Edición Nº 1619

 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Controversias
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Mal Menor
  •  

     

     

    ARTICULO

    18 de Mayo de 2000


    Este Secreto Que
    Tienes Conmigo...

    Bajo el manto de una nueva central electrónica, una dependencia del Ministerio de Transportes y Comunicaciones habría sido convertida por el SIN en un centro de chuponeo.

    Lo que faltaba para resaltar la transparencia de las elecciones. En en el número 1515 de la avenida Arnaldo Márquez, en Jesús María, se encuentra un edificio que los Servicios de Inteligencia estarían empleando como fachada para interceptar teléfonos celulares, beepers, radio-teléfonos portátiles y frecuencias de radioaficionados. El pretexto perfecto lo proporciona el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y su recién montado proyecto de Gestión y Control del Espectro Radioeléctrico, cuya instalación costó US$ 9'900.000. En lo formal, se ocupa de rastrear frecuencias ilegales con equipos altamente sofisticados, pero en la práctica, es capaz de hacerlo con cualquier comunicación.

    El edificio en cuestión. Sólo el primero y los dos últimos pisos están ocupados. Desde alli podrían interferirse las señales de las Radios 1160 y Libertad.

    Escriben ORAZIO POTESTA
    y CECILIA VALENZUELA,
    Imediaperu.com

    UNA camioneta rural viró hacia la derecha. Desde nuestra posición, vimos que el techo de la carrocería había sido retirado y en el interior dos hombres se movían. Parecía difícil conservar el equilibrio mientras el vehículo estaba en movimiento. En la cabina, un chofer y su acompañante miraban hacia adelante en silencio.
    Nuestras cámaras estaban escondidas detrás de la cortina de una habitación. No captaron el interior de la tolva, pero alcanzaron a distinguir cómo se asomaban delgadas y plateadas antenas.
    Sin embargo, la camioneta no era lo más sospechoso que habíamos observado en el 1515 de la avenida Arnaldo Márquez, una de las más comerciales y concurridas de Jesús María.
    Hacía tres días que habíamos iniciado, alertados por los vecinos, la vigilancia de uno de los edificios más desconcertantes de la ciudad. Es una torre de 13 pisos, de los cuales sólo 3 parecen estar habilitados: el primero y los dos últimos. Los 10 pisos restantes lucen vacíos, sin cristales en las ventanas, mal pintados y sin focos. Y sobre la azotea, una antena fija de casi 25 metros de altura, con "rango de trabajo limitado" según los técnicos, que sirve para recibir múltiples señales.
    De noche el contraste es mayor. El decimosegundo y decimotercer pisos permanecen con las luces encendidas hasta el amanecer, mientras que el resto del edificio tiene la apariencia de un lugar abandonado. Durante el día, parados junto al mostrador de una tienda de abarrotes ubicada frente al local, vimos que dos agentes de seguridad ubicados detrás de la puerta, premunidos de sus respectivos walkie talkies, coordinaban de rato en rato con dos personajes que permanecían en el exterior. La puerta sólo se abría si un vigilante de afuera aprobaba, a través de su radio, el ingreso del visitante.

    LA FACHADA

    En teoría, en ese edificio funciona, desde mediados de 1999, la nueva oficina de Proyectos Especiales del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, y en uno de sus pisos, opera la sede central del denominado Proyecto de Gestión y Control del Espectro Radioeléctrico, con alcance nacional. Esta dependencia del Estado tiene entre sus funciones la detección y el rastreo de frecuencias ilegales.
    También, este proyecto debe evitar que las señales de los canales de televisión y las estaciones de radio rebasen la frecuencia que les ha sido asignada por el MTC, que se interfieran entre ellas o sean perturbadas por emisiones "piratas".
    Según una resolución del MTC, en 1996 se aprobó el desarrollo de este Proyecto y la compra de equipos por un monto de US$ 9'900.000.
    A mediados de 1999, cuando la gente del Proyecto mencionado abandonó las oficinas del MTC en la avenida 28 de Julio, donde funcionaba, no se mudó sin compañía. Lo siguió la Unidad Especializada en Concesiones en Tele Comunicaciones (UECTC), que se encarga de autorizar el uso de bandas, evaluar los proyectos de nuevos servicios en telefonía de corta y larga distancia, y supervisar concesiones y licitaciones otorgadas por el Estado.
    Pero al cabo de seis meses, en los primeros días del 2000, la UECTC dejó en forma repentina el misterioso edificio de Jesús María. Y no fue por falta de espacio. Un memorándum informó a sus funcionarios que tenían otro local en la avenida República de Chile y que el cambio debía ser inmediato, ya que muchas personas visitaban a diario las oficinas de la UECTC con el fin de realizar algún tipo de trámite.

