Edición N† 1634

 

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    ARTICULO

    31 de Agosto de 2000

    Carrera Contra el Tiempo
    En realidad, los US$ 285 millones que se liberarán por reducción de encaje compensarán los últimos retiros del Estado del sistema financiero.

    Seis días después de anunciado el paquete económico, el Gobierno ha enviado -se supone- el viernes 25 el proyecto de Presupuesto de la República para el año 2001. El artículo 78º de la Constitución establece que "el Presidente de la República envía al Congreso el Proyecto de Ley de Presupuesto dentro de un plazo que vence el 30 de agosto de cada año". Entretanto, el aparato productivo sigue casi detenido y puede sufrir un nuevo frenazo, ya que el Presupuesto previsto es 4,4% menor que el vigente (los S/.35.712 millones que se anuncian para el año venidero se han encogido respecto a los S/. 37.342 millones del presente). Es más, los gastos de capital (obras y proyectos), que representaban el 24,31% de los egresos totales ahora constituyen menos del 16%. A menos obras, más recesión (ver tabla). Por eso, las expectativas se trasladan ahora al manojo agrario que debe presentar el ministro José Chlimper, con Corfin incluido, los S/.70 millones de incentivos para productos nativos y los ansiados reglamentos de aguas y tierras.

    Escribe RAFAEL HIDALGO

    LAS primeras reparaciones al automóvil económico del ministro de Economía, Carlos Boloña Behr, y de su copiloto, el ministro de Agricultura, José Chlimper, se parecen mucho a las que ejecutó sin mayor éxito el ex ministro Víctor Joy Way. Sin bajar el motor, se propone realizar un cambio de anillos canjeando cartera pesada por bonos, aplicando un nuevo fraccionamiento tributario y estableciendo otra rebaja del encaje promedio a los depósitos en moneda extranjera.
    La diferencia está en la cantidad de gasolina en el tanque y las características de la pista por recorrer. Con expansión fiscal, Joy Way conducía en línea recta y de bajada. A Boloña, por la farra electoral, le ha tocado transitar un camino empedrado, sinuoso y empinado, pues inicia su gestión anunciando un recorte fiscal (S/. 590 millones en el segundo semestre).
    Un empresario no muy aficionado a los autos, sino más bien a los platos, comentaba el martes en el almuerzo de la Cámara Peruano-Americana que "resulta sorprendente que el chifa de Víctor y la pizza de Carlos tengan el mismo sabor".
    También, a diferencia de Joy Way, Boloña ha puesto sus esperanzas en la gasolina de 97 octanos, que representa la inversión extranjera. Para que el vehículo trepe la cuesta ha anunciado un programa de privatizaciones y concesiones con las que espera captar US$ 3.000 millones en los próximos tres años. Sin embargo, en la primera lista sólo se anuncia el aeropuerto Jorge Chávez, la licitación del transporte de Camisea (que está paralizada hace varios meses) y los fosfatos de Bayóvar, así como la venta de las acciones estatales en Edelnor, Relapsa e Iscaycruz.
    Algunos analistas, como Carlos Morón (Universidad del Pacífico), ven cierta timidez en la apuesta porque no se define el destino de la central hidroeléctrica del Mantaro y del puerto del Callao, la refinería de Talara y los aeropuertos de provincias.
    Por estas y otras dudas, Boloña aún no ha conseguido el "shock de confianza" que esperaban empresarios como Carlos Castro, presidente de Adex. El motor todavía no emite su primer rugido, pese a que el paquete de reparaciones tiene elevado costo (US$ 500 millones en bonos, más alrededor de US$ 1.500 millones en condonación de moras tributarias).
    Los hombres y mujeres de a pie observan al borde de la ruta. Ninguno muestra mayor entusiasmo con los primeros ajetreos del piloto.
    Así las cosas, la pregunta sigue siendo: ¿cómo recomponer la cadena de pagos si no se reengancha el eslabón de la demanda?
    En realidad, el auto no camina porque la gasolina no está llegando adonde debe llegar: el motor de los consumidores.
    A contracorriente, en lugar de que los bancos empiecen a soltar créditos, por noveno mes consecutivo, en julio, los préstamos bancarios en soles se redujeron en 11,9 % ( según el BCR, la caída del crédito bancario alcanza en total a 2,3 %).

    CUBRIENDO EL BACHE

    El dueño de la escudería Fujimori, piensa que el problema es la falta de liquidez de los bancos. Ha dicho que con la reciente rebaja del encaje medio en dólares (de 37,1 % a 34,1%) los bancos obtendrán US$ 285 millones, que se agregarán a los US$ 228 millones que tienen disponibles en caja y que no sueltan. Parece que su objetivo es que se desesperen mirando los fajos de billetes inmóviles. Por eso, como quien da una propina, también ha reducido el encaje legal en dólares de 7 % a 6 % con lo que los bancos obtendrán una mayor disponibilidad de US$ 6 millones.
    Lo de la iliquidez bancaria es una verdad a medias. Los bancos han perdido US$ 347 millones de depósitos públicos en el período diciembre 1999-julio 2000 (de US$ 2.792 millones a US$ 2.445 millones). En realidad, Banex y Orión tienen US$ 100 millones, pero son irrecuperables.
    Es decir, los US$ 285 millones que se liberarán por la reducción de encaje sólo alcanzarán para cubrir parte de los retiros del Estado. En esencia, no habrá un aumento en la disponibilidad de recursos bancarios.
    Esto explicaría por qué Boloña inicialmente habría insistido en reducir el encaje medio, no en 3 %, sino en 5 % (es decir US$ 190 millones adicionales). Con esta cifra, el monto liberado hubiera llegado a US$ 475 millones, compensando largamente los recientes retiros.
    El asunto de los depósitos del Estado en el sistema bancario tiene sus bemoles. No es fácil retirarlos alegremente. Esto se tiene que realizar bajo apercibimiento judicial. Cuentan que ni el propio Boloña pudo movilizar estos recursos. Quiso tomar S/. 300 millones de superávit de la empresa ETECEN y sólo consiguió unos vales bancarios.

