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Edición N† 1632 |
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Por FERNANDO VIVAS
LA tierra en trance no queda de lado. Ahí está,
en 35 mm. que cuesta un ojo de la cara, en 16 con grano reventado o en
video digital que ya casi no se nota. Los más inseguros "Un paraíso
bajo las estrellas" de Cuba, "Golpe de estadio" de Colombia, "Todo el
poder" de México- responden a ella con una carcajada más
nerviosa que alegre, esquivando cualquier complicación: no mames
buey, ¿qué tú dices,chico?, no seas pendejo, no quiero
más ná, ¿cachai huevón? Y así una sátira
cubana como "Lista de espera", 2o. premio de público del festival,
se deshace antes de impactar nada. La idea de Juan Carlos Tabío
de encerrar a sus personajes en una estación de guaguas rotas (buses
malogrados) se resiste a que la tomemos en serio por alegoría del
comunismo isleño en calma chicha. Pero eso es, tímida y
torpemente, haciendo pasar lo real por maravilloso y lo patético
por gracioso. Frente a los graciosos e inseguros, los resueltos, los que se embarran en la mugre, en la violencia, la droga, la corrupción, la tortura, la gonorrea y la indignación y no postulan como el verborreico profesor Yepeto de la Argentina que sólo los sentimientos de altura y las especulaciones filosóficas son materia del arte. "Amores perros" del "Negro" Iñarritu estuvo fuera de competencia. Dentro, hubiera mordido a todas. Tres historias mexicanas y universales cosidas con tendones sangrientos donde los perros es obvio pero no se nota y además no importa, ladran y vomitan las pulsiones destructivas de sus dueños. Iñarritu tiene la necedad de un pitbull, la frialdad de un rottweiler, la nobleza de un pastor alemán y el talento de un Huston o un Scorcese. Su película marca un antes y un después para el cine mexicano liberado del bozal priista. Las ideas se prodigan y entre furias y silencios este hijo de la chingada despliega su romántico desencanto por el mundo. Los que se la perdieron, calma, se va a estrenar. "Ratas, ratones, rateros" de Sebastián Cordero es un primo menor vertebrado. Ha redefinido la pequeña historia del cine ecuatoriano. Un chico atribulado y un ángel catastrófico, revolotean por Quito, se dan un tiempo para visitar Guayaquil y otro para pervertir a sus parientes pitucos. Lo que en "Ratas..." es puro vigor, en el otro premio de la crítica, la argentina "Garaje Olimpo" de Marco Bechis, es puro rigor. Víctima y verdugo, madre desgarrada y estafadores, descienden varios peldaños morales incluyendo la posesión amatoria, por llamarle de algún modo, en un pequeño campo de concentración urbano. La tortura institucionalizada también es el tema de otra gran sorpresa: "Fernando ha vuelto" del chileno Silvio Caiozzi. La media hora de video documental nos dejó mudos y con los ojos rojos. Caiozzi nos confirma, en persona, lo que acaba de verse con transparencia: el fue un instrumento, simplemente tenía que grabar lo que vio y lo hizo muy bien. Su amiga Agave le pidió que grabara los procedimientos de entrega de los restos de su esposo Fernando, desaparecido por 25 años y lo que encontró huesos y fracturas que delatan la tortura más allá de la muerte- superó la imaginación de los largometrajistas. Tiene dos años y la Tv. chilena aún no se atreve a pasarla. La censura, aunque renga y miope, está viva, como Pinochet. EPILOGO Gran festival que motivó estos gustos y disgustos, encuentros y polémicas entre cinéfilos, cineastas, curiosos y, a veces, los propios protagonistas y, cerrando en casa, premió a "Pantaleón" y homenajeó a Gianfranco Annichini motivándolo a agregar una estupenda pieza a su obra documental: el sarcástico discurso de agradecimiento donde no olvidó ni al caballo de Salas, al SIN, la iglesia, y el tururú de la Telefónica.El evento tiene que crecer en butacas para que no haya tanto picón que se quede sin ver nada, como el congresista Fernán Altuve que pidió le envíen al Congreso una copia de "Capitanes de Abril", el filme de María de Medeiros. Y sobre todo, tiene que asegurar su independencia, pues en la clausura oímos un invasivo rollo de Promperú. La diplomacia y la ceremonia -¿qué diablos tenía que hacer Elena Romero cantando "Piensa en mí" en un recordatorio al sordo Buñuel?- son invitados forzosos, qué se le va a hacer; pero las mañas del oficialismo, eso sí ni de a vainas. Felicitaciones a los organizadores.
Escribe ROSARIO SASIETA
Desde la grata soledad que me da mi condición de abogada soltera viviendo en la playa -sobre todo en invierno- constituye para mí más que una compañía el sonido de las olas y la no siempre tan arrullante Tv. Mientras Angola y Axel, mis dos rottweilers, toman su desayuno y yo me preparo un café que me conecte con la realidad, inicio mi zapeo y asumo el riesgo de encontrarme con mi querido amigo (¿Beto Ortiz?). Embalo hacia Lima y entre expedientes, consultas, lágrimas y apelaciones, trato de ver siempre "Para todos". Zavala me parece un genio, un futuro Kiko Ledgard, con las crónicas de su rockola. A mediodía. lo confieso... nadie es perfecta, veo a Laura. Siempre es bueno aprender de terceros. A veces a Gisela, pues me encanta la sorpresa. Uno no sabe qué nuevo rumbo tomará el programa cada día. En la tarde, llamadas, más expedientes, mi productor Gonzalo Rojas y más conflictos que resolver. El delicioso Marco Aurelio Denegri es mi fiel compañero. El fin de semana zapeo HBO, "Vértice" y Coqui Morelli para compensar y equilibrar la balanza. "Panorama" es de rigor y recomiendo al ver "Hora 20" bajar el volumen cuando hable Lola Rey. Otro pesado lunes que no puedo acabar sin un relajante JB.
Nicolás de América
Los créditos de presentación son graciosos: Murphy Brown con bigotes en medio de una parafernalia digna de "60 minutes". ¿Para qué? si las grandes investigaciones, cuando las haya, vendrán masticadas. ¿O es que para entrevistar al esposo de Leslie Stewart se necesita tender una red de informantes, investigadores y tecnología de punta? Sabemos que Nicolás Lúcar ha luchado para tener y usar un buen equipo y se lo han retaceado, pero eso no es excusa para lo poco que presentó en su debut. No le pedíamos grandes notas sino que cumpla con demostrar que ya no es el autodenominado mal ejemplo del periodismo que renunció a "La revista dominical" en 1999. Supongo que su reaparición tenía esa motivación ¿sino, para qué vuelve? Nicolás Lúcar no es José Francisco Crousillat ni es Guillermo Thorndike, eso está clarísimo para todos, pero tampoco es un inconsecuente redimido y un preguntón plural. A Luz Salgado no le sacó nada y asustar al atribulado Carlos Bruce, a estas alturas eso lo hace cualquiera. Lúcar es más bien uno de los blandos del oficialismo, ésos que si no se encuentran en la escena política habrá que buscarlos entre los periodistas atados al poder. Si se trata de ablandar a los duros, bueno, que le vaya bien. Pero que no se las dé de gran investigador si tiene tanta cortapisa.
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