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Edición Nº 1668 |
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Confesión de
Parte
TRAS el affaire Alvarito (que puso al descubierto algunas verdades ocultas en torno a la candidatura de Alejandro Toledo), esta semana el periodista Jaime Bayly se jugó literalmente un póquer con el líder de Perú Posible. Sin mostrar más puebas que los números de las cuentas bancarias que Jorge "Coqui" Toledo -sobrino del candidato- tiene en el Perú y en el extranjero, Bayly denunció extraños depósitos de hasta 700,000 dólares (entre junio y septiembre del año pasado) poniendo en entredicho los manejos financieros de la campaña de Alejandro Toledo. Bayly no necesitó mostrar documentos. Llegado de una gira por Nueva York y Washington -de la que Coqui no regresó-, Toledo confirmó los envíos a la cuenta personal de su sobrino en el First Union Bank de Charlotte (Carolina del Norte, EE.UU.), la misma que 72 horas después del destape él y sus asesores bautizarían como la "Cuenta de contingencia contra la dictadura". El francotirador había dado en el blanco. Ahora, se esperaban las explicaciones del candidato. Y en Perú Posible, como aseguró un testigo, la situación estaba más movida que maraca de brujo. Gustavo Gorriti, ex asesor de su campaña, adelantó que no se trataría del dinero donado por la Open Society de George Soros, y le recomendó al Cholo explicar el aparente entuerto. Al cierre de esta edición, se supo que el Banco Wiese ya había detectado a quien dio la información. Un administrador de la agencia de Camacho que previo al sábado había renunciado será denunciado penalmente. El miércoles 2 Alejandro Toledo convocó a una conferencia de prensa para explicar las razones por las que derivó este dinero al extranjero, y se comprometió a mostrar documentos e informaciones, con apoyo de power point, intentando así alejar toda sospecha. Sin embargo, muchas dudas seguirán flotando en el ambiente. Su primera e imprecisa respuesta, el domingo 29, no hizo sino despertar
más suspicacias. Si bien Toledo aclaró que el primer depósito
no correspondía a parte del dinero entregado por George Soros (dada
su imposibilidad temporal, pues el aporte del financista húngaro
llegó un mes después), poco se aclaró sobre el origen
de los fondos viajeros. Ni sobre los depósitos de 200.000 dólares
posteriores a la donación de Soros.
Alegaría después que durante la lucha contra el autoritarismo fujimorista era peligroso mantener ese dinero -sobrante de la campaña presidencial en segunda vuelta de la que se retiró- en el Banco Wiese (el banco de Vladimiro Montesinos según Toledo, pese a que eso se sabía desde diciembre del '99), e incluso en el Perú. He ahí la razón de los envíos al exterior, aseguró. Pero no quedó claro por qué lo hizo a la cuenta personal
de un familiar. Las sospechas han inundado el ambiente y la manera torpe como el Cholo respondió en un primer momento contribuyó a alimentar las suspicacias. Probablemente éstas sean neutralizadas tras sus declaraciones "papel en mano". Pero la falta de transparencia, ahora que el fujimorismo y Montesinos ya no reinan, fue y es innecesaria. Por lo pronto, no pocas inexactitudes rodean los gastos de la actual campaña toledista (ver recuadro), lo que deberá ser materia de una aclaración posterior. Además, ahora se sabe que Baruch Ivcher entregó después de la primera vuelta del 2000 alrededor de 300.000 dólares a Toledo y que Genaro Delgado Parker habría hecho lo propio -también entre la primera y la segunda vuelta del 2000- cumpliendo un compromiso previo. ¿Estos fondos también los manejó su sobrino Coqui? En estos días se habló también de los gastos logísticos en mítines y movilizaciones como la Marcha de los Cuatro Suyos. Pero ya entonces se sabía que empresarios como Dante Matos proveían el avión que utilizaba el candidato para sus continuos viajes a provincias, o con pantallas gigantes para sus mítines. Y que fue Jorge Mufarech -hoy congresista electo por PP- quien donó la tela para construir los Tambos durante la Marcha. Igualmente, Raúl Diez Canseco -el candidato a la primera Vicepresidencia- es también un empresario solvente que bien pudo haber aportado significativamente a la causa toledista. ¿Se dará cuenta de estos dineros? Por lo pronto, asegurar que esos 700.000 dólares no eran del dinero de Soros tampoco ayuda a despejar el panorama. Eso sólo dice que Perú Posible -y los más allegados a Toledo- movieron no menos de 1'700.000 dólares en pocos meses.
