Edición Nº 1625

 

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    ARTICULO

    30 de Junio de 2000

    Poder Judicial

    No Vengan con
    El Cuento de Otra Reforma
    Si la trenza de amarre de magistrados y fiscales provisionales persiste indefinidamente, señala el jurista Javier de Belaunde López de Romaña.

    Arequipeño e hijo de un arequipeño notable, el jurista Javier de Belaunde López de Romaña, es catedrático de la Pontificia Universidad Católica desde hace 28 años y uno de los contados estudiosos de los procesos de reforma judicial en el Perú. Presidente de la Federación de Estudiantes de la mencionada casa de estudios en sus años mozos y miembro del clan de los Wisconsin Boys, no le quita el cuerpo al espinoso tema de la reinstitucionalización que hoy tan atado está a la autonomía del Poder Judicial y, tras escrutar el mecanismo del sometimiento de ese órgano, advierte sobre los peligros del publicitado afán democratizador del régimen.

    "El Tribunal Constitucional no ha podido funcionar porque el Congreso actuó para castrarlo. Y ahora se dice que ha fracasado. Eso es absurdo".

    Entrevista
    GUILLERMO GONZALES ARICA

    JAVIER de Belaunde recibió a CARETAS el sábado 24 por la tarde. Con indignación pero sin perder las formas dedicó dos horas y media -asistido por dos tazas de café y la Constitución- para tratar el amargo tema de la antirreforma del Poder Judicial.
    -A propósito de las mejoras en el Poder Judicial, hay quienes dicen que se ha computarizado la corrupción para hacerla más sofisticada.
    -La reforma judicial ha fracasado porque ha tenido como propósito no tener un Poder Judicial autónomo. Ha sido un instrumento de sometimiento al poder político y de persecución política.
    -Se especula que al derogar las leyes que crean las comisiones ejecutivas, se aprobaría una nueva ley orgánica del Poder Judicial para legalizar el sometimiento.
    -Las comisiones ejecutivas del Poder Judicial ya cumplieron su propósito. El tema es qué viene después. Y si no hay una decisión política de tener un Poder Judicial independiente, lo que se haga después va a ser más de lo mismo, con otro nombre.
    -Usted ha dicho en más de una oportunidad que la reforma del Poder Judicial ha sido una especie de caballo de Troya del gobierno.
    -El Poder Judicial es el corazón del sistema legal. El caso de la filiación de la supuesta hija del señor Alejandro Toledo, la propiedad del Canal 2, la propiedad del canal 13, el caso del ingeniero Mufarech o los casos de los esposos Mur-Revoredo pasan por el Poder Judicial. Este régimen está asentado sobre el secuestro de éste. A través del Poder Judicial se ha capturado la mayor parte de los canales de televisión de señal abierta, se ha desestabilizado a los periodistas y se persigue a opositores. Tanto el Poder Judicial como el Ministerio Público nombran representantes en una serie de órganos. La captura del Poder Judicial sirve también para capturar esos órganos: el JNE, al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y la Academia de la Magistratura.
    -¿Cómo funciona este mecanismo de sujeción?
    -El sistema está basado en la provisionalidad de los jueces, que son sustituidos por jueces provisionales y suplentes. Con la reforma judicial, en 1995 se crean nuevas salas y juzgados para agilizar el despacho judicial. Estas se cubren con provisionales y suplentes. A tal punto que, por ejemplo, la Corte Suprema que el año 1995 tenía una mayoría de titulares hoy tiene una mayoría de provisionales.

    El fantasma de la perpetuación de los provisionales amenaza al Poder Judicial.


