|
Portada
Nos
Escriben...
Mar
de Fondo
Heduardo
China
te Cuenta...
Ellos
& Ellas
Culturales
Caretas
TV
Controversias
Lugar
Común
Piedra
de Toque
Mal
Menor
|
|
 |
 |
10 de Agosto de 2000 |
Por
FERNANDO ROSPIGLOSI |
Industria
de Tránsfugas
ANTE la OEA y la comunidad internacional, el gobierno de Vladimiro
Montesinos y Alberto Fujimori esgrime ahora un argumento negativo como
defensa fundamental: no hay alternativa confiable. Es decir, si ellos
caen lo que venga podría ser peor.
Se apoyan en el hecho que no existen partidos políticos organizados
ni una oposición cohesionada. Eso, sin duda, genera temores en
la opinión pública nacional y, sobre todo, en el exterior.
Y esos miedos ayudan a la camarilla cívico-militar que gobierna
el Perú a sostenerse.
Ellos lo saben, por supuesto, y trabajan activamente para evitar que se
constituyan partidos políticos y que la oposición pueda
consolidarse. Comprenden perfectamente que eso es una suerte de seguro
de vida para el régimen.
Si bien es cierto que Alberto Fujimori llegó al gobierno en 1990
como consecuencia de la crisis de los partidos políticos -es decir,
él no la provocó-, es verdad también que luego de
instaurada la dictadura cívico-militar, ésta se esforzó,
con éxito, en destruir cualquier atisbo de institucionalización
partidaria.
Un ejemplo reciente es el de Somos Perú. Cuando el alcalde Alberto
Andrade intentó, luego de su triunfo en Lima en 1995, construir
un partido político nacional con miras a las elecciones del 2000,
la maquinaria estatal se puso a funcionar.
Absalón Vásquez creó Vamos Vecino con la finalidad
fundamental de limitar las posibilidades de Somos Perú de hacerse
de municipios. No es que al gobierno le interesaran los gobiernos locales
en sí mismos, pues ya había aprendido a controlar a los
"independientes" que ocupaban las alcaldías, sino evitar el crecimiento
de Somos Perú.
En las elecciones de 1998, usando los recursos estatales a discreción,
pudieron capturar un número apreciable de municipios, limitando
la expansión de Somos Perú (SP). No obstante lo peor vino
después. La maquinaria de corrupción del gobierno empezó
a desgranar sistemáticamente a alcaldes y regidores de SP, sobornándolos,
amenazándolos y chantajeándolos.
Muchos de aquellos pioneros del transfuguismo pretextaron, al igual que
los congresistas de hoy, que no había manera de ejecutar obras
sin refugiarse bajo el ala del gobierno.
El hecho es que con el arma de la corrupción, el gobierno logró
desarticular gran parte del partido político que con mucha dificultad
empezaba a construir Alberto Andrade, y que ha sido hasta hoy, el intento
más serio de edificar una nueva organización partidaria
en toda la década.
Por cierto, la acción corruptora del gobierno se da en un contexto
que favorece esa degeneración. Tanto la larga crisis económica,
como la pérdida de valores morales, son el terreno fértil
donde actúa la maquinaria seductora del régimen.
Esta es una situación perversa que se retroalimenta. Como bien
ha notado Mario Vargas Llosa en un artículo que se publica en esta
edición, parece que el régimen tiene "el objetivo de demostrar
a la opinión pública que la decencia, la coherencia y la
integridad no existen y que todo ciudadano puede ser sobornado, comprado,
corrompido y utilizado por el Gobierno, aun para los menesteres más
innobles, sin mayor dificultad."
Cuando muchos son corrompidos, se hace más fácil para los
nuevos tránsfugas subirse al carro del gobierno.
Ahora le ha tocado el turno a Alejandro Toledo y Perú Posible,
como antes fueron Somos Perú y Solidaridad Nacional, cuya bancada
parlamentaria fue totalmente succionada por el régimen. En las
últimas semanas, no sólo congresistas sino dirigentes y
hasta secretarias personales de dirigentes de Perú Posible se apartan
en medio del estrépito de la prensa oficialista. Es verdad que
a veces por errores de Toledo y otros dirigentes, pero básicamente
por la acción del gobierno.
En suma, no hay forma de romper ese círculo vicioso si no es acabando
con el régimen autoritario. No tiene sentido esperar a construir
partidos sólidos para preparar una transición ordenada,
pues mientras Montesinos y Fujimori sigan en el poder, no permitirán
que se consolide ninguna organización política democrática.
________
Email:frospig@amauta.rcp.net.pe
|