Mientras esto sucede y el debate político se enrarece con temas que poco tienen que ver con propuestas y programas, la voluntad ciudadana de apostar por el voto en blanco (o viciado) parece crecer en Lima. Más allá del anuncio de Alan García, de un supuesto "empate estadístico" entre él y Alejandro Toledo que habría registrado la encuestadora Datum, IMA, otra compañía que elaboró un estudio a nivel de Lima, percibió al lunes 30 de abril una intención de voto de 34 % a favor de Toledo, 32 % por el blanco/viciado y 25 % a favor de García. En diciembre del año pasado, en el programa Pulso Electoral que conducía Harold Forsyth, César Lévano (de CARETAS) le preguntó a Toledo. -Tengo información de que las donaciones que llegan a Perú Posible desde el extranjero van a una cuenta personal suya. ¿Es esto exacto? -No, respondió el candidato, todo el dinero lo maneja el secretario de Economía del partido. Por encima de las aclaraciones, poco se sabe del verdadero rol que jugaba Jorge Coqui Toledo en la panaca toledista. EL GRAN COQUI Durante la campaña electoral del año pasado, Jorge Toledo era uno de los principales colaboradores de su tío Alejandro. Según propia confesión, llegó a fines de 1999 a Lima de vacaciones -pues radicaba en EE.UU.- y ante la invitación de su tío trabajó en la creación de la página web de Perú Posible. También se lo recuerda entre el grupo de colaboradores que lo acompañó a la CADE de ese año, donde, entre otras cosas, repartía su tarjeta entre los periodistas (ver facsímil). Entonces parecía una suerte de portapliegos, silencioso y atento
con los hombres de prensa, y solícito ante cualquier requerimiento
de su tío. Solía acompañarlo con un discreto y bastante
ajustado terno gris, el mismo que cambiaría en el correr de los
meses por ropa deportiva y de marca.
Coqui Toledo pronto se hizo amigo de los periodistas que usualmente cubrían los desplazamientos de líder de Perú Posible, y se esforzaba por figurar sin caer pesado. Alegre en sus relaciones sociales pero hermético a la hora de pedírsele un "trascendido" para nutrir una nota, Coqui trabajaba como un ladrillo. De ser sólo un acompañante, luego de la primera vuelta del 2000 pasó a desempeñar labores de coordinación, para lo que participaba de viajes y reuniones al lado de otros colaboradores de entonces, como los periodistas Iván García y Gustavo Gorriti. Los tres tuvieron a su cargo los trabajos que se hicieron en la Sala de Prensa Internacional que Alejandro Toledo montó en el Hotel Cesar´s a partir del 15 de mayo de ese año. Coqui era el encargado de administrar la "caja chica", proveía a la sala de prensa de todo lo que se requería (papel, útiles y efectivo para cualquier eventualidad) y proporcionaba dinero para pagar los pasajes de por lo menos 10 jóvenes periodistas que colaboraron ahí inicialmente. Pronto se convirtió, junto a Fernando Yovera, en el fotógrafo oficial de Alejandro Toledo, para lo que viajaba a provincias e incluso al extranjero junto al candidato. Atento con el personal, alguien recuerda que en una oportunidad llegó a la Sala de Prensa con varias cajas de gaseosa para todos. Si bien cada colaborador debía recibir 10 soles diarios para cubrir sus pasajes, en el primer mes sólo recibieron 100 soles. Los pagos los hacía Coqui Toledo, tan así que en una oportunidad, cuando escaseaba el efectivo para cubrir gastos, éstos se organizaron para reclamarle. Pasaron los días y la situación continuó siendo precaria, pese a que ahora se sabe que por esas fechas el propio Coqui depositó medio millón de dólares en su cuenta personal del Banco Wiese (13 de junio). El joven Toledo ocupó en esa época la habitación 1605 del Hotel Cesar's -la misma que empleaba el candidato para sus reuniones o para recibir a la prensa-. Tenía firma, lo que significa que era uno de los autorizados por Toledo para realizar consumos en el hotel, y a fin de mes -recuerda un ex colaborador de la campaña- era Coqui quien por lo general pagaba la cuenta de todos con su tarjeta de crédito. Según esta fuente, no era extraño que durante los casi
3 meses que permanecieron en el Cesar´s los gastos de Alejandro
Toledo y compañía superaran los 12.000 dólares mensuales.
Y eso que tenían una tarifa preferencial: se sabe que la gente
que trabajaba y acompañaba al candidato pagaba US$ 2,50 por su
almuerzo.
