Edición Nº 1610

 

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    ARTICULO

    16 de Marzo de 2000


    ¿Justos Por Pecadores?
    Tribunal antidrogas da giro inverosímil y convierte en acusado al trabajador que denunció la presencia de droga el los contenedores de Hayduk.

    El caso Hayduk, que involucra a los directivos de esta empresa pesquera con el narcotráfico, ha dado un vuelco inusitado. Las hijas de Eudocio Martínez, uno de los presuntos involucrados, fueron indultadas por el presidente Fujimori el pasado 2 de marzo, mientras el Poder Judicial convertía a Fernando Ruiz Díaz (61), el acusador, en acusado. Este hombre, un modesto trabajador de la agencia de aduanas encargada de transportar la harina de pescado donde se encontró la droga, denunció el hecho hace 7 años. Hoy, parece el chivo expiatorio con el que se buscaría exculpar a peces muy grandes.

    El local de la pesquera Hayduk en Chimbote. En 1993 se descubrió un cargamento de droga en uno de sus embarques a Colombia. Entonces, no se involucró ni a los directivos de esta empresa ni a la agencia de aduanas Perú Mundo. Recién a partir de 1996, extraños movimientos judiciales envolvieron en el caso a Eudocio Martínez (derecha), dueño de Hayduk, y a Fernando Ruiz y Jorge Tiznado de la mencionada agencia.

    EL drama de Fernando Ruiz Díaz comenzó el 21 de febrero al mediodía. Al salir de su casa rumbo a una cita de trabajo, lo detuvieron y le comunicaron que estaba arrestado por tráfico de drogas. Mientras lo obligaban a subir a un Volkswagen, Ruiz recordó que en marzo de 1993, como empleado de la agencia de aduanas Perú Mundo, encontró un cargamento de drogas camuflado en un embarque que la firma Hayduk enviaba a Colombia. La empresa pesquera tiene su sede en Chimbote y es de propiedad de Eudocio Martínez, preso en Lurigancho, y de Luka Baraka, actualmente prófugo. Ruiz reclamó su inocencia, pero igual fue detenido y enviado al penal de Lurigancho en menos de 24 horas. Tiene un cáncer al pulmón avanzado y desde hace 6 días está en la posta médica del penal, a donde fue trasladado luego de esta entrevista, realizada por un teléfono celular.
    -¿Por qué está preso señor Ruiz?
    -Por el caso Hayduk. No tengo nada que ver. Yo descubrí el cargamento e hice la denuncia respectiva, gracias a la cual se encontró la droga.
    -¿Cómo y dónde encontró usted la droga?
    -Hacíamos la segunda exportación de harina de pescado de Hayduk a Colombia. Eran 270 ó 370 toneladas. Yo me ocupaba de los despachos y la parte financiera de la agencia Perú Mundo En Febrero de 1993, Hayduk llamó avisando que tenían una nueva exportación, de 100 toneladas de harina.
    -¿A dónde se dirigía el envío?
    -A Bucaramanga, Colombia. El vapor llegaba al Callao a principios de marzo de 1993. Hayduk mandó tres camiones con las 100 toneladas (2003 sacos en total). Mientras llegaba el vapor, la mercadería se depositó en los almacenes de la Agencia Comercial Ransa. El día 15, cuando debía zarpar, ordenamos llenar los contenedores en el hangar de la agencia. Eran como las 4 de la tarde y se esperaba la orden para que los camiones ingresen al terminal. Cuando llegué, en el depósito estaban los últimos 40 sacos. Entonces, uno de los choferes me dice: "¡Provecho, tío!Estás mandando merca al tío Escobar (entonces, el narco de moda)". Así encontré la droga.
    -¿Qué hizo entonces?
    -Llevé una muestra a mi oficina y me comuniqué con Jorge Tiznado, gerente de Perú Mundo. Llamamos al gerente de Hayduk, Dante Cossío Guevara, quien nos había contratado. Tiznado le dijo que no moveríamos esos contenedores. Antes de salir del depósito, mandé llenar esos últimos 30 ó 40 sacos y a todos los contenedores les puse un precinto de seguridad inviolable. Fuimos a ver a Cossio a su oficina, pero no estaba. Hablamos con Walter Martínez, hijo del dueño y gerente de la firma, y con Luka Baraka. Se mostraron incrédulos. Se acordó hacer la denuncia y no realizar el embarque.
    Jorge Tiznado, otro miembro de la agencia de aduanas Perú Mundo embarcado en una acusación sin fundamento.