     

    El coronel EP Roberto Huamán, colaborador de Vladimiro Montesinos, sale con sus guardaespaldas del edificio donde funciona una dependencia del MTC. Derecha, un sistema de escucha móvil: camionetas sin techo para facilitar la captación.

    VENTANA INDISCRETA

    Después del 1 de abril último, en vísperas de la primera vuelta electoral, y hasta hace cinco días, fotografiamos y grabamos, entrando y saliendo, a un destacamento de Agentes de Inteligencia Electrónica (AIEs) y Agentes de Inteligencia Criptográfica (AICs), especialistas en interceptación de comunicaciones y descifrar claves, en forma respectiva. También a algunos oficiales y otros suboficiales o técnicos del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE).
    La verdadera sorpresa llegó el 3 de abril cuando un hombre delgado, con el cabello crecido y bigotes, llegó flanqueado por dos guardaespaldas. Entró al edificio a paso veloz.
    Días después, nuestras fuentes confirmaron que se trataba del coronel EP Roberto Edmundo Huamán Azcurra, ex jefe de Comunicaciones del SIN, y estrecho colaborador de Vladimiro Montesinos. La madrugada del 13 de noviembre de 1992, cuando el general Jaime Salinas Sedó intentó dar un golpe constitucionalista y el presidente Alberto Fujimori fue a refugiarse a la embajada de Japón, Montesinos mandó a Huamán para que escoltara al mandatario de regreso a Palacio de Gobierno. (CARETAS 1237)
    ¿Qué hacía el coronel Huamán cinco días antes de la primera vuelta electoral entrando a una dependencia del MTC que se especializa en rastreo del espectro radioeléctrico, es decir, en captar todas las frecuencias que se transmiten por aire?
    Otro personaje al que sorprendimos entrando y saliendo del 1515 de Arnaldo Márquez, fue el mayor EP (r) Carlos Morales Dávila, a quien sus amigos le dicen, con cariño, el estrangulador. Aseguran que no hay nadie mejor que él en la técnica del estrangulamiento con cuerdas de guitarra.
    Morales Dávila trabajó, hasta pasar al retiro, en el SIE. Es del arma de Infantería y pertenece a la promoción de Vladimiro Montesinos. Aunque, en apariencia, aceptó una orden para amedrentar a su compañero de promoción en 1983, quien parecía conspirar contra el régimen democrático, nuestras fuentes afirman que fue de nuevo reclutado debido a sus virtudes histriónicas: es célebre su ropero de disfraces, que usa durante sus operativos. Britzo, como reza su seudónimo de guerra, utiliza pelucas, barba y cejas postizas, además de otros elementos de camuflaje.
    Otro asiduo concurrente del misterioso edificio, es el coronel EP Rudyar Donayre Gotzch. Fuentes del MTC refieren que Donayre es asesor del viceministro de Comunicaciones, Julio García Torres. Aunque es menos conocido que Huamán, dentro del Ejército es considerado como el mejor especialista en guerra electrónica e interceptación digital. Ha seguido varios cursos sobre el tema en el extranjero.

    Mayor EP Carlos Morales (a) `el estrangulador', veterano oficial del SIE. Derecha, el coronel Rudyar Donayre, experto en interceptación de comunicaciones del SIE 2. Ambos en el edificio del MTC.


    Al especializarse en Transmisiones, Donayre conoció a uno de sus más antiguos amigos: el mayor EP (r) Santiago Martin Rivas, cabecilla del escuadrón paramilitar denominado Grupo Colina. Según la ex agente Luisa Zanatta, entre 1995 y 1997, Donayre "trabajó en el SIE 2, en contrainteligencia, en el área de interceptación de comunicaciones".
    El director formal del Proyecto de Gestión y Control del Espectro Radioléctrico, nombrado directamente por el ministro de Transportes, Alberto Pandolfi, también fue identificado por fuentes allegadas a los Servicios de Inteligencia. Se trata del coronel EP (r) Marcos Guevara Sosa, compañero de aula, en la Escuela Militar de Chorrillos, del general Luis Tuto Pérez Documet, a quien se vincula con el secuestro y la desaparición de los estudiantes de La Cantuta (era jefe de la División de Fuerzas Especiales cuando se produjo el hecho) y del general Howard Rodríguez Málaga, quien saltó a la fama al ser sorprendido repartiendo almanaques del presidente Fujimori en Piura, en vísperas de la campaña de 1995.
    Nuestras fuentes reconocieron, además, al AIE (Agente de Inteligencia Electrónica) Luis Bruzzone Benzaquén, un suboficial de 3ra que trabaja en el SIE 5. También a un suboficial que labora en el SIE 1 y el SIE 2 de apellido Aguilar, y a un técnico del SIN apellidado Catalán Huiza. Luisa Zanatta, por su parte (ver recuadro) reconoció a diez agentes del SIE llegando o saliendo del edificio de Jesús María. Entre ellos a dos mujeres.
    ¿Qué hacían oficiales y agentes especializados en "chuponeo" paseándose por una dependencia del MTC? ¿Por qué durante los 40 días alternados que vigilamos el local los vimos entrar y salir en forma repetida? ¿Para qué sirven realmente los equipos de rastreo y medición comprados por el Ministerio de Transportes en varios millones de dólares?

