Edición Nº 1611

 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Controversias
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Mal Menor
  •  

     

     

    ARTICULO

    24 de Marzo de 2000

    Kenneth Wollack, jefe de la Misión del Centro Carter, sale de una cita con Alberto Bustamante el lunes 20. El Premier fue el único funcionario estatal que lo atendió. Otras citas importantes -entre ellas una con Absalón Vásquez- se cancelaron.

    Condena Internacional
    Críticas al proceso electoral arrecian desde todo el mundo. El Gobierno trata de conservar las formas, pero su soberbia lo delata.

    LOS miembros de la Misión de observación del Centro Carter-NDI que visita el Perú se quedaron asombrados. Una extraña epidemia afectaba a muchos políticos del oficialismo, que no podían reunirse con ellos. Absalón Vásquez, que encabeza la lista parlamentaria de Perú 2000, "está de gira por provincias", según les comunicaron, y no podrá entrevistarse con los observadores.
    El interés de la Misión no era, por supuesto, conocer los novedosos planteamientos económicos absalonistas (críticos de lo que el gobierno que representa ha hecho durante diez años) sino tratar de esclarecer su participación en el fraude de las firmas del hoy disuelto Frente Independiente Perú 2000, de su paisano, compañero y amigo Daniel Chuan.
    Precisamente Chuan, que apareció eufórico el domingo pasado, volvió a desaparecer y era imposible de ubicar para la Misión, interesada en conocer las aventuras políticas del "médico del pueblo", como se autodenomina.
    Pero no sólo Absalón y Chuan no tenían tiempo para ellos. La congresista Martha Chávez "tiene su agenda muy recargada", según respondió uno de sus ayudantes.
    Otro parlamentario oficialista, el notario y Presidente de la hoy inactiva Comisión de Justicia, Oscar Medelius, tampoco había confirmado la cita hasta el cierre de esta edición. La Misión Carter-NDI tampoco estaba interesada en conocer su versión sobre su participación en la falsificación industrial de las firmas oficialistas.

    STEIN EN SU LABERINTO:
    Los dos informes que ha emitido, como emisario de la OEA, evidencian que ha tomado distancia de los excesos del régimen en este proceso electoral. Se espera que mantenga esa posición en sus próximos pronunciamientos, lo cual puede resultar definitivo para el futuro de los comicios.


    Hasta el Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, que se lanzó al ruedo para defender al gobierno y zaherir a los observadores extranjeros -con argumentos idénticos al del candidato oficialista Francisco Tudela-, enfermó repentinamente de gripe.
    Así, éstos y otros personajes del oficialismo desairaron a la Misión del Centro Carter y el NDI (Instituto Nacional Demócrata), que es una extensión del actual partido de gobierno de Estados Unidos.

    CAMBIO DE TACTICA

    Parece que el gobierno ya se dio cuenta que sus esfuerzos para convencer a los observadores internacionales no tienen posibilidades de éxito. Las realidades de la manipulación son tan contundentes que no hay manera de engañar a las misiones internacionales.La nueva táctica consiste entonces en seguir adelante con el plan reeleccionista guardando sólo el mínimo indispensable de formalidades. Ya dan por sentado que el proceso no tendrá credibilidad internacional. Apuestan nuevamente a la política de los hechos consumados, en la creencia que los gobiernos extranjeros tendrán que reconocer y aceptar un nuevo período de Alberto Fujimori, aunque no les entusiasme la idea.
    Es por eso que el Premier Alberto Bustamante recibió el lunes a la Misión Carter-NDI. Ese es el mínimo indispensable. Bustamante al parecer no logró convencerlos que ha habido progresos ni que se han atendido las recomendaciones de la anterior Misión.
    La Misión Carter-NDI tiene, según trascendió, objetivos precisos en esta tercera visita de observación electoral. Ellos quieren saber si el gobierno ha tomado en cuenta -y en qué grado- las recomendaciones de la Misión que encabezó el mes pasado el ex presidente de Costa Rica Rodrigo Carazo.
    Específicamente, les interesa, por ejemplo, la situación de la televisión de señal abierta. Allí sólo encontrarán cambios cosméticos, porque los canales de Tv. siguen cerrados a la publicidad de los candidatos y las "franjas" gratuitas son una pantomima, en la medida en que son administradas por los propios canales.
    El periodista y candidato Luis Iberico sufrió en carne propia la censura previa la semana pasada, cuando un canal de Tv. se negó a pasar un mensaje suyo, exigiéndole que retire ciertos párrafos del mismo.
    Parte de la táctica del gobierno, perdida ya la batalla de engañar a las misiones internacionales, es atacarlas violentamente para desacreditarlas. Lo que hace poco hicieron con la Asociación Transparencia y la Defensoría del Pueblo, lo repiten ahora con los observadores internacionales.
    El ex canciller Francisco Tudela y el Arzobispo del Opus Dei, monseñor Juan Luis Cipriani, han exhibido argumentos gemelos. Ambos han salido a defender la soberanía frente al "neocolonialismo norteamericano". Consideraciones idénticas a las que despliegan dictadores de todos colores en esta época, desde el iraquí Saddam Hussein hasta el coreano Kim Jong Il, desde el serbio Slobodan Milosevic hasta la cúpula de China comunista.
    Nada de eso ha impedido a un resucitado y siempre fracasado ex candidato, Richard Amiel, calificar de "marxistas-leninistas" a los observadores internacionales. El asunto se convirtió en motivo de chanzas entre los miembros de la misión de observación.
    El viernes la Misión Carter-NDI emitirá su tercer y último informe. Ellos no tendrán una misión el día de las elecciones, aunque los representantes permanentes que quedan en Lima, Luis Nunes y Barry Levitt sí estarán, probablemente acompañados de dos o tres colegas más. Probablemente ese mismo día, Eduardo Stein, jefe de la misión de la OEA, también emitirá un nuevo comunicado.

