ante el uso político reiterado de maniobras judiciales que, escudándose tras conflictos de índole empresarial, buscan, en la práctica, coartar la libertad de expresión de medios de comunicación independientes.
    El caso más reciente atañe al diario El Comercio que, luego de documentar periodísticamente una presunta masiva falsificación de firmas que habrían posibilitado la inscripción electoral del Frente Nacional Perú 2000, ha tenido conocimiento de que se estaría orquestando una acción judicial para poner el control del diario en manos de un grupo minoritario de accionistas vinculados al gobierno.
    En semanas pasadas acciones judiciales cuestionables determinaron el embargo de los equipos de la Radio Difusora 1160 S.A., de propiedad del empresario Genaro Delgado Parker, cuya estación de televisión Red Global Canal 13 permanece bajo la administración de un segundo grupo de accionistas que ha eliminado todo comentario periodístico político. Saludamos, por lo tanto la reciente acción cautelar dispuesta por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que el Estado peruano corrija esta situación.
    Ante esto, el Consejo de la Prensa Peruana rechaza enérgicamente todo intento directo o disimulado de recortar las libertades fundamentales, y exige se respeten todas las normas éticas y jurídicas que deben regir el sistema democrático y societario del país.

    Lima, marzo 13, 2000
    LA JUNTA DIRECTIVA

     

    *El Director de Expreso no acudió a firmarlo.

     

  • ../secciones/Subir

  •    

       
    Pagina Principal