|
Portada
Nos
Escriben...
Mar
de Fondo
Heduardo
China
te Cuenta...
Ellos
& Ellas
Culturales
Caretas
TV
Controversias
Lugar
Común
Piedra
de Toque
Mal
Menor
|
|
|
EDITORIAL
|
7
de Abril de 2000 |
Hasta el Final,
Burlas
CON burlas cada vez más escandalosas ha respondido
el gobierno a las reiteradas observaciones críticas de este vejatorio
proceso electoral.
Suspender las millonarias campañas de publicidad del Estado a sólo
cinco días de las elecciones es de por sí una bigardía,
pero acentuar simultáneamente el reparto de cocinas, terrenos y
otros regalos financiados con dinero público para beneficios de
los noticiarios es añadir un elemento de escarnio.
Concertar con la misión de observadores de la OEA un acceso algo
menos escueto a la Tv. abierta de los candidatos de la oposición
en la última semana del proceso es casi una broma de mal gusto,
pero demorar la implementación incluso de esta rendija es un insulto.
Anunciar que el resultado de la investigación del caso de la falsificación
masiva de firmas para inscribir a Perú 2000 estará lista
después de las elecciones es una tomadura de pelo, y negar que
este desaguisado pone en tela de juicio inscripción misma del Presidente-candidato
es un trabucazo contra el sentido común.
Seguir utilizando a los medios de comunicación del Estado, como
Canal 7, y al SIN y a elementos de la Policía en la guerra sucia
contra el contendor principal es una respuesta agraviante a los pedidos
de una mayor equidad, y demorar esclarecimientos por parte del JNE y la
ONPE sobre ciertos procedimientos en el acto del sufragio es seguir mofándose
de la buena voluntad. En este abusivo y humillante panorama el jefe de
la misión de observadores de la OEA, Eduardo Stein, ha estado modulando
sus mensajes con una diplomacia demasiado exquisita, calificando de "adelantos"
y "avances" algunos de los burlones mendrugos arrojados por el régimen,
y meciéndose entre los términos de la "viabilidad" y la
"legitimidad" del proceso.
Se hubiera pensado que a estas alturas el comisionado Stein perdiera la
paciencia, como prometió hacer nuestro Primer Ministro Alberto
Bustamante Belaunde en un soberbio arrebato patriótico, y sin esperar
que los candidatos de la oposición se suicidaran colectivamente
para dramatizar sus quejas, utilizara términos más contundentes
para denunciar la manipulación tramposa del oficialismo y para
advertir sobre lo que puede suceder. Porque hablemos con claridad. Si
Alberto Fujimori gana en primera vuelta se habrá terminado de consumar
un fraude acumulado. Si, en cambio, Alejandro Toledo llega a seguir en
la pelea, se habrá logrado un milagro. Por un lado habrá
denuncia y por otro celebración democrática. La legitimidad
del régimen está en jaque este domingo y durante una hipotética
segunda vuelta, y un atropello más tendrá consecuencias
imponderables para la estabilidad política y económica del
país. Así de simple.
|