     

    Fujimori en el Cusco fungiendo de candidato con la ayuda del Estado, a pesar de sus promesas de no hacerlo. Una provocación a los observadores.

    EL SORPRENDENTE STEIN

    Contrariamente a lo que muchos temían por experiencias anteriores, esta vez la Misión de Observación Electoral (MOE) de la OEA ha resultado más independiente y aguda de lo que esperaban tanto el gobierno como la oposición.
    El ex canciller guatemalteco Eduardo Stein se ha reunido repetidamente con funcionarios del gobierno, representantes de partidos políticos y de la sociedad civil, y no ha ocultado sus recelos sobre el proceso electoral.
    Los dos informes que ha emitido hasta ahora han abordado los temas claves del proceso, con precisión y sin muchas ambigüedades.
    El boletín N°ree; 2, del viernes 17, dice sin rodeos que la MOE manifiesta "su profunda preocupación ante el agravamiento de las deficiencias que exhibe el proceso electoral". Es decir, no hace ningún tipo de concesiones innecesarias, ni se detiene a felicitar al gobierno por asuntos secundarios.
    Los puntos que aborda son los importantes. El primero, el del acceso de los candidatos a la Tv. de señal abierta, donde "no se ha constatado un avance sustancial". El segundo, el caso de la falsificación de firmas y la implicación de funcionarios de la ONPE, lo que constituye "un hecho de la mayor gravedad que proyecta un manto de duda sobre la credibilidad del proceso electoral".
    O, más claramente todavía, como declaró al diario chileno El Mercurio el sábado pasado, "no aclarar este problema (de la ONPE y su responsabilidad frente a la inscripción de Perú 2000 con firmas falsificadas) pone en entredicho el proceso electoral mismo". Y luego propone recomendaciones urgentes, a aplicar en los "próximos días", como el acceso amplio y equitativo a la Tv., la prohibición efectiva de uso de fondos públicos en la campaña, etc.
    Lo más sorprendente de todo es la limitada difusión de las observaciones de Stein. En el caso del gobierno, es clara la manipulación de sus declaraciones, para tratar de hacerlas pasar como favorables al régimen y contraponerlas a las de otras misiones. En el caso de la prensa independiente y opositora, es difícil de entender por qué las semisilencian.
    Es verdad que inicialmente, después de una conversación con el candidato-Presidente Fujimori, Stein hizo declaraciones muy complacientes y hasta cómplices. Pero eso ha cambiado.
    En sus reuniones con los representantes de los partidos políticos de oposición, casi todos le han propuesto que se vaya del país y "que no avale el fraude electoral". Sin embargo, los que le sugieren esa actitud radical no están dispuestos a tomar una similar ellos mismos.
    En la entrevista a El Mercurio, cuando le preguntan si ha considerado la posibilidad de "retirarse de Perú para no avalar un proceso ilegítimo", responde que "desde que llegamos es la primera invitación que muchos nos hicieron (`váyase del país'), pero no estoy en condiciones de responder eso aún".

    La sociedad civil también empieza a reaccionar contra las oscuras maniobras electorales del gobierno.Derecha, Ex canciller Tudela: esta semana tuvo insólito arrebato anticolonialista.


