Edición Nº 1625

 

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    ARTICULO

    30 de Junio de 2000

    Democracia y Soberanía
    Precisiones a la Misión de Alto Nivel de la OEA.

    CARETAS 1624 entrevistó a Jaime Salinas Sedó pero el general dijo que se le quedó algo en el tintero. Es lo siguiente, y contiene citas del Secretario General de la OEA, César Gaviria, que justifican la acción enérgica de la organización cuando se produce una interrupción de la democracia.

    Escribe el General (r)
    JAIME SALINAS SEDO

    LA democracia en el Perú, distinguidos representantes de la OEA, fue asesinada por un golpe de Estado el 5 de abril de 1992 y enterrada solemnemente, con todos los honores, en Las Bahamas en mayo de ese año. Con candorosa ingenuidad y diplomática condescendencia, los dignos representantes de los Estados Americanos, olvidándose entonces que su compromiso de honor los obligaba a defender el sistema democrático, optaron seriamente y como suele decirse en esos casos, por una única y última vez, en creer las que supusieron palabras sinceras del gobernante de facto del Perú y permitieron que siguiera adelante en su doble condición de usurpador del Poder por un lado y burlador de los valores del sistema democrático por el otro.
    Esta aciaga decisión, trajo para el Perú una secuela de actos violatorios del orden constitucional, abusos contra los derechos humanos, desprestigio premeditado del sistema de partidos políticos, intimidación a la sociedad civil, persecución y despojo de sus bienes a periodistas opositores, destitución de magistrados probos, utilización delictiva de mecanismos de presión política por medio del Poder Judicial o por los organismos encargados de fiscalizar el pago de impuestos y, como está documentadamente probado, una burla permanente de la voluntad popular.
    Por si lo anterior fuera poco, en los últimos meses hemos asistido a la inscripción ilegal de la candidatura de Fujimori, al descubrimiento de una fábrica de falsificación de firmas, al uso millonario de los fondos del Estado en la campaña electoral, a una asquerosa guerra sucia contra los opositores al gobierno, a la aparición de más de un millón y medio de votos fantasmas, a la adulteración de actas de sufragio, a la aparición de actas de mesas que no funcionaron, al tráfico ilícito de votos preferenciales para el Congreso de la República, y a la indigna compra de voluntades para incrementar el número de congresistas del oficialismo.
    Quienes creemos en el sistema democrático, no podemos aceptar que por conveniencias políticas, pusilánimes posturas o relaciones de amistad, se llame democracia a la que no es otra cosa que una dictadura, y menos que se nos diga que la Misión de Alto Nivel de la OEA, sólo recomendará medidas para el fortalecimiento de la democracia. ¿Cómo se puede fortalecer lo que no existe? ¿Qué pretenden fortalecer los asesinatos, las torturas, las desapariciones, las persecuciones a la prensa independiente, el fraude?

    Gaviria y Aristide, en junio de 1995, Haití

    En el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la expresión que califica correctamente todo lo anteriormente expuesto es la palabra FRAUDE. El fraude se define como un delito, el que lo comete es llamado delincuente y aquellos que complacientemente lo convalidan son denominados cómplices. Por ello consideramos que, quienes frente a los antidemocráticos y moralmente aberrantes hechos, califican indulgentemente a éstos de simples irregularidades, y que la democracia en el Perú sólo necesita fortalecerse, están adoptando una posición que deja mucho que desear no sólo sobre sus conocimientos del idioma español y sobre sus escalas de valores democráticos y morales.
    Las innumerables Declaraciones de Principios firmadas solemnemente en las Asambles Generales de la OEA, en reuniones como las del Grupo de Río, o en las Cumbres realizadas en Miami y Santiago, contemplan, invariablemente, como uno de los acuerdos más importantes, el respeto y fortalecimiento de los valores del sistema democrático. Hasta allí, los dignos hombres de principios, que practican con coraje y convicción la democracia de salón, funciona perfectamente. Sin embargo, cuando en los hechos hay que hacer algo real y efectivo, cuando se requiere valor para la acción, sale a relucir un Poncio Pilatos colectivo que lavándose públicamente las manos, invoca el principio de no intervención. Valiente manera de luchar por el fortalecimiento de la democracia.
    Los compromisos de un hombre de honor en relación a los valores democráticos, no se encuentran contenidos sólo en las Declaraciones de Principios, sino también en las palabras que públicamente pronuncian. Cabe en esta oportunidad transcribir algunos párrafos del discurso que pronunciara el Sr. César Gaviria, en Puerto Príncipe, Haití, el 5 de junio de 1995, con ocasión de la Sesión Inaugural del Vigésimo Quinto Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General. Recordemos que en Haití se había producido un golpe de Estado en 1991 y que sólo la amenaza de una intervención directa hizo posible que los golpistas cedieran y dejaran el poder.
    "Hablo de la necesidad de la quimera. Hablo, por supuesto, de la urgencia de fijarse horizontes que parecen inalcanzables. Sólo ello hace posible el trabajo hacia un mejor destino para todos".
    "El evidente entusiasmo que existe sobre las inmensas posibilidades que ofrece la acción conjunta para contribuir al bienestar y a la paz, convive con un temor, una ansiedad quizás, sobre los riesgos que eventualmente podría acarrear el multilateralismo para la búsqueda soberana de los intereses nacionales. Para algunos parecería existir una dicotomía irreconciliable entre acción colectiva y soberanía. Quiero argumentar que ésa es una falsa disyuntiva".
    "En el mundo contemporáneo muchos de los factores que determinan el bienestar de nuestros pueblos residen más allá de las fronteras nacionales. El intercambio comercial y los flujos financieros internacionales, la defensa del medio ambiente y el desarrollo sustentable, los valores democráticos, y el respeto por la dignidad humana, las telecomunicaciones y los desplazamientos migratorios, son todos objetivos y fenómenos que escapan a la esfera exclusiva de los asuntos internos. Incluso el `mal' se ha internacionalizado, como lo demuestra la transnacionalización del crimen organizado y el terrorismo."
    "Para construir el futuro ya no son suficientes los esfuerzos individuales. La acción colectiva se ha vuelto inevitable. La discusión no es si se va a requerir acción colectiva, sino más bien qué tipo de instrumento y qué modalidades de multilateralismo vamos a utilizar. Pero no sólo es por necesidad que el multilateralismo ha adquirido renovada vigencia. También es por oportunidad.
    "El Compromiso de Santiago de Chile dotó a la OEA de mecanismos para la defensa de la democracia, y éstos demostraron su fuerza en distintos momentos de quebrantamiento del sistema constitucional. Y nos han servido para advertir que no estamos dispuestos a tolerar la dictadura en ningún país del hemisferio.
    "Pienso que estas cuatro líneas, escritas por Louis Henry Durand, podrían hoy resumir nuestro sentimiento.
    "¡Finalmente! ¡Aquí está la luz brillando entre la luz! ¡En el hoyo sin fondo hay al fin sólo fulgor! Luego de la duda, la angustia y el dolor, aquí está la esperanza mostrando su camino".

    Añado a la última parte de la transcripción del discurso del señor Gaviria algunas palabras que al término de la Misión de Alto Nivel de la OEA, nos gustaría escuchar a los demócratas peruanos.
    "Señor Presidente Aristide" (Querido pueblo peruano).
    "Aquí en Haití (en el Perú), a pesar de la angustia y el dolor de tantos hermanos haitianos (peruanos demócratas) y quizás por la fortaleza que éstos generan en los corazones de los hombres buenos, aquí estamos en presencia de la esperanza mostrando su camino."


     

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