Sin embargo, las cosas se deterioraron a tal punto que muchos de esos jóvenes periodistas se retiraron y otros se quedaron para cubrir la Marcha de los Cuatro Suyos, esta vez con la promesa de un trabajo más formal. Para eso alquilaron los equipos de Radio Santa Rosa y recibieron, por cubrir la totalidad de la Marcha, 200 dólares cada uno. Coqui seguía asistiendo a todos los mítines, tomando fotografías e incluso grabando algunos de ellos. Además, presumía de que los nuevos equipos para esta tarea los había comprado en EE.UU. (cámaras digitales de vídeo, fotográficas). Tiempo después de la Marcha le ofreció a un periodista elaborar un periódico semiinstitucional con un equipo de trabajo mínimo (2 personas). No ofrecía pago alguno, pero sí la posibilidad de trabajo seguro "cuando seamos gobierno". Si bien el papel de este personaje durante la actual campaña ha seguido siendo el de un colaborador oficioso y pendiente de los movimientos de su tío, nadie imaginaba que además manejara las grandes finanzas de la campaña. La mayoría de periodistas lo recuerda como la persona que pagaba las cuentas del candidato y de los miembros de su seguridad en restaurantes, los impuestos de salida en los aeropuertos, y sireaba caballerosamente a cuanta nueva periodista se sumaba a la comitiva. Urgen pues las aclaraciones. Más aún cuando reveló a un allegado, durante la semana previa a la gira de Alejandro Toledo a EE.UU., su deseo de comprar próximamente un departamento en alguna zona exclusiva de Lima. LA DUDA Y LOS ASESORES La revelación hecha por Jaime Bayly el último sábado no sólo tomó por sorpresa a la opinión pública, sino que aparentemente también a algunos de sus más cercanos colaboradores y ex colaboradores. Algunos se atreven a declarar "sotto voce" que desconocían los depósitos efectuados por Coqui Toledo y que por ello no darán cara a los medios hasta que Alejandro Toledo aclare meridianamente el tema. No es para menos. La respuesta inicial de éste fue insuficiente y estuvo sazonada de innecesarias amenazas al periodista que hizo el destape. Ciertamente el efecto hubiera sido otro si Toledo se abstenía de las acusaciones y se ocupaba en enumerar las razones por las que colocó fuertes cantidades en la cuenta bancaria de un familiar. Al cierre de esta edición Toledo, oyendo el consejo de un fornido ex colaborador, anunció que suspendía su campaña por unos días para realizar, el miércoles 2, una conferencia de prensa que zanjara el tema. Cuadrando Cifras
LAS cuentas y los manejos financieros al interior de Perú Posible son tan claros como las explicaciones de Alejandro Toledo. Lo primero que dijo el candidato de Perú Posible -y ha ratificado- cuando fue requerido por la prensa tras conocerse las cuentas en el extranjero de su sobrino Jorge Toledo, fue que éste es el encargado de manejar las finanzas de la campaña. Señaló también que los US$ 700 mil que su sobrino depositó entre junio y setiembre del 2000 en su cuenta del Banco Wiese de donde la transfirió a otra en el First Unión de Charlotte (Carolina del Norte, EE.UU.) provienen de las donaciones que para la campaña de la segunda vuelta realizaron varios empresarios peruanos anónimamente. Según el organigrama de Perú Posible que aparece en su página web, el secretario nacional de Economía y Finanzas del partido es Ivanoe Vega Gatti. Consultado por CARETAS éste dijo que ocupa tal cargo desde 1999 y se encarga de los asuntos financieros del partido. Vega Gatti no es, digamos, un experto en la materia: es médico veterinario de profesión. Pero tiene a su favor una lealtad probada: acompaña a Toledo desde 1994. Fue uno de los fundadores del partido y participó del plan de gobierno cuando Toledo postuló por primera vez a la Presidencia en 1995. ¿Por qué entonces no fue él quien manejó los US$ 700 mil? Vega Gatti dice que tanto él como otros dirigentes del partido conocieron de la existencia de una cuenta en el extranjero como una "partida de contingencia", creada en previsión de una posible deportación de las cabezas de Perú Posible. Pero, precisó, desconocía a nombre de quién estaba esa cuenta. Toledo ha dicho que "las donaciones que vienen yo las manejo directamente a través de mi sobrino y tres o cuatro personas". Entre otras, éstas serían: Luis Solari, que ha dicho anteriormente que él giraba los cheques para el pago de la publicidad de la campaña, y Carlos Bruce. Como se sabe, la rendición de cuentas del millón de dólares que donó el magnate George Soros corrió por cuenta de este último, el jefe de campaña de Perú Posible y organizador de la Marcha de los Cuatro Suyos. En ese asunto, ni Vega Gatti, ni Coqui Toledo asomaron las narices. Los US$ 700 mil de la cuenta de Coqui Toledo, según Vega Gatti, no