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Edición Nº 1637 |
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Adolph Por Tres
Adolph lo dice: Soy profundamente pesimista. No sólo sobre el Perú, sino sobre el mundo, la gente, la naturaleza. La naturaleza es la misma mierda que la humanidad, en cualquier documental puedes ver cómo todo el mundo se come a todo el mudo. Y eso es lo que ha organizado este señor al que llaman Dios. ![]() En Ningún Dios, la primera de las novelas reunidas en el volumen, el autor recuerda con ternura a su padre, y con dolor, ciertas circunstancias familiares y políticas, como la huida familiar del peligro nazi o la presencia de Sendero Luminoso en los ochentas. Estas circunstancias le dan al autor los hilos para tejer los cruces de la Historia. Lo que intento en esa novela no es volver sobre el tema sino mostrar que la llamada solución final es un símbolo de lo que ocurre en todas partes, todo el tiempo. No usemos el holocausto judío como coartada para conmovernos. En nuestra casa suceden cosas iguales, a escala menor quizás, numéricamente hablando, pero igualmente terribles. Toda muerte es un escándalo. Una persona asesinada, una persona torturada hoy en el Perú es tan terrible como seis millones de judíos asesinados. En la misma corriente, Adolph comparte Especulaciones sobre otro barco y La profunda maldad del Universo, otras dos historias donde reafirma la profundidad psicológica de sus personajes y su personal y corrosivo humor: la desventura de un pintor peruano que busca a Dios a través del arte, el sexo y las drogas; y la enfermedad de una mujer en terrible proceso de desintegración (buen símbolo de un planeta desgarrado). Adolph escribe desde el inconformismo, la resistencia y la memoria. Es común que un autor narre sus primeras ficciones pendiente del recuerdo familiar y sin embargo, el escritor ha esperado llegar al borde de los setentas para permitirse recordar el drama familiar. Sospecho que es algo doloroso encerrado mucho tiempo y que finalmente reventó, cuando se murieron los que me contaron historias....señala Adolph. ¿Es que para escribir debemos esperar que desaparezcan nuestras familias? preguntamos. Exacto. A partir de allí vienen los arrepentimientos y las culpas. El decir "cómo traté tan mal al viejo", cosas así. Uno trata mal a las personas normales, cuando éstas están tan cerca. (Enrique Planas). Imágenes Itálicas
Más de siglo y medio compartiendo alegrías, vicisitudes, y esperanzas de la patria adoptiva. Aprendiendo el duro oficio de ser peruano. Y eso hay que recordarlo: Auspiciada por la Embajada de Italia, una detallosa y cuidada muestra de objetos y fotografías de época en la Sala de Cultura del Banco Wiese Sudameris (Larco 1101, Miraflores) busca nuevamente celebrar la historia de la migración italiana en nuestro país. Vale. Los que Callan La dictadura se revela íntegra. Hoy no hay lugar para confundidos.
Sabemos que los artistas no cambiarán al mundo, pero por lo menos, es bueno saber a qué bando pertenecen. Este tiempo no soporta a los encantadores profesionales, a los artistas que digan ¿política?, ¡qué asco! Ya no hay espacio para escritores exprimiendo recuerdos en medio de un cementerio de libros y vacíos vasos de vodka. Doctor Macera, señor Bryce, chicos de Pataclaun, actores e ídolos pop con espacio para hablar, o cualquiera que se sienta aludido: Es tiempo de dar la cara y tener opinión. Los que callan en tiempos de dictadura, no tienen derecho a pedir atención en la hora democrática, tiempo que, de seguro, habrá de llegar. (Enrique Planas). Brasil lleva la Batuta
BRASIL celebra sus 500 años con la mejor de las bandas. Patrocinada por la embajada brasileña, la Orquesta Sinfónica del Estado de Sao Paulo llega hasta nuestras costas para ofrecer dos notables conciertos dentro de la temporada de la Sociedad Filarmónica. Oído a la culta música: bajo la batuta de Roberto Minczuk, el primer concierto, a escucharse el martes 26 de setiembre a las 7:30 p.m., ofrece un repertorio compuesto por piezas de Strauss, Brahms y Mussorgsky. El miércoles 27, la batuta pasa a manos del maestro John Neschling, con el compositor brasileño Heitor Villa-Lobos como plato de fondo. Un quinto centenario que se conmemora en el auditorio del colegio Santa Ursula, en San Isidro.
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