Edición Nº 1625

 

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    ARTICULO

    30 de Junio de 2000

    El Subfascismo con disfraz de Neoliberalismo
    Y de Montesinos: ¿Qué?

    Por ALFONSO GRADOS BERTORINI

     

    NADA podrá esperarse de la Misión de Alto Nivel de la OEA si no es lo suficientemente explícita sobre la verdadera naturaleza del Gobierno que tiene como eje tenebroso al Supremo Asesor.
    Más que ingenuidad, significaría encubrimiento caer en la celada de que Fujimori tiene algún propósito de "democratización". Si así fuese, la "inconfundible sensación de asco y náusea que conmueve estos días el Perú e insulta la dignidad nacional" (definida con tanta veracidad y lealtad a la democracia por CARETAS en su ejemplar editorial del jueves 22) habría que extenderla a todo el continente que dice representar la dirigencia de la OEA.
    Y es que nada podrá resolverse con la ficción tramposa a la que se están prestando el pretendido neo-vicepresidente y sus colegas de maquillaje del fraude, si es que se sigue eludiendo afrontar la única realidad política del decenio fujimorista: el tumor maligno que ha crecido bajo el disfraz neoliberal y que no es otro que el dueño del poder y el artífice de las decisiones que denigran al país: Vladimiro Illich Montesinos. (*)
    Si se quisiera una reciente manifestación de que ese poder ya se atreve a salir de las sentinas en que se fue consolidando para descaradamente exhibirse en la cúpula gobernante, basta recordar que precisamente en abierto desafío al ilusorio propósito democratizador y dialogante de estas misiones de la OEA, Fujimori al hacerse reconocer anticipadamente por "sus Fuerzas Armadas", enumerándolas deliberadamente como un quinteto: Ejército, Marina, Aviación, Policía y "Servicio de Inteligencia Nacional", refrendando así el orden protocolar en que por primera vez el sonriente ex capitán Montesinos aparecía en el mismo nivel que los Comandantes Generales tradicionales. Aunque, en la práctica, hubiera significado lo mismo si se pone en primer término. ¿Acaso no había anticipado el Presidente re-reelecto que el clandestino asesor de ayer tenía la impunidad de no tener que dar cuenta de sus millonarios ingresos privados, según reconocimiento público de esa aberración por el propio Jefe de Estado?
    En consecuencia, pues, para que pudiera rescatarse la dignidad de "la mayoría de ciudadanos que no son tramposos ni traferos, y tampoco traidores, tránsfugas o travestis políticos" (citando otra vez a CARETAS), la obligación de los dirigentes de la OEA es exigir que el verdadero problema del fascismo encubierto sea puesto en la mesa y no orillado con exquisiteces diplomáticas.
    Desde luego esa responsabilidad también cabe en primer término a los partidos verdaderamente democráticos que no deben temer al adjetivo de "oposición radicalista", sino más bien precaverse de no ser contagiados por las hipocresías de quienes, sin arriesgar sus curules, pretenden erigirse en el mismo "aporte crítico" con que han venido disfrazando su complicidad con el eufemismo de "independencia reflexiva". Sacha tránsfugas les podrían decir los loretanos.
    En conclusión: Señor Axworthy (porque el señor Gaviria ya debe saberlo), sin que se vaya Montesinos, el fascismo subterráneo seguirá convirtiendo todas las instituciones nacionales en simples caricaturas malolientes.

    _________
    (*) Esta apreciación, es por cierto, de mi exclusiva responsabilidad para que esta digna revista no sea objeto, otra vez, de represalias "montesinescas". Alfonso Grados Bertorini es Congresista de la República.


     

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