Edición Nº 1655

 

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    ARTICULO

    1 de febrero de 2001

    Las Bodas del `Doc'
    Vladimiro Montesinos contrajo nupcias con Trinidad Becerra en 1973, una época en la cual ya empezaba su tempestuosa vida secreta.

    El ex capitán y su novia Trinidad Becerra frente al altar. Era el 9 de marzo de 1973.

    EL primer encuentro entre el hoy inubicable Vladimiro Montesinos y Trinidad Becerra, su aún esposa, se produjo a finales de la década de 1960, en el fundo Pando de San Miguel. Ambos estudiaban un curso de Relaciones Públicas en la Pontificia Universidad Católica y fue en el aula donde cruzaron las primeras palabras.

    El era entonces un teniente del Ejército, conocido por su interés en estudiar, y ella una profesora de historia. Luego de 5 años de conocerse, el 9 de marzo de 1973, se casaron en la iglesia San Antonio de Padua de Jesús María. El padrino de la boda fue el general Edgardo Mercado Jarrín, de quien Montesinos era ayudante.

    El enlace civil se celebró dos días antes, en el municipio de San Isidro y todo transcurrió teniendo como telón de fondo el proceso conducido por el general Juan Velasco Alvarado, algo a lo que el capitán de 28 años no era ajeno. Como que su jefe, el general Mercado, era presidente del Consejo de Ministros.

    El capitán estaba con el general desde 1972, cuando fue a buscarlo a su casa de playa en Punta Hermosa y se ofreció a trabajar con él. Mercado, entonces Canciller de la República, aceptó el ofrecimiento, sin saber que sólo al año siguiente tendría que enfrentar un serio conflicto originado por un extraño acto del joven oficial.

    En agosto de 1973, cinco meses después del matrimonio del ex asesor, dos barcos cubanos cargados de armamento soviético se dirigían al puerto chileno de Antofagasta. Acaso ésta fue una de las gotas que hizo estallar el golpe pinochetista y provocó la llegada del primer cargamento de armas soviéticas al Perú.

    Los barcos fueron desviados hacia Ilo y llegaron allí con escolta naval peruana. Hubo un veloz contrato de compra del armamento, que, increíblemente, fue a parar a la embajada norteamericana en Lima. Vladimiro Montesinos fue sindicado como el responsable de este acto de espionaje,

    Municipalidad de San Isidro, 7 de marzo de 1973. Montesinos contrae matrimonio por la vía civil.

    Esa fue la primera vez que el "Doc" enfrentó la posibilidad de un juicio por traición a la Patria, pero el proceso no prosperó porque mellaría la imagen de Mercado Jarrín, un oficial prestigioso. Posteriormente, José Fernández Salvatecci, oficial del SIE (Servicio de Inteligencia del Ejército) reafirmaría la acusación.

    Según el extinto autor del libro "Yo acuso", 1973 fue el año en que Montesinos empezó a entregar información a la Inteligencia norteamericana. Sus vínculos con la CIA se confirmarían tres años después, cuando el ex asesor viajó furtivamente a Washington, tras fraguar la firma del general Francisco Morales Bermúdez.

    Parece haber una coindencia entre la fecha de la boda Montesinos-Becerra y el inicio de las actividades del "Doc" en el campo de la Inteligencia, cosa de la que, de pronto, ni la misma novia estaba enterada. Ella señala que siempre se dedicó a sus hijas -Saman- tha y Silvana- y que sólo en 1993 abandonó su labor en el Colegio Mercedes Cabello.

    Aunque no hay una separación oficial de por medio, parece que en los últimos años el "Doc" no hizo una vida marital como Dios manda. Su presencia en la casa no era muy regular, aunque, por lo visto, sí era dadivoso con tarjetas de crédito y regalos. Cuentan que desde joven fue así: antes paraba zambullido en los libros en vez de jugar con sus hijas.

    Y todo indica que hasta la parte sentimental de su vida la usó para sus propósitos. Años atrás, siendo teniente y probablemente estando ya de enamorado, se hizo pasar por novio de la hija del Primer Ministro Ernesto Montagne Sánchez.

    No se sabe si Trinidad estuvo al tanto de esa triquiñuela, que puso a los pies del ex asesor a oficiales de mayor graduación. Lo que sí se puede presumir es que, desde tiempos juveniles, el "Doc" sólo se casaba con sus más secretas intenciones.



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