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Edición Nº 1650 |
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Por FERNANDO VIVAS
El problema de higiene es de José Francisco Crousillat, no de Nicolás. El no ha ayudado a corromper funcionarios, no le ha hecho la patería a Montesinos, no fue ponchado en el lugar equivocado. Si Pepe Pancho corría cada vez que lo llamaban al SIN; Nicolás, por el contrario, se sienta a esperar a los políticos. Hace unos días se lució ante papá José Enrique, poniéndole en la mesa nada menos que a Alejandro Toledo. (Llamo al líder de Perú Posible para conocer su versión sobre la denuncia del supuesto pacto con Crousillat hecha por Liberación. Nada. Insisto. Fernando Yovera, su jefe de prensa, lo excusa Llamo a Fernando Olivera para hacerle la misma pregunta y me asegura que no ha tenido ni media reunión con los Crousillat y que en sus visitas a `Tiempo nuevo' sostuvo charlas casuales con Lúcar en las que éste le recordó, entre otras cosas, que se había mantenido al margen de la administración del canal en los últimos años, y que su renuncia a `La revista dominical', le había deparado incluso un juicio con su suegro. Añadió que, en todo caso, las simpatías de los medios hacia los candidatos pueden ser legítimas pero si hay conversaciones entre empresarios y políticos éstas deben ser transparentes bajo riesgo que se sospeche de un canje de tráfico de influencias por apoyo publicitario). El silencio de Toledo otorga. Hay componenda e imagino los detalles: Alejandro -dice papá José Enrique mientras Nicolás echa los hielos al whisky-, vamos a cambiar completamente la imagen del canal, vamos a invertir fuerte en esto y confiamos que el próximo gobierno -o sea, el tuyo- reconozca este esfuerzo. Con los otros no se puede hablar, Paniagua no piensa en el futuro del país, está dando cuerda a los revanchistas. Todo lo que pasó, tú comprendes, es porque nos tenían... En este punto, JEC debiera pasarse el dedo por la papada simulando un cuchillo, pero en su lugar lo hace Nicolás y aprovecha para dar alcances precisos sobre las presiones de la SUNAT, el juicio con Fernando Zevallos, con Leonor La Rosa y otros líos en que se involucró América. Porque los que nos critican se olvidan que en `La revista dominical' hicimos reportajes denunciando al gobierno... JEC retoma la palabra para pedir perdón por el desagradable asunto de la presunta hija, aunque sabes, Alejandro, eso lo coordinó directamente Laura con Montesinos. Pero olvidemos el pasado, ahora vamos a hacer TV en libertad que es lo que siempre hemos querido. Ya verás como cambia la idea equivocada que el público se ha hecho del canal. Laura se va a ir y vamos a prescindir de periodistas como Pablo Cateriano y Ronald Velarde. Vamos a tener a Jaime Bayly (le han hecho una buena oferta pero él prefiere cerrar trato con Ivcher, Delgado Parker o Domingo Palermo) y estamos preparando más jales... Toledo piensa que no tiene nada que perder; que, por el contrario, puede ganar los puntos que los mismos Crousillat le arrebataron en la primera vuelta. Se equivoca, pues deslizarse hasta la casa del Absalón de las comunicaciones (¡si al menos hubiera sido al revés!), aunque no pacte nada después de oír su canto, le agota sus reservas de credibilidad. Vuelve César Hildebrandt al horario estelar a pelear contra todo lo que haga falta. Genaro Delgado Parker lo ha contratado para dejarlo suelto. Ha estado un año sin pantalla y va a morder bastante. En el 2, Ivcher quiere que se arañe con Beto Ortiz, aunque aún no se decide si BOP va a las 10p.m., el mismo horario sugerido por el 13. Carlos Cacho va a calentar la noche desde el 11 y, si Magaly vuelve por el 4, le seguirá dando guerra. Bayly vuelve a su primera temporada local en años y Gisela no se pierde la campaña. Estos choques celestes nos van a distraer mucho