Edición Nº 1634

 

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    31 de Agosto de 2000

    Por FERNANDO VIVAS

    La Otra Chabuca

    El 3 de setiembre cumpliría 80 años una artista que se rebela a su imagen facial.


    Chabuca reía con las imitaciones de Vinko y profetizaba que los ritmos negros se iban a discotecar para la juventud.

    COMO muchos, de chico creía que Chabuca Granda era la autora del himno nacional. Que su misión como Canciller Musical del Perú era vender flores de amancaes, estampitas de Fray Martín, picarones y ponchos de lino. Que en "La flor de la canela" cantamos al donaire, al salero y a la prosapia de una negra que salpica lisura por la balaustrada de un puente que nunca me importó si era el de los Suspiros o el de Piedra, porque sólo existía en una Lima de bisutería.
    Chabuca alimentó ese equívoco, pero intuyó que fue por seguirle la corriente a su leyenda oficial. Callaba, levantaba, evocativa, el mentón y perdía la mirada en el infinito aunque delante tuviera la camisa floreada de Ferrando o la sonrisa congelada de Pablo de Madalengoitia llamando a comerciales. Entonces, lanzaba una letanía sobre la fiereza de los gallos cuando son de buena camada o la nobleza de los caballos de paso cuando a la grupa llevan a un caballero de fina estampa.
    No podía saber -no tenía pistas- quién era Chabuca Granda y a qué le cantaba en realidad; ni con quién se reía de su ñoña imagen televisiva; con quién intimaba después de las jaranas, si es que iba a algunas; de dónde sacó la audacia para cantar con ese vozarrón trasnochado de cantante de rancheras. ¿Acaso chupaba con Avilés, lloraba con Polo, contrapunteba con Nicomedes, se llevaba con la Maguiña; o prefería pasarla con ilustres desconocidos?

    Hasta que aprendí algo de ella gracias a la invitación de Martha Luna a colaborar en su película "Chabuca Granda...confidencias" (1988). La cancerbera del criollismo quedó aplastada, en buena hora, por la genial Chabuca afroperuana, trovera, reformista o izquierdosa, divorciada para siempre y de gira por todas partes. De su vida sentimental sí que no sé nada, porque fue guardada celosamente y la leyenda oficial, por supuesto, no habla de ella.
    Pero ahí están, en el archivo que guarda su hija Teresa Fuller, las letras solfeadas -Chabuca no escribía música pero ponía las notas- de una copiosa producción que desbordó pronto al fustán criollo para picar de negros y troveros. Ahí está, el hermoso ciclo poético que dedicó a Javier Heraud, su vecino guerrillero que al morir activó su romanticismo incendiario. Un buen amigo de Javier, César Calvo, intimó con ella al punto que sus versos asoman en los cuadernos de Chabuca. Una pieza de teatro inédita, habla de los amores entre una chica bien y un militante de izquierda. ¡Chabuca, la que algunos creían que cantaba a gamonales y señoronas! Un guión, también inédito, sobre "La flor de la canela", da la clave para una relectura reformista de la canción dedicada a Victoria Angulo: homenaje a una humilde trabajadora antes que piropo patriarcal a una zamba guapachosa.
    Me enteré que Chabuca reía con las imitaciones que Vinko hacía de ella, que odiaba el tundete criollo y ya en 1980 profetizaba que los ritmos negros se iban a discotecar para la juventud, que detestaba que malinterpretasen sus letras y que su perfeccionismo no daba tregua. Siempre lamentó, por ejemplo, haber usado la palabra "camada" en "Camarón" cuando, lo correcto es decir que los gallos nacen de "nidada". Exquisitices para una canción que toma el punto de vista del ave, así como "Cardo o ceniza", mi favorita, toma el de Violeta Parra. Mercedes Sosa, entrevistada para el filme de Martha, nos contó que adora esa canción al punto que siempre la tararea en privado pero le intimida cantarla en público. Chabuca poniendo música y letra a los amores de la Parra con el joven que al abandonarla le provocó el suicidio, es demasiado para la Sosa. "Como será tu piel junto a mi piel/cardo o ceniza, como séra/si he de fundir mi espacio frente al tuyo/cómo será tu cuerpo al recorrerme/y cómo mi corazón si estoy de muerte/(...)/cómo serán mis despertares/cada vez que despierte avergonzada/tanto amor y avergonzada".
    Murió de gira, trabajando fuera del Perú, a los 63 años. Tres más que su pata Calvo. Le gustaba viajar porque así, con una guitarra, un cajón y su ronquera se construía su propio mundo, lejos de ese país -el Bello Durmiente lo llamó en su canción más ayayera- del que era embajadora simbólica. Cumplió ese papel con convicción, ni qué dudarlo, pero ya es hora de que se la aprecie más allá de esa bendita etiqueta.


