|
Edición N† 1633 |
|
||||||||||
|
|
|||||||||||
|
|
Huancavelica
Escribe MARTIN MUCHA LOS niños de Huaylacucho rara vez cenan. Dentro de este
pueblito, a diez minutos de la ciudad, está la escuelita fiscal
número 36007. En ella no hay botiquín. Pocos son los alumnos
que tienen cuadernos. El desayuno se sirve temprano, en tazas iguales
para todos, treinta minutos antes de que las clases se inicien. "Si
no fuera por el hambre nadie vendría a estudiar acá",
afirma Wenceslao Araujo Soto su director. Las carpetas lucen desgastadas.
Los alumnos juegan, corren por el jardín que no es más que
una prolongación del monte. El 70% de los niños de Huancavelica
padece de desnutrición crónica. "Los niños llegan
a terminar la primaria a los 16 años. El director que estaba antes
era un alcohólico, había profesores que venían cuando
querían o no venían. En todas las comunidades alejadas de
Huancavelica la situación es la misma. Suplicamos por que nos brinden
la mínima cantidad de alimentos y útiles escolares. Pero
sobre todo comida". De cada cien niños nacidos en la provincia
46 mueren antes de cumplir los 5 años.
Desde Condorhuachana, un caserío a un par de horas de distancia
a pie, con 50 años a cuestas y vestido como siempre llegó
a Huancavelica Tomás Taipe. Lima iba a ser el destino. Nunca había
ido antes. Estaba convencido de que su presencia era necesaria. El no
se creía pobre. Cuando llegó a la Plaza de Armas vio a varios
vestidos como él, incluso a uno que no se parecía físicamente.
Ese hombre alto de ojos claros tenía su mismo atuendo. Caminó
junto a él. Luego de varios meses lo llama de una sola forma: "Traidor".
La fachada de la Universidad Nacional de Huancavelica (UNH) contrasta con las rústicas casitas que la rodean. La modernidad que aparenta esconde una frustración de 10 años. Una década esperando tener un rector. O, redondeando la idea, llegando a la universidad y encontrándose con profesores que no tenían qué enseñar. Libros de la década del 40 que son luchados por los estudiantes para pasar un curso. El cronograma para la institucionalización está listo, pero nada parece haber cambiado. "Enseñar en la UNH es el castigo para los expulsados de otras universidades. Los presidentes de las comisiones reorganizadoras tienen procesos en otros lugares y los profesores se escogen a dedo", afirma Wilder Ruiz Olarte, Secretario de Organización de la Federación de Estudiantes. Ellos se saben privilegiados (el 48% de las mujeres y el 35 % de los varones de la zona son analfabetos) pero no puede ocultar su indignación. Cerca se inauguran nuevas aulas por otra comisión reorganizadora. El nuncio apostólico Rino Passigatto llega a la ciudad. En la catedral la fe desborda. A pocas cuadras Joaquín Riveros junto a su caballo se alejan. Regresa a dejarlo en su comunidad que está a 3 horas de camino."Mi preocupación es que sufro en mi pobreza, es difícil y puedo. Pero, hay gente más pobre que yo y eso me duele".
|
||||||||||
|
|
|||||||||||