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26
de Julio de 2000
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Por JAIME BEDOYA
¡Bienvenidas
Ilustrísimas Excelencias a la Juramentación del Tercer Mandato
Consecutivo de Alberto Fujimori Fujimori!
Están en su casa, siéntense donde quieran, Gustavo
y Hugo1
__________________________
1 Gustavo Noboa y Hugo Bánzer, presidentes
de Ecuador y Bolivia que valerosamente han confirmado su asistencia a
la ceremonia del 28 de julio, son los dos únicos solitarios entendedores
de que lo que nace aquí es una nueva democracia rebelde a los corsets
formales que dictan los lobbys apátridas que están a favor
de la droga. La recargada agenda de los mandatarios de Argentina, Chile,
Brasil, Cuba, Costa Rica, Colombia, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala,
Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Uruguay, Venezuela, les
impide venir. Ese mismo día todos ellos, no necesariamente juntos,
tienen otras cosas que hacer pero tendrán al Perú en sus
pensamientos.
En otra de esas simpáticas curiosidades que hacen a nuestros países
hermanos, tanto los regímenes de Noboa y Bánzer como ahora
el de Fujimori comparten ciertas peculiaridades de aquellas que en otro
ámbito, el musical, Augusto Ferrando (QEPD) coleccionaba como joyas
portadoras de un mensaje oculto, llamándolas cariñosamente
"rarezas": Noboa llegó al poder apenas iniciado el siglo XXI luego
de una revuelta indígena/militar que instauró en Ecuador
tres juntas de gobierno sucesivas en un mismo día. La primera de
ellas, con un coronel como presidente, gobernó durante media hora.
Noboa juramentó a las 07 a.m. del día siguiente en una breve
pero cálida ceremonia militar en la que él mismo, y su señora
esposa, eran los únicos civiles presentes.
Por su parte, si bien en el currículum de Hugo Bánzer destaca
el liderar un régimen militar en Bolivia entre los años
1971 y 1978 que no fue ajeno a los incomprendidos esfuerzos profilácticos
de la represión propia del Plan Cóndor, sería injusto
pasar por alto otro dato significativo. Como experiencia formativa de
lo que sería su robusta convicción democrática, Bánzer
fue jefe del Departamento de Inteligencia del Ejército de Bolivia.
Esto último no fue sino complemento para que luego entre los años
64 y 66 ocupara el cargo de ministro de Educación y Cultura de
su país, cargo en el que volcaría todo su amor a los valores
humanísticos y al sutil arte de la confesión voluntaria.
El suelo peruano vibra de fervor democrático con ambas visitas,
que valen por mil. Repetimos, están en su casa. Departan con Richard
Amiel, conozcan al perrito de Keiko. Sobra comida. Llenen su tupper con
confianza.
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