    MACERA ENCIENDE LA LUZ

    En realidad, a estas alturas del oncenio fujimorista el problema de falta de financiamiento a las empresas es un lío menor comparado con el que genera el elevado costo del dinero.
    Insólitamente, ante la carencia de argumentos de la oposición, el congresista Pablo Macera ha ocupado su espacio y se ha convertido en el más vehemente crítico de la política económica. Por lo pronto acaba de enviar a los banqueros a la horca. "Esa gente, en el medievo hubiera sido colgada, dado que están cometiendo un delito por los intereses espantosos que cobran" (CPN Radio 28-08-2000). El argumento de que los intereses los fija el mercado lo ha considerado digno de la teología o de las novelas de ciencia ficción.
    El historiador ha pedido también tarifas públicas de luz y teléfonos menos caras y la famosa tarifa plana para el internet, que se aplica en la España de la Telefónica. "Nosotros no pudimos conectarnos con la Primera Revolución Industrial, que era la del hierro y la del ferrocarril; perdimos la segunda, que era el acero y la química; si perdemos esta tercera oportunidad de la Revolución Electrónica estamos perdidos para siempre", anotó durante su intervención en el Congreso. Macera lidera ahora las críticas al manejo económico pero… desde el oficialismo.


    La Carta Secreta de Madeleine

     
    Enrique Díaz a la SUNAT.

    PUEDE haber sido el resorte para el caso Berenson y podría abarcar el problema de Ivcher y otro de orden metálico.
    Una secretísima misiva ha llegado a Palacio de Gobierno. La remitente es nada menos que la Secretaria de Estado, Madeleine Albright. Su destinatario: Alberto Fujimori. La misiva, entre otros puntos, pondría el acento en tres preocupaciones estadounidenses: la solución a los problemas de Lori Berenson y del empresario Baruch Ivcher y la devolución del IGV a la empresa norteamericana Engelhard, acusada de intentar sorprender al fisco en la exportación de oro.
    Engelhard es una de las comercializadoras mineras más importantes de EE.UU. (vende más de US$ 4.200 millones al año) y está vinculada a Anglo American, primer productor de oro del mundo.
    En sus operaciones en el Perú, comprando oro de chafalonía y de los lavaderos de Madre de Dios, se convirtió en el cuarto productor del metal amarillo en el Perú, con exportaciones superiores a los US$ 180 millones anuales.
    En febrero de 1999, Luis Iberico, entonces jefe de la SUNAT, paralizó la devolución del IGV a Engelhard y a otras empresas menores (una de ellas vinculada al Caso Peter Ferrari). Argumentó que se habían cometido irregularidades en el otorgamiento de este beneficio tributario, ya que muchas de las exportaciones auríferas correspondían a oro proveniente de países limítrofes (Bolivia y Ecuador), introducido fraudulentamente al Perú para recibir la devolución del impuesto.
    El asunto se hizo evidente cuando de 320 mil onzas troy de oro en promedio que se exportaban hasta agosto de 1999 se saltó a 619.4 mil onzas en enero pasado (Oro de fantasía, CARETAS.1566), sin que hubiera aparecido otra Yanacocha.
    Hasta el jefe del Estado, Alberto Fujimori, tomó cartas en el asunto y denunció que había algo raro en el incremento de las exportaciones auríferas. "A simple vista es algo beneficioso para el país, pero allí hay algo de magia, algún mecanismo que no hemos detectado o algunas triquiñuelas para conseguir ventajas tributarias" señaló el mandatario.
    Engelhard aduce en su defensa que compró oro a empresas legalmente constituidas en el país. Por eso, a través de un proceso judicial que sigue su curso, continúa reclamando la devolución del IGV que le corresponde.
    No se ha podido confirmar si este asunto tuvo o no que ver con la salida de Iberico de la Sunat y el ingreso de Enrique Díaz. Lo cierto es que el follón que se armó con la exportación fraudulenta de oro logró birlar a la superintendencia US$ 20 millones en devolución de IGV.
    En todo caso, nuevamente llega uno de los hombres del BCR a esta entidad. El equipo auroral que aglutinó Manuel Estela en 1991 se vuelve a reagrupar en el ente tributario. Díaz acompañó a Estela primero en la Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores (Conasev), para luego ocupar la gerencia general de la Superintendencia de las AFP por varios años y después regresar a la presidencia de la Conasev. Es conocido como economista riguroso que conoce el teje y maneje tributario.

     


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