tienen un origen único sino que provienen de varias fuentes y "ha ido saliendo y gastándose a lo largo de la campaña", cosa que el candidato Toledo no ha llegado a precisar. Este ha dicho en cambio que fue un remanente de los gastos en la primera vuelta. Si esto es así, resulta ser una cifra abultada: equivale a la mitad de la proyección de gastos de campaña presentados ante el JNE. Según el documento que Perú Posible presentó ante el JNE el viernes 6 de abril, los ingresos del partido ascenderían a US$ 1'134.717,72, de los cuales el monto más grueso (US$ 920.000) proviene de donaciones: US$ 550.000 por contribución de candidatos, US$ 100.000 de donativos y US$ 270.000 de colectas. ¿Están incluídos en dicho presupuesto los US$ 700.000 que entre junio y setiembre el sobrino de Toledo depositó en una cuenta nacional y luego transfirió al extranjero? Si es así, ¿bajo qué rubro? No sólo a este respecto hay cifras que no cuadran. Según estimaciones de Transparencia, del 8 de enero al 6 de abril del 2001 el candidato de Perú Posible habría invertido en publicidad en televisión -que es el rubro más oneroso de cualquier campaña electoral- un total de US$ 2'240.179,83; es decir, casi el doble de lo que proyectó iba a gastar. Después de este rubro, el más grueso en la campaña de Toledo parece ser el correspondiente a transporte y movilidad. Entre junio de 2000, cuando se hizo el depósito en la cuenta del sobrino, y abril del 2001 realizó más de cuarenta viajes al extranjero en compañía casi siempre de Eliane Karp, Alvaro Vargas Llosa, y otros acompañantes eventuales. Aunque, ciertamente, no todos estos viajes corresponden estrictamente a la campaña electoral, pues muchos fueron realizados antes de que Fujimori, preparando su retirada, anunciara la realización de nuevas elecciones. (Sonia Sullón B.).
¿Destierro o Beca? LUIS Solari, secretario general de Perú Posible, dijo este lunes a RPP que los 700 mil dólares depositados por un familiar de Alejandro Toledo en un banco extranjero eran un fondo de previsión para caso de destierro. Si es así, sería la primera vez que en la historia del Perú un partido cuenta por anticipado con tanto dinero para tal eventualidad. El 11 de mayo de 1921, por ejemplo, el dictador Augusto B. Leguía fletó el barco "Paita" de la Compañía Peruana de Vapores y allí embarcó a numerosos adversarios militares y civiles. Entre ellos, el general Oscar Benavides, varios coroneles, Jorge Prado y otros personajes. Partieron de la prisión a la nave, sin dinero con rumbo a Australia. Algunos de los militares consiguieron, sin embargo, que al momento de la partida sus familiares les llevaran revólveres. Fue así cómo, tras siete días de navegación, se apoderaron, armas en mano, del barco. Hicieron cambiar el recorrido y desembarcaron en Costa Rica. En Punta Arenas, el puerto donde ancló, el año pasado, Vladimiro Montesinos. Eran los días en que Leguía mostraba ya su afán reeleccionista. Una víctima fue el joven líder estudiantil Haya de la Torre, a quien envía a la isla de San Lorenzo, convertida en penal por Leguía. Apenas llegado allí, Haya se declara en huelga de hambre y señala que no la depondrá hasta que le devuelvan la libertad. A los siete días, mientras en la capital arden las protestas (en Vitarte mueren los textiles Santos Lévano y Moisés Calderón, que encabezaban una gran manifestación vitartina), el prisionero fue embarcado en el "Nevada", proa a Panamá. No llevaba billetes. Leguía tuvo en el comandante Sánchez Cerro un digno continuador. Empezó desterrando a 24 de los 27 miembros apristas de la Asamblea Nacional Constituyente de 1931. Muchos de éstos eran obreros y padres de familia. No dispusieron de una fortuna para paliar sus tormentos. El general Benavides, que ejerció el poder entre 1933 y 1939, también fue amigo de las deportaciones. Entre otros, mandó en 1936 a Valparaíso, Chile, al ex candidato de la Unión Revolucionaria Luis A. Flores (fascista que vestía la camisa negra mussoliniana) y a Manuel Diez Canseco, del mismo partido. Bajo el régimen militar de Juan Velasco hubo deportaciones diversas. Una de sus víctimas fue Francisco Belaunde Terry, hermano del deportado ex Presidente Fernando Belaunde Terry. Nos cuenta él que en el avión en que lo embarcaron llevaba, como toda fortuna, un abrigo y 200 soles. Un pasajero compasivo le cambió éstos por veinte dólares. En esa etapa deportaron también, con nada más que la camisa puesta, a Enrique Zileri, director de CARETAS. Hubo en esos días desterrados como Enrique Chirinos Soto y Arturo Salazar Larraín, así como numerosos izquierdistas. Estos últimos no tenían, por cierto, ni dónde caerse muertos. (César Lévano).
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