     

    Chuponeo Móvil
    Sistema de rastreo especializado en detección de comunicaciones no tradicionales. Como en las viejas películas de espionaje, la gestapo chola busca ubicar el lugar desde donde se origina la señal. Ocurre que su enemigo puede ser cualquier civil usando un celular.

    A LA VANGUARDIA

    Entre los equipos más modernos para el rastreo y la medición están los del Sistema 8000 de la empresa francesa Thompson-CSF Communications, adquiridos por el MTC en 1997. En teoría, el Sistema 8000 detecta y evita que transmitan estaciones de radio y televisión clandestinas.
    El Sistema cuenta con el apoyo de subestaciones de monitoreo instaladas en distintos puntos de Lima, con capacidad de medir una o más señales, determinar su origen, localización, espectro y la banda que usa. El Sistema 8000 permite, además, que toda esta información sea recibida en la sede central de la avenida Arnaldo Márquez a tiempo real.
    Las subestaciones mencionadas operan con un software denominado SSL (Single Station Location) y con una serie de buscadores direccionales que transmiten la información a la estación base en donde es procesada y analizada. Es decir, que el programa permite captar una señal, ubicarla y grabarla. Si la señal está codificada, como suelen estarlo las de los bancos y embajadas, el programa la decodifica.

    Luis Bruzzone, del SIE 5, unidad especializada en electrónica.


    Un experto en telecomunicaciones consultado por Imediaperu.com, aseguró que el Sistema 8000 de Thompson-CSF es capaz de interceptar a la vez un número indefinido de comunicaciones por la enorme capacidad de monitoreo de frecuencias que posee: (de los 9 khz a los 3 GHz). La misma capacidad le permite operar en señales variadas como televisión, radio, beepers, banda ciudadana, teléfonos celulares y radio-teléfonos portátiles.
    En la página web de Thompson-CSF, en un artículo sobre la calidad de sus equipos, se lee que la empresa francesa es una de las más competitivas a nivel mundial en lo que respecta a la fabricación de equipos electrónicos de uso militar como radares y sistemas de guerra electrónica. En el mismo texto, la empresa afirma que, entre otros países, uno de sus mejores clientes es el Perú.
    Enviamos un e-mail a Thompson-CSF solicitando detalles del equipo comprado por el Perú, pero uno de sus representantes respondió que "la empresa no da información de sus clientes ni de sus equipos".

     


    La Torre de Babel

    Un edificio que siempre estuvo rodeado de misterio.

    LOS vecinos están seguros de que un designio maléfico acompaña al edificio 1515 de la avenida Arnaldo Márquez en Jesús María. Cuenta la leyenda vecinal que su primer propietario fue el célebre y avezado narcotraficante Guillermo Cárdenas Guzmán, conocido como Mosca Loca.
    Los más antiguos refieren que un fantasma vagó por las escaleras de la torre desde que su dueño fue asesinado en el motín del penal El Sexto en 1984. "De noche daba miedo pasar hasta por la acera de enfrente. Se veían sombras y se escuchaban lamentos", dice uno de los bodegueros.
    Quizá el edificio, como la mayoría de los bienes de cualquier narcotraficante, fue adjudicado a una entidad estatal. El 1515 de Arnaldo Márquez le tocó al Banco Hipotecario. Hasta donde se conoce esta entidad jamás usó estas instalaciones.
    A principios de 1990, un empresario alquiló la mole y abrió, en el primer y segundo piso, una academia preuniversitaria denominada Instituto Peruano Suizo.
    La academia se mudó en 1995 y el edificio se mantuvo cerrado hasta 1999. Un Decreto de Urgencia de 1997, firmado por el Presidente Alberto Fujimori, el Premier Alberto Pandolfi y Jorge Camet, de Economía y Finanzas, autorizó al MTC la adquisición de la propiedad. El decreto especifica que esa construcción debía "ser destinada al funcionamiento de proyectos especiales".
    Desde entonces, el edificio sirve para albergar a ingenieros del MTC que no pueden ingresar a ciertas áreas y a conocidos miembros de los Servicios de Inteligencia. Uno de los vecinos refiere que cuando el coronel Huamán Azcurra y el mayor Morales Dávila llegaron, por primera vez, él vio salir disparado, al fantasma de Mosca Loca.


    Continua...

    Testigo de Cargo
    Luisa Zanata, ex agente del SIE, explica cómo funciona el espionaje en las comunicaciones.



  • ../secciones/Subir

  •    

       
    Pagina Principal