    -¿En qué momento se avisó a la Policía?
    -Al día siguiente. La Policía llegó de noche y comenzó a revisar los sacos. Yo me asusté porque sacaban y sacaban y no encontraban droga.
    -¿Dónde se encontraba la droga?
    -En los contenedores. Cuando apareció el primer saco, el fiscal y la Policía nos pidió que nos retiráramos. Vi que había dos o tres sacos con droga.
    -Usted rindió una manifestación en la Dinandro en 1993 ¿En calidad de qué?
    -Como empleado de la agencia de aduana.
    -¿En algún momento se le consideró inculpado?
    -Todo lo contrario. Incluso el señor Presidente de la República llamó a la agencia, me felicitó y dijo que el Perú necesitaba gente como yo.
    -¿El mismo habló por teléfono?
    -La señora Carmen Ricci, secretaria del Presidente, me comunicó con él. La señora Carmen Higaonna, Superintendenta de Aduanas, también llamó para felicitarme.
    -¿Qué pasó después con la agencia donde trabajaba?
    -Pronto cerró. Pero hay otra cosa: en la misma celda están Ricardo Rodríguez Zúñiga y Víctor Manuel Risso Román, que reconocen haber comprado y vendido la droga, y que la estaban trasladando.
    -¿Ellos compraron la droga por cuenta propia o para la empresa Hayduk?
    -Dicen que fue por cuenta propia. Hay un juicio de por medio y consta en el expediente 435. Ellos llenaban los sacos. Me contaron una historia que parece de película.
    -¿Qué más le dijeron?
    -Que qué hacía yo allí si ellos ya habían dicho quiénes eran. Dos personas más, involucradas en el caso, han muerto acá en la cárcel y otra más salió en libertad.
    -Entonces los culpables tampoco serían los señores Martínez...
    -A mi modo de ver, tampoco. Después del descubrimiento de la droga, llamaban mucho desde Colombia al señor Tiznado preguntando por el embarque. Quien llamaba era un señor Armas, creo. La firma colombiana era Sur Occidente. El depósito se llamaba TRANGESA. Pedían información sobre el embarque.
    -¿Cuántas veces se exportó harina de pescado a Colombia a través de su agencia?
    -Era la segunda vez. La primera fue en diciembre del '92.
    Fernando Ruiz durante su bautizo evangélico en la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera del Callao. Su fe lo anima a sobrellevar el drama de su prisión injusta. Derecha,Martha Bustamante, esposa de Ruiz, flanqueada por sus hijastros Raúl y Nora. Pena sin consuelo.


    -¿Es algo habitual que el Perú exporte harina de pescado a Colombia?
    -Yo diría más bien que es raro. No tengo pruebas, pero hay cosas muy raras.
    -¿En su manifestación usted se limitó a describir las circunstancias en que se encontró la droga o responsabilizó a los directivos de Hayduk?
    -No podía responsabilizar a nadie, solamente dije que había encontrado la droga. Las investigaciones estaban a cargo de la Policía.
    -¿Cómo fueron luego sus relaciones con los directivos de Hayduk?
    -Nunca los volví a ver. No tuve contacto telefónico ni de otra clase.
    -¿Alguien lo ha amenazado?
    -Sí, por teléfono. En dos oportunidades pusieron en la camioneta que manejaba: Soplón de m..., te vamos a matar.
    -¿Intentaron sobornarlo? ¿O pedirle que rectifique su manifestación?
    -No. Salí de la agencia y me dediqué a trabajar para mi templo. Tiznado también se fue. Los bancos ya no respaldaban la agencia. No pudimos trabajar más.
    -¿Hasta dónde lo han implicado, señor Ruiz? ¿Quién lo acusa?
    -Dante Cossío Guevara, gerente de ventas de Hayduk.
    -¿Por esa acusación es que usted está preso?
    -Por eso. No hay prueba alguna. No tengo cuenta corriente, libretas de ahorro, carro ni propiedades. No me preguntan siquiera si soy inocente o culpable. Simplemente me preguntan cómo me llamo, dónde vivo y me traen a Lurigancho. Me han desnudado varias veces, me han golpeado en los pulmones, en los pies, en las manos. Duermo en el suelo desde el 21 de febrero y tengo un problema pulmonar muy grave.
    -¿A qué atribuye esta denuncia?
    -No lo entiendo. Los culpables estaban condenados por la Corte del Callao, pero la Corte Superior de Lima anuló la sentencia. Llevan 7 años aquí sin ser juzgados. Hay intereses económicos, no sé a qué nivel.
    -¿Se trata de una venganza ?
    -Se habla de acomodos políticos, de coimas... que se está pidiendo plata para campañas... Quieren inventar chivos expiatorios para que puedan salir los involucrados...Lo único que me pregunto es ¿por qué estoy yo aquí? (Imediaperú).

     

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