Edición N† 1629

 

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    ARTICULO

    26 de Julio de 2000

    KEIKO, 10 Años y Más
    Su larga estadía en Palacio le da la prerrogativa de decir ahora, entre otras cosas, que el oficialismo es más duro que su padre y que Vladimiro Montesinos debe alejarse del SIN.

    La Primera Dama deja atrás su discreto silencio y sale a emitir sus propias opiniones.

    Entrevista
    TERESINA MUÑOZ-NAJAR

    ADIOS al perfil bajo. De ahora en adelante la agenda de la Primera Dama, Keiko Sofía Fujimori, tendrá lugar para las entrevistas periodísticas. Ella lo ha decidido así, -¿o tal vez sus asesores?-, pues considera que la labor social que realiza debe ser conocida y difundida. Cuando llegó a Palacio tenía 15 años y cero responsabilidades. Hoy tiene 25, que siguen siendo pocos, y la carga de un cargo que la obliga a actuar como una mujer mayor. Keiko siempre ha sido simpática y espontánea. Sin embargo, últimamente se nota que piensa cada palabra que dice y, aunque lo disimula bien, no le debe agradar mucho sentir el malestar de una población que -literalmente todos los días- da vueltas alrededor de la Plaza Mayor, gritando consignas contra el régimen que lidera su padre.
    A las 10 de la mañana Keiko ingresa al cálido despacho que ella misma ordenó remodelar. Antes se ha desplazado hacia algún parque limeño para correr "por lo menos una hora" vigilada por su seguridad. Viste un sastre azul marino y se sienta rodeada por su secretaria Ana Vega y su joven asesor, el ex candidato al Congreso (por Perú 2000), Guido Lucioni, a quien conoció en la Universidad de Boston.

    -Susana Higuchi, su mamá, declaró a CARETAS que usted le había dicho que ya no quería ser Primera Dama y que se iba al extranjero a estudiar un posgrado...

    -Lo que le dije es que tenía pendiente hacer un posgrado pero que dependería de lo que pasara.
    -Este cargo, el de Primera Dama, ¿fue realmente imprevisto, cómo lo asumió?
    -En 1994, mi mamá me pidió compartir la presidencia de la Fundación por los Niños del Perú, luego, como todos saben, vino lo de su divorcio y yo me quedé acá. He recibido todo el apoyo y los mejores consejos tanto de mi madre como de mi padre.
    -¿Cómo concilia su relación con ellos?
    -Mire, su separación fue terrible para nosotros que éramos muy chicos. Fue muy dura, muy pública pero ya nos hemos dado cuenta que separados están bien. Hemos aprendido a ser tolerantes y a estar del lado de los dos aunque tengan ideas políticas diferentes. Yo respeto mucho a mi madre y comparto con ella algunas opiniones.
    -Por ejemplo...
    -Ciertos proyectos que ella tiene para la generación de pequeñas empresas.
    -Cuando sus padres se divorciaron, muchos pensaron que ustedes, sus hijos, habían abandonado a su madre...
    -No es verdad. Hablo con ella todos los días y la veo una vez a la semana como mínimo.

    En julio de 1995, la pareja presidencial.

    -¿Y cómo concilia sus funciones en Palacio con su vida privada? Después de todo es una joven como todas y supongo que le gustará salir, ir a fiestas, a la playa...
    -Es verdad que salgo muy poco a lugares públicos, pero tengo amigos que me recogen y me llevan a sus casas -aquí a Palacio no les gusta mucho venir-, a veces también salgo de excursiones y en verano e invierno voy mucho a la playa. De otro lado, tengo mi recompensa: recuperar a los niños.
    -¿Por qué, en 1998, suscribió el referéndum? ¿Quería recuperar a su padre?
    -Como hija claro que sí pero -ya lo dije aquella vez- como ciudadana estaba de acuerdo con todas las reformas que había hecho, inclusive con el programa económico. Ustedes saben que yo no participé para nada en la campaña de la primera vuelta y en la segunda sólo me quedaban dos opciones. Naturalmente opté por mi padre. Hay muchas cosas que se deben terminar.
    -Pensando así y si consideramos que nunca se terminan de hacer las cosas, tendría que quedarse de presidente eternamente...
    -Lo que se necesita es que se sienten las bases para que este proceso se lleve a cabo y tengamos la certeza que todo ésto prosiga. Obviamente se va a democratizar e institucionalizar el país.
    -¿Suele aconsejarlo?
    -Cuando es necesario le digo algo y él lo toma en cuenta. Tiene una gran capacidad para escuchar y analizar las cosas aunque no lo crea.
    -¿Qué opina usted de Vladimiro Montesinos?
    -Creo que él ha hecho un buen trabajo respecto a la erradicación del terrorismo y del narcotráfico pero también creo que ya cumplió su trabajo. Estoy contenta porque mi padre ha dicho que el doctor Montesinos debe pasar a ocupar un cargo público. Así lo van a poder fiscalizar y tantos rumores que existen sobre él van a desaparecer.
    -¿Y sobre Laura Bozzo?
    -Es una mujer respetable pero debo confesar que no me gusta su programa. Lo preferiría menos violento. No obstante felicito que pueda canalizar toda la publicidad que tiene en obras de apoyo social.
    -¿Realmente cree que apoya a las mujeres?
    -No tengo pruebas de lo contrario.
    -Keiko, el país está polarizado...
    -Sí y la polarización nos ha hecho mucho daño. Creo que todos debemos cultivar ese valor que se llama la tolerancia. Si nosotros queremos construir un país debemos sentarnos a conversar, ponernos de acuerdo y partir desde ahí.

