|
Portada
Nos
Escriben...
Mar
de Fondo
Heduardo
China
te Cuenta...
Ellos
& Ellas
Culturales
Caretas
TV
Controversias
Lugar
Común
Piedra
de Toque
Mal
Menor
|
|
|
ARTICULO
|
5
de Octubre de 2000 |
Turismo de Aventuras
La celebración del cumpleaños de
su hija Sachi en Nueva York fue lo más importante de la costosa
gira.
|
|
Fujimori
partió a Washington con ruido de sables, por méritos
aún poco claros.
|
Escribe
GUILLERMO GONZALES ARICA
NADIE sabe a ciencia cierta por qué viajó Fujimori
a Estados Unidos, puesto que lo hizo sin agenda ni citas previas, salvo
la que tenía con su hija Sachi Marcela y su hijo Kenyi para celebrar
el cumpleaños de aquélla. La prueba es que la mitad de los
cinco días de su ausencia la pasó en la grata compañía
de sus vástagos. Con alojamiento en el costoso Waldorf Astoria.
El supuesto respaldo del Departamento de Estado o del secretario general
de la OEA, César Gaviria, para su permanencia en Palacio hubiera
podido gestionarlo por correo diplomático. Prueba palmaria de la
vaciedad gubernamental de la gira está en la Resolución
Suprema firmada por él y Fernando de Trazegnies -que lo acompañó
en el viaje, junto con Carlos Orellana- que autoriza el viaje sólo
para los días 27 y 28, con el fin de reunirse con Gaviria "así
como con altas autoridades del gobierno americano (sic)".
A su salida de Lima, la madrugada del jueves 28, Fujimori no tenía
otro punto definido en su agenda que la cita con Gaviria. La embajada
gringa quedó sorprendida con el viaje. De hecho, el embajador John
Hamilton se habría enterado de éste por televisión,
cuando, a su salida de Palacio, el jefe de la misión permanente
de la OEA, Eduardo Latorre, lo anunció.
En un principio Fujimori habría pedido reunirse con el Presidente
Bill Clinton, con el subsecretario de Estado de Asuntos Políticos,
Thomas Pickering, y con el subsecretario para América Latina, Peter
Romero. Clinton despedía a su vocero Joseph Lockhart el viernes
29. Cuando todo parecía indicar que la reunión sería
con Pickering, dada la situación de la crisis política en
el Perú, Albright tomó interés en el asunto.
La cita fue en las sencillas oficinas de Albrigth, en el segundo piso
del edificio del Departamento de Estado, en Foggy Bottom. También
estubieron presentes Eva Weilgold de la carpeta de Perú y Phil
Chicolla de asuntos andinos.
|
|
Aprestos
protocolares tras la llegada del avión presidencial a la
base militar Andrews en Washington. De manera más discreta
que ésta, EE.UU. apoyó la salida de Montesinos y le
puso alfombra corta a Fujimori.
|
La secretaria de Estado puso énfasis en un solo punto: la realización
de elecciones transparentes, limpias y justas. No opinó si su interlocutor
debía o no conducir el proceso electoral. Pero según fuentes
en el Departamento de Estado consultadas por CARETAS ellos consideran
que la oposición no tiene una posición conjunta sobre el
tema ni hay candidato único visible, lo que se traduciría
en una cierta desconfianza en un Gobierno de transición distinto
al de Fujimori.
Fujimori se reunió ese mismo viernes con Samuel Berger, jefe del
Consejo de Seguridad Nacional, y Arturo Valenzuela, encargado para América
Latina. Ahí el tema de Vladimiro Montesinos estuvo sobre el tapete.
Los funcionarios estadounidenses coincidieron en que era necesario apartar
al ex asesor del panorama político-militar del Perú. Horas
después Gaviria declaró que había actuado en defensa
de la democracia peruana y que no buscaba la impunidad de Montesinos.
El día anterior Gaviria recibió una razonada carta de José
Miguel Vivanco de Human Rights Watch. "Al recomendar que Panamá
otorgue asilo político a un individuo al que muchas personas creen
responsable de graves violaciones de derechos humanos, Ud. está
pidiendo que un estado miembro de la OEA transgreda un principio básico
del derecho internacional de asilo", escribió.
Al tiempo que Gaviria recibía esta incómoda carta, en los
pasilllos de la OEA se producía un encuentro de similar naturaleza.
Esa tarde Fujimori había acudido a la sede del organismo a entrevistarse
con Gaviria. Ahí, Baruch Ivcher y su abogado Alberto Borea se dirigían
a un ascensor cuando a pocos metros, y avanzando en la misma dirección,
apareció Fujimori. Advertido de la inevitable coincidencia, éste
cambió de dirección y enrumbó a una escalera próxima.
Ivcher y Borea tomaron otra escalera contigua. Gradas arriba, Fujimori
se topó con Ivcher cara a cara. Sorprendido, volteó y apretó
el paso, pero se encontró con la corpulenta humanidad de Borea.
Fue un choque sin palabras.
|
|
Madeleine
Albright no opinará si Fujimori debe o no conducir la transición.Derecha:
En japonés y con cara de pocos amigos.
|
El viernes por la noche, cuando se esperaba su regreso, Fujimori se embarcó
en el avión presidencial a Nueva York para realizar una visita
privada a su hija Sachi Marcela. En la Gran Manzana, Fujimori se hospedó
en el hotel Waldorf Astoria, donde el precio de las habitaciones simples
oscila entre US$ 300 y US$ 500 por noche, en tanto que la suite presidencial
llega a US$ 1.600. Sea cual sea el que haya pagado Fujimori, a este gasto
se suma el costo del vuelo en el avión presidencial Boeing 737-500
en la ruta Washington-Nueva York-Washington: US$ 2.217 (US$ 887 por hora
de vuelo, sin contar azafatas, pilotos y seguridad) que sufragarían
los contribuyentes.
De regreso Fujimori volvió a Washington para reunirse, acompañado
de Adrián Revilla, representante ante el BID, con el titular del
organismo, Enrique Iglesias. El tema principal fue los US$ 460 millones
que está solicitando en créditos para el período
2000-2001 destinados a distintos proyectos. Entre ellos el seguro materno-infantil,
una de su ofertas electorales, para el cual se ha solicitado US$ 87 millones.
|