    Es decir, aún la semana pasada Stein no descartaba esa posibilidad. En sus conversaciones con representantes de los partidos él les ha explicado claramente que no desecha esa eventualidad -de retirarse- pero que no lo haría mientras las presuntas víctimas del fraude continúan en el proceso.
    Eduardo Stein también ha planteado en Lima a sus interlocutores "tres opciones":
    1) "Que se produzcan elementos claros y contundentes de esclarecimiento (de ciertas irregularidades) para que se cumpla con los requisitos mínimos de legitimidad y transparencia."
    2) "Que se opte por una postergación del proceso en marcha, lo cual sólo podría ser promovido por las agrupaciones políticas peruanas."
    3) "Finalmente, está la posibilidad no de una postergación, sino de una eliminación de este proceso y el lanzamiento de un proceso electoral nuevo y distinto". Esta opción, se supone, también promovida por los partidos.
    Stein ha puesto claramente las opciones sobre la mesa. En realidad, lo hizo casi desde el momento mismo que llegó. Pero, al parecer, no puede o no quiere ir más allá. El no está dispuesto a tomar la iniciativa. Esta deben asumirla los partidos y la MOE podría, eventualmente, apoyarla. Esta opción de Stein es comprensible. Siendo representante de una organización como la OEA, difícilmente puede ir más lejos.
    No obstante, estos planteamientos sugieren varios posibles escenarios.

     


    CASA DE CITAS

    "La legitimidad es el núcleo prisológico de la democracia y no puede fingirse. Implica vivir activamente la relación entre los valores y las normas en las cuales la democracia se funda. Los gobernantes legalmente constituidos, los cuales no sólo deben actuar dentro de la constitución y las leyes sino que deben hacer un ejercicio continuo de prudencia política durante su mandato, deben cuidar la autoridad que les fue delegada. (...)
    La ausencia de legitimidad crea una situación de inseguridad respecto a la continuidad o la superviviencia misma de la democracia. Por ello, toda deslegitimación, además de exhibir un problema de moral política, resulta un problema de política práctica.
    No hay gobernabilidad sin legitimidad, sin una conducta axiológica de los gobernantes que sustente a los gobernados. La creencia de que el maquiavelismo político puede ser practicado ilimitadamente siempre fue un error: inevitablemente llega el momento en el cual éste se hace evidente, generando en la sociedad la indiferencia desilusionada, la decadencia social, la parálisis de toda dinámica política constructiva, y, finalmente, la anomia, la ausencia de normas previsibles de conducta social.
    (...) Por ello, cuando se habla de democracia, hay que referirse a una sola forma de democracia, la representativa: y ello por razones de experiencia histórica, pues es la única que realmente protege la libertad humana conteniendo al poder político."

    Francisco Tudela van Breugel, candidato a la primera vicepresidencia y al Congreso por la alianza oficialista Perú 2000, en "Democracia, legitimidad y futuro", revista Visión, 1 al 15 de abril de 1998.


    También los Europeos
    Firme pronunciamiento del Parlamento Europeo sobre las elecciones.

    EL Parlamento Europeo también acaba de aprobar una moción sobre el proceso electoral peruano. En los considerandos señalan que hay "disfunciones" en el proc eso. Y luego demandan a las autoridades que "adopten las medidas adecuadas para garantizar un proceso electoral abierto, justo y transparente".
    Insta a las autoridades garantizar la "máxima libertad de expresión" a las fuerzas políticas y lamenta que el Perú se haya retirado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, al tiempo que pide revisar esa decisión. La resolución insiste en el carácter secreto que debe tener el voto.
    Finalmente, pide a la Comisión Europea que realice "un seguimiento del proceso electoral" y encarga que la resolución sea transmitida al Presidente del Perú, a la OEA, al Pacto Andino y al Parlamento Latinoamericano.
    Esa moción del Parlamento Europeo es, por supuesto, inusual y excepcional. No ha habido nada parecido en referencia a ninguno de los procesos electorales recientes en la región.


    Cuatro Pistas
    Posibles rutas que podría tomar el proceso electoral, a juzgar por lo recorrido hasta ahora.

     

    Joaquín Balaguer, ex presidente de República Dominicana.