    Keiko Sofía y Hiro Alberto en tiempos menos agitados. Hiro reside y trabaja en Japón.

    -¿Piensa que los jóvenes, las mujeres y los hombres que marchan son intolerantes?
    -Los jóvenes tenemos mucha energía, somos muy apasionados en lo que creemos y hacemos, debemos aprender a canalizar esa energía no sólo en marchar sino en plantear.
    -Si fuera hija de un profesor, un médico o una obrera, ¿no estaría marchando?
    -Por mi personalidad no, no marcharía. Prefiero el diálogo.
    -Dicen que van a cerrar el centro de Lima para frustrar la Marcha de los Cuatro Suyos, ¿usted qué sabe?
    -Si se garantiza que la marcha va a ser pacífica no creo que haya ningún problema.
    -¿Cuál ha sido su momento más triste como Primera Dama?
    -A veces me siento sola y la soledad es muy dura.
    -¿No está enamorada?, por ahí se rumorea que el elegido es Luis Alfonso Morey...
    -Luis Alfonso es un buen amigo. Nada más puedo decir porque de verdad no estoy enamorada.
    -¿Y su momento más difícil?
    -Mi primera participación a los 19 años en la Cumbre de las Américas. Hilary Clinton la presidía y se había dispuesto que tres primeras damas (éramos 33) participen en el discurso final. Al final, la señora Clinton pidió opiniones. Yo levanté la mano y di un mensaje a los jóvenes. Terminé temblando pero ahora me siento orgullosa de ese momento.
    -¿Qué va a hacer cuando todo esto acabe, tal vez política?
    -Voy a dedicarme a la empresa privada y continuar con la asistencia social.
    -Se dice por ahí que ha comprado una buena cantidad de acciones en una importante empresa minera.
    -Yo también he escuchado eso y me he matado de risa porque es totalmente falso.
    -¿Y qué hará su padre cuando todo esto termine?
    -Mi padre es impredecible. Lo que a mí me gustaría es ver al Perú como una de las potencias de América y a mi padre satisfecho por lo que ha realizado. Espero también que para entonces mi padre ya haya encontrado una mujer y mi madre un esposo.
    -¿Cómo se lleva con el entorno de su padre, con los llamados "duros" y "blandos"?
    -En primer lugar espero que piensen que yo soy de los "blandos". Por lo demás me llevo bastante bien con todos pues muchas veces debo transferirles pedidos que llegan a mi despacho. (Keiko es presidenta de la Fundación por los Niños del Perú que ayuda a 2.700 pequeños repartidos en 27 aldeas infantiles a nivel nacional. Preside, asimismo, la Fundación cardioinfantil que hasta la fecha ha prestado asistencia médica a más de 500 niños). También quisiera aclarar que mi padre es muy abierto y tolerante. Tuvo que ser duro, es cierto, para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico pero creo que el oficialismo es menos tolerante y más duro que mi padre. Si alguna crítica debo hacerle al oficialismo es que no se comunica bien con la prensa.

    En junio pasado: reunión preparatoria de la Décima Conferencia de Esposas de Jefes de Estado.

    ¿Tiene temor, ansiedad por lo que pasará en Fiestas Patrias?
    -Sólo quiero paz porque hasta a mí me han caído piedras y palos.
    -Usted inició la remodelación de Palacio ¿ya sabía que se quedaría más tiempo del esperado?
    -Inicié la remodelación hace tres años porque Palacio es la cara del Perú. Aquí llegan personas importantes de todo el mundo. ¿Quieren verlo?
    La Primera Dama nos muestra el "salón elíptico" y el "oriental" -aunque nosotros insistimos en visitar su sala privada- Dice que el artista Ricky Pizarro lo está pintando todo ad honoren. "Estas paredes eran verdes y casi no había luz porque las ventanas estaban blindadas", asegura y añade: "Tuve una larguísima y difícil conversación con los militares para que me permitieran hacer todo esto". ¿No le da miedo dormir aquí?, le pregunto. "No, porque mi papá también duerme aquí y cuando viaja, viene a acompañarme mi mejor amiga". Finalmente llegamos a su sala privada, en los altos mientras su secretaria le pide que se apure pues el embajador de Ecuador la está esperando. Keiko no se hace problemas y de verdad demuestra que es muy tolerante. ¿Su papá está aquí?: "Sí , al otro lado, en su despacho. Tendrían que conocerlo, tiene un gran sentido del humor". Pues vamos y le hacemos una foto con él. "Keiko, el embajador", vuelve la secretaria. "La próxima vez -se despide Keiko- se los prometo".


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