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Edición Nº 1671 |
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Pinceles entre Pinzas Con la intención
de promover la investigación de la historia de la plástica
peruana, el Banco Sudamericano y el Instituto Cultural Peruano Norteamericano
firman un Convenio de Cooperación Institucional. La muestra sita
en el cruce de Angamos y Arequipa se inaugura el 30 de mayo. Alfonso Castrillón,
historiador del arte, museólogo y curador de la muestra habla de
las distancias y antagonismos de la plástica peruana. La exhibición
incluye 72 obras de los miembros de toda una generación.
¿Cuál era el panorama cuando se funda Bellas Artes? -Era 1919. El gobierno decide traer a un profesor peruano de París: Daniel Hernández, de formación rigurosa y que trajo la enseñanza de la École de Beaux Arts de París. No duda en contratar a Sabogal como profesor, quien empieza a tratar la temática indigenista y comienza aquella escuela que él no llamó así, sino sus críticos, con desprecio. Pintura de cholos. -¿Las propuestas eran más teóricas o más plásticas? -No hay que olvidar que colaboró con Amauta. Sabogal hacía las viñetas, la Codesido también. Estaba embebido de la línea de Amauta en colaboración estrecha con su ideología. Los 20 son muy importantes para la gesta del pensamiento de Haya y Mariátegui, el pensamiento político obrero, las reformas universitarias. Y da como resultado un arte comprometido con la realidad, se mira a los andes y eso es un mérito. -¿Y los Independientes? -Surge el aprismo como fuerza populista y también la oposición
al aprismo. Los sectores más altos: terratenientes, industriales
incipientes están en contacto con Europa y USA y no requieren una
pintura de indígenas sino la corriente universal que significara
progreso. Así como progresaban sus industrias al ritmo de la economía
mundial, la pintura tenía que ser progresista o al menos universalista
y es así que empieza el movimiento independiente.
-Que tenía como propuesta... -Independientes un poco por moda. A fin de siglo surge este nombre en París. Implicaba un salón libre donde cualquiera podía ingresar. No hay una ruptura con el indigenismo porque se sigue haciendo. Se piensa que el arte es democracia y no hay nada más absurdo. Abriendo las puertas se coló de todo. El sentido es la idea de libertad, todos podían exponer. Y la oposición a la Escuela de Bellas Artes. No necesariamente al indigenismo, la mayoría expuso temas indígenas. Pero la batuta era Sabogal. En la escuela se supone hacían exposiciones los alumnos y como tenía el mando, seguro no exponía cosas que salieran de su idea. Se tuvo que crear un espacio especial. -¿Qué ingrediente estético o ideológico diferencia el indigenismo de los Independientes al de Sabogal y no les permite exponer en sus salones? -Simplemente que no se sometían a sus dictados, seguramente estéticos e ideológicos. No todos querían pintar indígenas. Los casos más notorios: Grau. Dicen que sigue a la École de París, pero no la trae precisamente, sino un academicismo de cliché y cierto descuido en su modo, contrastes entre sombras y claros. Es considerado de gran avanzada y está reñido con la tiranía y temática sabogalina. -No figuran Vinatea y Apurímak... Vinatea muere el '30, está fuera de los independientes y no cultiva un indigenismo sabogalino. Ni por factura pues su pincelada es muy suelta, ni por ideología. Si se compara con el expresionismo furibundo de Sabogal que lo lleva a la caricatura de indígenas, Vinatea es más amable en el tratamiento. Amalgama al contrario de Sabogal -que destaca con líneas muy fuertes- fondo y figura. Apurímak es posterior. (Marifé N.) Libro Del Año
El gremio de libreros de Madrid ha escogido "La fiesta del Chivo" como libro del año. El premio que se otorga a la novela sobre la dictadura dominicana de los '30 -que ha tenido tal éxito que ocupa la lista de los más vendidos en América y España- será traducido a una docena de lenguas y el galardón implica -una vez más- la consagración del autor y el reconocimiento "al respeto que todo profesional siente hacia un autor y su obra". Mario Vargas Llosa alegrará los avatares de la contienda electoral este 9 de Junio, fecha en que será condecorado en el marco de la Feria del Libro de Madrid. Desde el Perú, albricias.