en el 2000 pero son la garantía para calatear las componendas, para ver al contraluz la fricción entre la franela y la yuca del 2000. Detrás del canje de apoyo mediático por impunidad judicial, hay otro que la TV ya conoce, de democracia por botas. Seguimos en terreno de operaciones militares, con un pequeño Presidente obligado a discursear en ceremonias castrenses donde se lo quiere protocolar y mudo frente al tema de la corrupción. Paniagua asiste y recibe el apoyo protocolar y mudo de la oficialidad. Mientras, Ketín Vidal, el héroe del tiempo nuevo, nos da a entender que la mejor prueba de que están buscando a Vladimiro es que aún no lo encuentran. Y el presidente del congreso Carlos Ferrero, dice en todos los canales -y ninguno le replica- que el pueblo quiere que en el Parlamento gobiernen todos. O sea, que la república de los tetudos tiene que seguir negociando la transición con los tránsfugas y los corruptos. Es urgente que la TV acabe con sus jales y cubileteos y que los nuevos canales desaten su furia conversadora, su baba farandulera y sus unidades de investigación. Que los trapitos sucios del país se laven en casa -o sea, en la pantalla de nuestros televisores, en vivo y en directo- y sólo así podremos avanzar mandando la impunidad al traste.
Por FERNANDO DE SZYSZLO
No es posible olvidar el poder de que disponen los canales de TV Especialmente en países del tercer mundo en que el bajo standard de vida impide a las mayorías alcanzar a la prensa escrita. La TV llega diariamente a los hogares de millones de personas en forma gratuita. La responsabilidad de los dirigentes de los canales es, pues, enorme. En la mayoría de los casos esas dirigencias están, desgraciadamente, preocupadas únicamente por el "rating" y por esa causa descienden, se hunden cada vez más en la competencia de quién puede ser más vulgar, más obsceno y más chocante. En busca de ese "rating" hemos visto humillar en la forma más despiadada y condenable a gente humilde, dispuesta, estoy seguro, a inventar -si fuera necesario) culpas y bajezas o a realizar públicamente cualquier acto para ganar los miserables soles con que los tienta. Es necesario que las dirigencias de los canales caigan en cuenta de lo grave de la tarea en la que están comprometidos. Hay una función ineludible de contribuir al mejoramiento espiritual y cultural de sus audiencias. Para lograrlo, la única forma es conseguir que los anunciadores concuerden con los canales en la importancia de esa responsabilidad, y que entiendan que, como en el mundo civilizado, el prestigio del anunciador está unido a la calidad del programa que auspicia. Los programas degradantes no deberían, teóricamente, conseguir patrocinadores. Lomo Hablado Jeanet Barboza
Hay una presunción injusta con Jeanet:
Que le han dado un programa conversado para que nadie se fije en cómo
dice sus líneas sino en cómo luce sus curvas. Pues uno ve
su `Noche a noche' y encuentra, en efecto, que la dama se mueve mejor
de lo que se expresa pero que, al menos, ha hecho un trabajo previo sobre
sus invitados. Lo suficiente para cucharearlos sobre un par de clisés
de su vida pasada o repreguntarles lo que todo el mundo les repregunta,
y de valor agregado sacarles un chiste o una gracia textual (o una transformación
in situ como la de Coco Marusix), pero más allá de ese empeño
de comunicadora chancona, nada que le permita establecer una plática
superior a la nadería de café-teatro o a la sensiblería
de los lindos recuerdos. Tampoco se le pida más, pues la fórmula
del programa es la de `La biblia y el calefont' argentino ya reciclado
con regular fortuna por Jaime Lértora en `La noche del cabezón'
y todo depende de la velocidad, la chispa y el doble sentido de los invitados,
que tienen que compensar la que no le sobra a Jeanet. Suerte.
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