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Edición Nº 1663 |
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Del Cholo un Pelo
ALEJANDRO Toledo argumenta "guerra sucia" para no enfrentarse a los dos grandes tropezones que ha atravesado su candidatura. La paternidad o no de Toledo sobre Zaraí se resuelve con un examen de ADN. Las acusaciones acerca de su adicción a la cocaína se desplomarían con un "examen de pelo" que resulte negativo. Es decir, un mechón de cabello o un pinchazo en el dedo absolverían toda duda acerca de ambos casos. El margen de error sería prácticamente nulo y la confianza sería recuperada íntegramente. Uriel García fue el encargado de seleccionar el laboratorio adonde Fernando Olivera envió su muestra de cabello. El "Consolidated Laboratories Inc." es uno de los más importantes lugares para realizar la prueba en los Estados Unidos y el que, tranquilamente, podría utilizar Alejandro Toledo para realizarla. "Los resultados estarán en dos días máximo a partir de la llegada del pelo al laboratorio. El lunes tendremos la respuesta", dice García. "Se puede extraer ADN de la raíz de un cabello. Se necesita un gran número" -señala la doctora María Quiroga de Michelena, directora del Centro Médico Genética. "No es la técnica ideal, pero es factible realizar el examen de paternidad de ese modo". Vale decir, todas las dudas electorales acerca de la posición moral de Alejandro Toledo se resolverían con un mechón de su negro cabello. Quiroga de Michelena, quien fue una de las responsables de realizar
el examen de ADN que Toledo nunca se hizo en 1996, asegura que "si no
se desea hacer de ese modo, complicado además, un buen pinchazo
en el dedo, del que caigan seis gotas grandes de sangre sería suficiente".
EL CASO PERUANO PREVIO Lima, 2000: Los folders manila estaban apilados en dos columnas cuando José Gabriel dejó su curriculum para el puesto en el banco. En su cálculo habían trescientos y tantos. La convocatoria era un éxito pero no tenía duda que su experiencia le iba a dar el puesto. Ya antes había logrado ser contador en una transnacional. Trabajador eficiente, con un MBA además, era uno de los favoritos para llegar a un cargo importante. Hasta que comenzó a fallar y su carácter se hizo menos amable, pero aun así era disculpado. Fue sorprendido por su jefe consumiendo unas líneas de cocaína en el baño. Lo despidieron. Pasados unos días luego de dejar su folder, el teléfono sonó y le dijeron que tenía una entrevista personal. Las citas tardaban poco. Su turno llegó pronto. Cuando le informaron que era uno de los tres probables elegidos para el cargo se alegró. Pero había un requisito más. Les dijeron a los tres que tenían que hacer un examen médico. Orina, heces y sangre. Era la rutina. Se sorprendió cuando le sacaron un mechón grande de pelo con cuidado. Luego del examen no lo llamaron. Había dado positivo en el "examen de pelo". Según los análisis había consumido cocaína hacía más o menos un mes. Y era cierto. El "examen de pelo" se realiza siguiendo un procedimiento sencillo. Un grupo de 120 cabellos de 5,5 cm. de longitud, en promedio, es suficiente para realizar la prueba. Después de retirar un pequeño porcentaje de cabello y colocarlo en un recipiente especial, la muestra es cortada en varias pequeñas partes para crear pedacitos homogéneos. Luego, la muestra es lavada y una parte de ella pasa por un proceso químico que permite extraer las drogas en forma líquida. Como cuando se realiza la prueba de orina, el proceso se lleva a cabo con técnicas de aislamiento de elementos químicos y de enzimas. Si el primer resultado, luego de este paso, da negativo ése será el fin del test. Si es lo contrario, se pedirá al laboratorio una parte de la muestra total. Luego continúa la etapa que certifica el porcentaje de consumo, este paso es conocido como la gas chromatography mass spectometry, una prueba que certifica y da detalles acerca de la presencia de anfetaminas, cocaína, opio, heroína, morfina y marihuana en la persona que dio la muestra. Si esta fase da negativo o los niveles obtenidos son demasiado bajos, se puede afirmar que la persona no ha consumido drogas, por lo menos, en los últimos 90 días. Si el resultado da positivo, el laboratorio asegurará legalmente que ése es el fin. En los Estados Unidos, las leyes federales requieren que antes de dar el resultado se realice una revisión basada en la prueba de orina. Estas pruebas, si se realizan en los lugares correctos, son válidas en juicios.
POSITIVO... SIN SERLO Ciertamente, la droga se deposita en el pelo por medio de la sangre.
Pero pocos saben que también por la transpiración y la grasa
del cuerpo. Además, la droga se aloja en el cabello por el humo
del ambiente, o específicamente, como en el caso del cigarro, cuando
uno aspira indirectamente el humo de un consumidor. Asimismo, si uno convive con un cocainómano el cabello podría cobijar la cocaína producto de los residuos que se quedan en el ambiente y, sin problemas, dar positivo en un examen toxicológico. En este caso, si la exposición es poca, una simple lavada de cabeza retirará la cocaína del pelo. El examen de pelo es particularmente sensible al consumo de cocaína en cualquiera de sus modalidades: clorhidrato, pasta básica o crack. La decisión de tomar los exámenes depende de Toledo. El resultado -o, quizás, tan sólo la decisión de tomarlos- acrecentaría su opción de victoria en las próximas elecciones. Probado el hecho de que la cocaína ha estado en su cuerpo -voluntaria o involuntariamente- en algun período de su vida, es necesario despejar la duda de si ese consumo se ha mantenido hasta hoy. (Martín Mucha).
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