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Edición Nº 1669 |
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El Otro García Márquez
EL extenso volumen busca responder dos preguntas básicas: ¿Cómo se escribió y por qué tuvo tanto éxito Cien años de soledad? Al escarbar en la génesis de Cien años de soledad, al revelar el esfuerzo que supuso hacer la novela, Eligio descubre que el genio no es sino persistencia. Gabo fue persistente, indagó durante años en los pergaminos de Melquíades hasta encontrar la fórmula para contar la saga de los Buendía, escribe Roberto Burgos, editor del libro y amigo personal de la familia. Sin embargo, podríamos preguntarnos cuál es la diferencia de este libro con respecto a la abundante bibliografía que existe sobre la novela del premio Nobel colombiano. La respuesta la encontramos en la óptica y en el tratamiento: se hurga en las fuentes de la creación literaria mediante un riguroso trabajo periodístico, se abren las inmensas posibilidades del reportaje. Siguiendo este afán, Eligio nos cuenta, en el cuarto capítulo de su libro, cómo nace la escritura de Cien años de soledad a finales de 1948, cuando García Márquez trabajaba en el recién creado periódico El Universal: comenzaría a escribir una novela, su primera novela, la novela que luego de varios borradores y reinicios, de varios manuscritos reescritos o echados a las basuras, o ramificados hacia otras historias y publicados incluso con otros títulos, terminaría convirtiéndose, finalmente, en Cien años de soledad. En ese tiempo, aunque bastante joven, el Gabo ya era un cuentista reconocido y tenía una columna llamada Punto y aparte, donde se estrenó como periodista. Y fue justamente en El Universal (30 de marzo, 1949) donde encontramos la primera información escrita con relación a su obra original, aparecida en la sección Comentarios: Gabriel García Márquez, que es hoy por hoy el primer cuentista nacional y que, en los intermedios de su trabajo diarístico, ha ido preparando con ejemplar tenacidad, una novela de poderosa e inquietante respiración.
Eligio también ahonda en los antiacadémicos temas sentimentales que parten del autor, por ejemplo, las experiencias vividas por García Márquez en su viaje a Aracataca, cuando llegó, entró y contempló la gran casa vieja de los abuelos, lugar que lo inspiraría para escribir su novela: debió haber percibido en compañía de su madre el doloroso deterioro de la casa, el paso devastador del tiempo sobre ella, dejando también en él una terrible marca, igual o más grande que la que había dejado en el resto del pueblo. Por todas estas anécdotas, Tras las claves de Melquíades se erige como un diálogo, un diálogo de periodista a periodista, de escritor a escritor, pero también, y más emotivo, de hermano a hermano. Además, nos llega con el sello de "agotado" en Colombia, y lo que encontraremos en las librerías es un ejemplar de la primera reimpresión. Eligio García Márquez es escritor y periodista, fue asesor editorial de la revista Cromos y es coordinador de la revista Cambio. Pero también fue un prófugo de la ciencia, estudió Física Teórica. Así, su curiosidad científica junto a la pasión literaria encuentran en el relato de estas historias compiladas un norte: un exorcismo personal y, a la vez, el de toda una generación marcada por Cien años de soledad. (Paul Alonso).
Fluir de Gam
CON once obras, en su mayoría retratos femeninos, el pintor holandés Gam Klutier presenta su nueva muestra titulada simplemente Pinturas. Además, nos introduce a su mundo artístico con una sugerente foto trabajando en su taller (tomada por Patricia Arena), acompañada de un fragmento del manuscrito The Relativity Riot, donde Klutier habla del proceso de creación y lo que significa para él el arte:... ¿es imprescindible que parezca como debe parecer? Tendría más resultados con una polaroid. Sólo copiar y ampliar. La cabeza está en el extremo anterior y la cola está en la parte posterior... ¿De modo que dónde está lo equivocado? Gam, que se caracteriza por dejar que su muñeca juegue cuanta vuelta pueda en el momento de hacer sus dibujos, ofrece junto con la muestra la piedra angular de su sentir pictórico y menciona: ¿...no importa cómo se vea una pintura mientras que tenga un fluir propio?... Luchar es la palabra correcta. Porque la pintura expresionista, no tradicionales ciertamente, recorre de arriba abajo los corredores del propio laberinto interior. La inauguración es el 10 de mayo y va hasta el 2 de junio, en la galería Lucía de La Puente (Av. Grau 810, Barranco).
50 años DE MONEDA
Los estudiosos y coleccionistas de monedas, insignias, medallas y
demás piezas afines, especialmente antiguas, están de fiesta.
Y es que en mayo la Sociedad Numismática del Perú celebra
cincuenta años. Por tal motivo se ha organizado una serie de presentaciones
de libros, monedas y matasellos conmemorativos, así como conferencias
y exposiciones en el Banco Central de Reserva y en el Banco Wiese Sudameris
(informes al 446-8260). La semana numismática es una oportunidad
para que coleccionistas y amateurs se reencuentre con la belleza, rareza
e historia de las monedas. Nepotismo: Ya Pe' tío (de verdad)
Escribe ALGUIEN se dio cuenta y avisó a los medios de comunicación
la semana pasada que en el Banco Central de Reserva hay una muy elevada
proporción de funcionarios y trabajadores que mantienen lazos de
parentesco: hermanos, cónyuges, cuñados, hijos, sobrinos,
etc. Tranquilamente podrían formar una etnia en una o dos generaciones
más. A eso se le llama nepotismo y sólo en fecha muy reciente,
no más de tres o cuatro años, se le consideró como
una modalidad de corrupción. El nepotismo en nuestro país tiene dos rasgos que siempre me han llamado mucho la atención: el primero es la naturalidad con la que se perpetra. Muchas personas no lo consideran una modalidad de corrupción, por el contrario es visto como una muestra de generosidad, hasta de buen corazón y afirmación de los valores familiares. El segundo es que esa invocación a la familia cuando de chamba se trata tiene como reverso una abrumadora realidad doméstica de abandonos familiares, de hijos nacidos fuera de una relación estable o matrimonial, que muchas veces ni siquiera son reconocidos. Para no mencionar la violencia doméstica. Todo esto le da al nepotismo una cierta connotación de desagravio, de exculpación: lo que no has podido recibir en la casa, te lo doy en el trabajo. De paso estás bajo mi protección, mi poder. Así es, sobrino.
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