    1. El primero, es que todo siga como está o que cambie muy poco. En cualquier caso, a estas alturas del proceso, ya casi todo está decidido y aun cuando el gobierno hiciera suyas las recomendaciones de los observadores, no es mucho lo que cambiaría. En ese caso las posibilidades son dos:
    a) Un triunfo del candidato-Presidente en primera vuelta. Los candidatos opositores podrán protestar, señalando lo inequitativo que fue el proceso, pero su presencia ayudará -sino a legitimar- por lo menos a reforzar los argumentos justificatorios de una eventual victoria de Fujimori.
    b) Gana Fujimori pero no obtiene la mitad más uno de los votos. Hay una segunda vuelta y, con toda la maquinaria del Estado a su favor, se impone sobre Alejandro Toledo. Su triunfo es menos cuestionable que en el primer caso, porque se "arriesgó" a la segunda vuelta. Los partidarios del maquiavelismo dicen que ésta es la opción que prepara el Servicio de Inteligencia Nacional.
    Naturalmente, está la posibilidad que Toledo se imponga en una segunda vuelta. Pero pareciera que ésa es sólo una posibilidad teórica, si se tiene en cuenta el grado de manipulación del proceso que se ha visto hasta ahora.
    2. Se postergan las elecciones. Los constitucionalistas nacionales sostienen que jurídicamente es imposible. Probablemente tienen razón, pero el fraude tampoco es constitucional. En este caso, el problema más importante es ¿qué cambiaría? La postergación alude a un cambio de fecha, pero no necesariamente a una modificación sustancial de las condiciones actuales. En todo caso, como ha dicho Stein, es indispensable que sean los propios partidos quienes lo planteen, y nadie lo ha hecho, salvo Federico Salas, que lanzó la idea y la recogió de inmediato, presionado por sus candidatos al parlamento.
    3. Se anulan las elecciones y se hacen, en un plazo perentorio -entre tres y seis meses-, otras. Eso implica introducir cambios radicales. Básicamente, nuevos responsables de organismos electorales (JNE, ONPE y RENIEC), ya que los actuales no inspiran la más mínima confianza y han sido denunciados como parte del fraude. También la apertura, sin restricciones, de la Tv. de señal abierta, ya sea mediante una ley del Congreso o de acuerdos claros y explícitos, supervisados por organismos internacionales. Esta solución requiere, como la anterior, la iniciativa de los partidos de oposición. Sin embargo, a estas alturas, nada indica que éstos puedan llegar a un consenso para plantearla seriamente.
    4. Otra variante, es la llamada "solución Balaguer", en alusión al ex presidente dominicano Joaquín Balaguer, que se reeligió por tercera vez en mayo de 1994 con un fraude escandaloso. Después de proclamado triunfador, Balaguer fue obligado a renunciar por la movilización interna y la presión internacional. Se convocaron nuevas elecciones sin Balaguer, que era la causa del problema, pues el fraude se hacía por su inagotable ambición reeleccionista. En esa ocasión jugaron un papel importantísimo las misiones de la OEA, presidida por John Graham y la del NDI que emitieron informes muy duros sobre el fraude tres y dos días después de las elecciones, respectivamente; a ellas se sumó CAPEL y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Pero allí el fraude se hizo el mismo día de las elecciones. Aquí la gruesa manipulación previa determinaría la ilegitimidad fraudulenta del proceso.
    Si la OEA se sumará a la condena internacional de este proceso y lo declarara también ilegítimo, el retiro del Perú de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos se sumaría a las calificaciones y la organización bien podría verse en la obligación sin precedentes de invocar el artículo 1080 de su carta, convocar a una reunión de cancilleres del continente y denunciar la violación del régimen democrático, lo que conllevaría la aplicación automática de sanciones diplomáticas y económicas.
    Stein, sin duda, está en un laberinto.

     


    ¿Qué es el Centro Carter?
    El rostro de la principal misión de observación electoral.
    Otras 3 misiones también se hacen presentes en el Perú.

     

    Local del centro Carter cerca de Atlanta. Fue fundado en 1962 por el ex presidente Jimmy Carter y su esposa Rosalynn. Ha actuado -como observador o en misiones de paz- en más de 65 países.

    LA tercera misión del Centro Carter y el NDI (Instituto Nacional Demócrata) está integrada por Kenneth Wollack, presidente del NDI; Guillermo Márquez, ex presidente del Tribunal Electoral de Panamá; el director de Programas para la Democracia del Centro Carter, Charles Costello; la sub directora para América Latina y el Caribe, Shelly McConnell. También Gerardo Le Chevalier, Patrick Merloe, Luis Nunes y Barry Levitt.
    El centro Carter y el NDI tienen años de experiencia en misiones de observación en toda América Latina, así como en Sudán, Uganda, Timor Oriental, Indonesia y Mozambique.
    Como es obvio, ambas instituciones están fuertemente vinculadas al Partido Demócrata, hoy en el gobierno en los EE.UU., y aunque son instituciones privadas, Organizaciones No Gubernamentales (ONG), sus voces son escuchadas en los más altos niveles en los EE.UU.