Arte y Vídeo
RUDOLF Frieling es curador de la colección del Centro para Arte y Tecnología de Karlsruhe, conversamos con el en el contexto del V Festival. -¿Cual es la situación actual del arte mediático? -Es el desarrollo consecuente de las corrientes artísticas de los '60 y '70. Su importancia hoy es reflejo de que los medios en sí tienen una gran significación. Cuando se dice que el arte se vincula a la sociedad, entonces el arte debe también reflejar los medios de comunicación. No necesariamente como una pieza insertada aunque sí debe reflejar la mediatización de la vida. -¿En qué medida es este tipo de arte una crítica? -Se puede que el arte siempre es una crítica, a partir de lo cual la posición crítica en este caso es, que ocurre en un momento en el que se trata de establecer fronteras. Esto ocurre en internet. Muchos trabajos de Netart se ocupan de una crítica tanto a las técnicas como a las limitaciones del trabajo. En los '60 y '70 se hizo con el video. No quiere decir que no hayan trabajos críticos, pero sí que luego de este período de auto referencia y reflexión crítica, hay muchos trabajos que posibilitan narraciones subjetivas. Se puede hablar de distintos desarrollos paralelos. -¿Qué sentido tiene hacer este tipo de arte en Latinoamérica? -Perú es un caso excepcional. Difícil tras una difícil situación política que las instituciones apuesten por corrientes artísticas "nuevas" o radicales. Hay una mayor tendencia a la representación y construcción de la identidad nacional. -¿Cuál es el lugar ideal para el desarrollo del Arte-media? -En privado naturalmente no es fácil, no todos pueden coleccionar videos en su ropero. Pero si hablamos de instalaciones-media, necesitan un respaldo técnico. Las colecciones privadas se rigen por una presentación museica. En Perú esto tarda, pero el desarrollo es el mismo. Se necesita alcanzar un conocimiento que respalde la calidad -festivales, centros y galerías- hasta hallar una integración en el concepto más general de arte. (MF) Furia de Novela
EL libro es amarillo, color de la traición, estrategia subliminal en la ocurrente cabeza de Gustavo Rodríguez, as publicista de Quorum. Tienes que decir en menos de 30 segundos que Soda Real tiene la sal exactita. Suerte. ¿La sal exactita? ¿De decir estas cojudeces voy a vivir toda mi vida? Aquiles López, el protagonista, es un tímido y romántico estudiante de publicidad al que le sudan las manos y se le encoge el corazón. Sus amigos Cabeto, Mirko y Chacho son chicos "a lo bestia", con almacén de ron en el ropero, preservativos texturizados y mujeres ideales (buen cuerpo, cabeza chata y orejas grandes) que viven con él en la pensión de su madre y le hacen la vida imposible, lo sabotean y traicionan. En "La furia de Aquiles" sin embargo, las ocurrencias de Gustavo Rodríguez, harán reír hasta las lágrimas, aunque presiento que el sincero objetivo fuera conmover a las almas sensibles. Para quienes conocemos a Gustavo esto será siempre una incógnita, al igual que su participación en la campaña de Olivera contra Alan García. El libro, editado por Alfaguara, se presenta este 24 en la librería Crisol del Ovalo Gutierrez. (MF) Seazap Escribe
EL debate televisado entre los dos candidatos de la segunda vuelta tiene varias características que hablan acerca de los cambios recientes en nuestra sociedad. En relación a las expectativas, el formato del debate, intervenciones bastante breves, hasta para las preguntas de los panelistas, fue insatisfactorio. Una razón básica es que, para bien y para mal, la concisión no forma parte de nuestras virtudes. Como sabemos, las dificultades en nuestra comunicación cotidiana están marcadas por dos defectos extremos: el laconismo inexpresivo y un tiempo muy elástico para persuadir a los demás acerca de algo. Está bien tomar precauciones contra el exceso, pero tampoco había necesidad de poner a los candidatos en una especie de `prueba objetiva' que limita las posibilidades para pensar. En rigor, éste ha sido el primer debate que ha tenido lugar en el tiempo de la televisión. En los días previos al acontecimiento se hablaba y especulaba casi en el estilo de las vísperas de un partido de fútbol de la selección. Esto es interesante, porque puede permitir el ingreso de ciertas categorías netamente televisivas a la práctica política. A diferencia de los mítines de plaza, que también han jugado un papel importante en las campañas desde el año pasado, donde la convergencia hacia la figura del líder en el estrado es inevitable. La figura se invierte en la tele, pues el espectador se puede mover a cualquier otro programa o pasar por varios de ellos, gracias al zapping. En un contexto democrático, valga la aclaración, la TV es mucho más exigente para los políticos que una plaza. Aunque ésta puede funcionar como red de seguridad o llanta de repuesto ante un desliz en la TV. Cuando el papá de Lourdes Flores soltó lo de `auquénido de Harvard', la candidata de Unidad Nacional tenía demasiada poca plaza acumulada como para compensar el estropicio. Es un caso que merece un estudio más detenido, pues se trató de una campaña que creció y se desinfló casi podríamos decir que al ritmo de la pantalla de la TV. El tiempo del zapping inevitablemente llegará al Congreso, donde la renovación por tercios cada vez irá calando más como demanda del sentido común ciudadano. Sólo así podrá evitarse esa frecuente sensación que produce el hemiciclo de ser lo más parecido a un televisor en blanco y negro, y además malogrado.
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