    -16 vocales supremos provisionales y 14 titulares...
    -Me atrevería a decir que hay más provisionales. No se puede hablar de judicatura provisional sino del esquema de un Poder Judicial provisional. Un juez desestabilizado por la provisionalidad no es independiente. La independencia es absolutamente clave, no sólo en un conflicto de accionistas en un canal de televisión, sino para que un ciudadano común y corriente pueda litigar en la contienda, que el gobernador o el prefecto no monitoreen al juez. Todos los estándares internacionales sobre la administración de justicia señalan que el juez debe tener nombramiento estable y no debe ser rotado. Hoy día ocurre que usted tiene por ejemplo un juez de primera instancia provisional.
    -¿Por ejemplo?
    -Un juez que tiene un nombramiento. Es decir, es titular como juez de paz letrado en la periferia de Lima. Entonces, durante ocho meses, un año, o año y medio pasa a desempeñar una judicatura ganando prácticamente el doble de sueldo y con un estatus laboral y de reconocimiento público superior. Este juez es fácilmente presionado. Basta un oficio del presidente de la Corte Superior para hacerlo regresar al juzgado de origen. De otro lado está todo el sistema de rotación. Este juez que es provisional en el juzgado X puede ser cambiado inopinadamente, por mecanismos que nadie conoce una o dos veces al mes. Hay casos en los cuales se ha visto que minutos antes de una audiencia salía un juez provisional y era sustituido por otro juez provisional. Este es el mecanismo. No hay ningún juez estable. La desestabilización de la magistratura es lo que ha primado en todo este proceso.
    -Se han creado además muchas salas especializadas, parece ser que a gusto del cliente.
    -Una de las cosas más graves es el mecanismo de la especialización. La reforma judicial crea salas especializadas en las cortes Superior y Suprema. Pero no sólo son salas. En realidad son una especie de carreteras dentro del Poder Judicial. Si uno ingresa a él va a tomar uno de esos caminos de la especialización. Por ejemplo, si un ciudadano demanda un amparo por abuso del poder, de una autoridad pública, entrará al camino del derecho público que tiene a dos jueces especializados de derecho público.

    Francisco Tudela y Alberto Bustamante: pretenden legalizar el sometimiento de magistrados y fiscales.


    -Los conocidos señores Percy Escobar y Martínez Candela....
    -Efectivamente. Las apelaciones van a la Sala de Derecho Público en la Corte Superior y finalmente termina en el Tribunal Constitucional (TC).
    -Antes de llegar al TC, el caso pasa por una sala de la Corte Suprema...
    -Exactamente. El canal de derecho público tiene jueces especializados en la Corte Superior y una Sala Constitucional en la Corte Suprema.
    -Y si la causa continúa la causa llega a un TC totalmente cuestionado...
    -Y totalmente castrado. Por tanto en el canal del derecho público no hay una garantía constitucional que puede ser protegida. Como el caso por ejemplo de las interceptaciones telefónicas. Es un sistema ideado para que los abusos del poder político no se corrijan.
    -¿Hay más carreteras resbalosas en el Poder Judicial?
    -En lo civil hay un mecanismo muy sofisticado de especialización, por el tipo de procedimiento. Detrás de una serie de resoluciones y un mecanismo difícil de entender a veces, todos los asuntos importantes en materia civil y, por lo tanto, de trascendencia política y económica van a la Tercera Sala Civil de la Corte Superior, que es otro de los canales de especialización, porque de acuerdo al nuevo ordenamiento procesal civil, la mayor parte de los procesos civiles acaban en dos instancias.
    -¿Entonces el control de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior es fundamental?
    -Por ejemplo, allí se han definido importantes situaciones, como la conducción del Canal 13, de Radio 1160 y cuestiones vinculadas al Canal 2. El otro canal de especialización es la Sala de Delitos Tributarios y Aduaneros, que también cuenta con jueces especializados; una sala en la Corte Superior, especializada; y una sala en la Corte Suprema, también especializada. Aquí no sólo está el otro camino de control político, sino que es una especie de espada de Damocles que se ha puesto sobre el empresariado, porque se han ido arrimando competencias: ya no solamente son delitos aduaneros y tributarios, ahora son también contra la fe pública. Mientras se anunciaba el tema de la democratización, la comisión ejecutiva del Poder Judicial incluía la corrupción de funcionarios en la Sala de Delitos Tributarios y Aduaneros, lo que indudablemente tiene el propósito de amenazar a funcionarios adversos al gobierno y garantizar impunidad a aquellos funcionarios obsecuentes.
    -Siguen las carreteras...