    Absalón Vásquez y Pablo Macera, el martes 21, por las calles de Chiclayo. La historia al revés.


    Precisamente hace pocos días, el 15 de marzo, Jennifer McCoy, del Centro Carter, rindió testimonio ante dos importantes comisiones del senado norteamericano. McCoy integró la segunda Misión Carter en el Perú. Ella se refirió en su intervención a peligrosa tendencia de las "democracias híbridas" en el hemisferio, Perú Venezuela y Guatemala.
    Terry Duffy, un experto británico en reforma electoral, está en el Perú y emitirá sus conclusiones a fines de mes. Es el segundo enviado del Electoral Reform International Service (ERIS) que viene al país. La anterior, Rebecca Cox, publicó el mes pasado un informe demoledor que empezaba señalando que en el Perú sólo hay una apariencia de democracia.
    El jueves inicia sus trabajos la segunda misión de observación de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) con sede en París. Esta vez regresan Bianca Jagger (nicaragüense) y Mariclaire Acosta (mejicana). En esta ocasión será una misión conjunta con la Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de Derechos Humanos de España (FADH), representada por su vicepresidente, Emilio Gil Olmo. Y el Centro Internacional por los Derechos Humanos y el Desarrollo Democrático de Canadá (ICHRDD), que envía a Stéphanie Rousseau. Ellos presentarán sus conclusiones el 1 de abril.
    La de la OEA, presidida por el ex canciller de Guatemala Eduardo Stein.

     


    Escenario de Riesgo
    Lo que puede pasar si el Gobierno insiste en obviar (y hasta criticar) el frente externo.

    LOS escenarios de incertidumbre que se plantean observadores e interesados, obliga a esbozar las posibles reacciones a un proceso cuya falta de credibilidad seguramente no quedará sin respuesta externa.
    Para comenzar, los observadores de la OEA, luego de emitir su segundo informe en el que afirman que las condiciones electorales no sólo no han mejorado, sino que se han agravado, ya plantean hasta tres escenarios de incertidumbre: que las elecciones se lleven a cabo, que se posterguen o que sean calificadas de ilegítimas. El hecho de que esta misión -que representa al único organismo presente con autoridad jurisdiccional sobre la materia en tanto el Perú es parte de él y coadyuva en la generación de sus normas-, se plantee estas alternativas, revela la extraordinaria preocupación con que el sistema interamericano ve la coyuntura electoral peruana.
    En la eventualidad de que la misión de la OEA no avalase el proceso electoral, la consideración del "caso" peruano por el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de ese organismo colocaría al Perú, como en 1992, en una situación de sometimiento a las disposiciones imperativas del sistema interamericano.
    De otro lado, representantes del capital trasnacional -hasta ahora inexpresivo- ya encienden algunas luces amarillas pulsadas, por ejemplo, por asesores de la banca de inversión de la más sólida reputación como Goldman Sachs Europe. Aquí los escenarios de incertidumbre serían seis, nada menos. Así el triunfo de Fujimori en primera o segunda vuelta generaría inestabilidad, cuestionamiento de su legitimidad en el primer caso o por problemas de gobernabilidad en el segundo.
    Por lo demás, el tercer informe del Centro Carter y del Institituto Nacional Demócrata que se producirá en las próximas semanas sobre el cumplimiento en el proceso a los estándares internacionales podría ser sólo declarativo si no tuviera el respaldo expreso del gobierno norteamericano. Este, sumado al que la Unión Europea ha prestado al informe de la Federación Internacional de Derecho Humanos, pasaría de la simple presión sobre el Ejecutivo a la acción coercitiva abierta sobre el Perú si el proceso electoral no mejora radicalmente.Si Fujimori piensa que podrá eludirlos respaldándose en su buen expediente en la lucha antinarcóticos, a su buena relación con el FMI o a la utilización política de la pobreza nacional, más vale que recuerde el caso Samper (que no logró atenuar el aislamiento a pesar de los esfuerzos colombianos contra los narcotraficantes), que el flujo de los recursos que avala la suscripción una carta de intención pueden bloquerase en el camino y que los europeos están hartos de la manipulación que, por ejemplo, el PRONAA hace de su ayuda. El hecho de que los peruanos debamos lamentar estas medidas no implica que el riesgo de su aplicación no exista, y que la raíz de las incertidumbres sea el afán reeleccionista. (Alejandro Deustua C.).

     

  • ../secciones/Subir

  •    

       
    Pagina Principal