    Escribe RAFAEL REY REY

    Congresista Rafael Rey: "Hay que contrarrestar la cultura de violencia que está formando la Tv."

    Karl Popper, el filósofo liberal de la "sociedad abierta", poco antes de morir en setiembre de 1994, publicó el interesante ensayo "Contra el abuso de la televisión". Popper afirmaba que actualmente la Tv. es en alta medida un "poder al servicio de lo malo y que podría convertirse en una fuerza cultural en favor de lo bueno". Su juicio sobre la Tv. en general bien podría aplicarse al caso peruano. Podemos comprobar que cada vez se producen con más frecuencia programas de baja calidad y meramente sensacionalistas para interesar al público. "Y un tema sensacionalista en raras ocasiones es también un tema educativo y de calidad", dice Popper. Las cadenas están en competencia para atraer al mayor número de espectadores, lo que "con seguridad no supone una meta educativa. Estas cadenas no compiten con una sólida calidad moral, ni tampoco por lograr programas que trasmitan a los niños la ética de la vida". Según Popper, la justificación que tienen muchos directores al afirmar que "se produce sólo lo que la gente quiere", es un argumento que tiene un "principio populista y por eso se ofrece al público emisiones cada vez peores, que son aceptadas sólo porque se las adereza con violencia, sexo y sensacionalismo. Y cuanto más intensamente se emplean estos medios, los seres humanos exigen dosis cada vez más intensas". La violencia en general ha sido ampliada por la "violencia en la pantalla del televisor. Los ojos de los niños están expuestos durante muchas horas a este tipo de programas". Popper, a quien nadie puede tachar de estatista o controlista y mucho menos de antidemocrático o de enemigo de la libertad de prensa, llegó a percibir la necesidad de contrarrestar esa cultura de violencia que está formando la Tv.


    El Ultimo Talkshow

    Giselle Zegarra, conductora de "Palabra de mujer" (sábados 7 p.m.).

    "Palabra de mujer" no tiene ninguna relación con el bolero de Agustín Lara, es un proyecto de las feministas de Manuela Ramos para recuperar en la tele -vía Canal N- lo mucho que ha perdido de auténticamente democrático y participativo, el talkshow envilecido por Laura Bozzo. En su primera temporada el espacio se redujo a entrevistas y pequeños fuegos cruzados; ahora, conducido por la abogada Giselle Zegarra (29, U. de Lima, ex-personera de Solidaridad Nacional), incluirá a unos cuantos caseritos (de preferencia, estudiantes) e invitados definidos según el tema. El motivo que manda en producción, o sea el protagonismo, será del tema antes que del personaje, aunque los dos conceptos suelen ser indisociables. La primera edición de esta nueva fase esta dedicada a las "Mujeres políticas" y comparecen Martha Chávez y Gloria Helfer. El segundo tema será el diálogo mediado por la OEA. La productora Verónica Insausti y Ana María Yáñez, de las "manuelas", tienen el reto de asegurar una visión de "género" sobre un desaprovechado "género" televisivo.


    Picotazos

    "El mismo Vaticano ha dicho que hay que crear varios maranguitas en el mundo".

    Fernando Lazo, gerente general del Poder Judicial.


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