    -También está el tema de la sala de drogas. Todos estos caminos forman parte de un sistema que se estructura con la provisionalidad y la rotación. La especialización crea un sistema de "aduanas". Es muy difícil que un caso de interés para el gobierno no pase por ellas.
    -Se dice que el presidente de la Sala Penal Transitoria especializada en delitos tributarios y aduaneros tendría el poder en este Poder Judicial. ¿Es correcto?
    -Hace algunos días el congresista Jorge Avendaño ha tenido el valor de decirlo por escrito y por la televisión, y también lo han dicho varios candidatos al Consejo Nacional de la Magistratura. Efectivamente el doctor Alejandro Rodríguez Medrano, juez vocal provisional en la Corte Suprema, es una suerte de presidente de la Corte Suprema en la sombra.
    -Vamos a tener un nuevo CNM, recompuesto. Hay entusiasmo por parte de su presidente, Carlos Hermoza Moya, quien ya dijo que hay que empezar a titular jueces y fiscales.
    -Temo que la frase "todo cambia para que todo siga igual" es aplicable a este caso. Lo que ocurre es que el CNM está también -fundamentalmente- tomado por esta influencia política. Entonces veo con enorme preocupación que como se dijo "hace falta especialización; vamos a especializar", ahora se diga "no se quieren jueces provisionales; vamos a titular". El gran peligro es que un CNM cuestionado empiece a titular a los jueces provisionales que durante estos años han dado muestra de servilismo.
    -¿Esto quiere decir que este CNM podría nombrar como titulares a Percy Escobar, Hilda Valladares, Martínez Candela o a Rodríguez Medrano?
    -Sin duda. Y, además, como los magistrados mismos han denunciado, se ha dado una resolución para que se pueda titular a los provisionales sin requisito de haber estado como titulares en el cargo anterior. Entonces se quiere dar una amplísima posibilidad al CNM para nombrar a quien fuere.
    -Entonces ¿un juez de Paz que está de provisional como juez de Primera Instancia puede llegar a ser vocal superior?
    -Yo no soy optimista. Creo que se quiere formalizar lo que se ha hecho de una manera más o menos informal.

    "Los jueces provisionales y la rotación de jueces garantizan que en ciertas instancias estén los funcionarios adecuados para mantener el control del gobierno y perseguir adversarios", señala el jurista.


    -¿Lo que está sugiriendo es que haya un nuevo CNM que nombre a estos jueces?
    -Indudablemente lo esencial sería que haya un nuevo CNM pero allí hay representantes del Ministerio Público y del Poder Judicial nombrados por vocales provisionales. Entonces hay que desarmar todo el andamiaje. No hay democratización posible sin un compromiso muy claro de sacar las manos del Poder Judicial. Se habla de un perfeccionamiento de la democracia pero esto es un eufemismo. Lo que ha habido en estos años es un proceso de desconstitucionalización para la implementación de un gobierno autoritario, para el cual ha sido clave el control del Poder Judicial. Entonces es un problema del modelo político. Si quiero perpetuarme en el poder, robustecer un sistema autoritario y hasta dictatorial, es absolutamente imposible pensar en un Poder Judicial independiente.
    -Ahora se entiende por qué el Ejecutivo quiere disolver el TC y llevar el control político de las leyes al Poder Judicial.
    -El otro día escuchaba a una serie de congresistas decir que el TC ha fracasado. Realmente me parece hasta gracioso. El TC no ha podido funcionar porque el Congreso actuó para castrarlo. Y ahora se dice que ha fracasado, que vamos a llevar el control constitucional a la Corte Suprema. Esto es absurdo. Recuerdo mucho la intervención de Javier Valle Riestra en la Asamblea Constituyente de 1978 cuando citó una ilustrativa anécdota. Después del golpe de Estado contra Billinghurst, la Corte Suprema juró lealtad a la democracia. Un vocal supremo que había estado silencioso preguntó: ¿quién nos paga la quincena? Después de esta pregunta la Corte Suprema decidió reconocer al gobierno de facto. Valle Riestra invocó esta anécdota para decir que se requería magistrados comprometidos con la historia, con la jurisdicidad y no con la quincena.
    -En el contexto del arribo de la misión Axworthy-Gaviria, ¿qué hacemos para desmantelar este Poder Judicial dentro del Poder Judicial?
    -No se puede caer fácilmente en una agenda en torno a si el control constitucional debe permanecer en el TC o si debe ser una sala o si deben ser distritos electorales de múltiples o único. Acá ha habido una elección calificada, al menos, de poco libre, falta de transparencia; en síntesis, que no ha sido legítima. El problema es todo el sistema. Concretamente, creo que habría que ir a una reforma constitucional. La Constitución prevé mecanismos para eso, lo cual significaría evidentemente un compromiso político. La reforma constitucional sería sometida a un referéndum, es decir, tendría todo el respaldo de la población. Hay que imaginar propuestas que saquen el tema de la reconstrucción democrática de una "institucionalidad" copada totalmente.


     

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