Edición Nº 1674

 

  • Portada
  • Nos Escriben...
  • Mar de Fondo
  • Heduardo
  • China te Cuenta...
  • Ellos & Ellas
  • Culturales
  • Caretas TV
  • Controversias
  • Lugar Común
  • Piedra de Toque
  • Mal Menor
  •  

     

     

    14 de junio de 2001

    Por LORENA TUDELA LOVEDAY

    A Falta de Uno, Los Dos


    AY qué pesados, quién les habrá dado mi número de teléfono, todavía a los dos por separado, hija, porque cuando me han llamado, pucha, uno no sabía que el otro estaba hablando conmigo, qué manera de hacerle a una perder el tiempo. Te cuento, yo estaba en el intermedio entre dos pacientes. Acababa de irse la señora Ruth, hija, que cada día que pasa ve más palestinos en la ventana, pobre, y le tocaba subir a Popy (ay, se me escapó el nombre) a quien estoy viendo ocho veces por semana desde hace un mes y mejor no te cuento porque te metes de Hare Krishna, no sabes. Pero bueno, justo en ese momento, que yo siempre aprovecho para relajarme, se arranca el teléfono, era una señorita muy niupecita ella que me dice, "doctora Lorena le va a hablar el Presidente"... "¿El de la asociación de propietarios del edificio? Ay qué bueno señorita, porque el joven de abajo está tomando clases de tuba justo cuando viene mi paciente fóbico, ¿se imagina lo que es eso?"... "No doctora Lorena Tudela Loveday, le comunico con el Presidente Toledo"... y juá, me pone al teléfono supongo que con Pachi, ¿no? (ya te he dicho que si voy a pronunciar Pachacutec cada vez que lo mencione, no me alcanza la vida) y bue, ahí estaba el cholo al otro lado de la línea.

    "Reinita, qué groto ocosión os para mé ósta do comonicorme con osted, ahora quo ontretongo mi nova invostidora..." se mandó el flamante puyudo de entrada, hija, con ese tonete que tiene cada día más biselado desde la glotis, y como yo no estaba para actos culturales -yo sé que pocas como tú me entienden-, se la largué así como se les habla a ellos: "Ya, qué quieres oye, rapidito nomás que estoy ocupadísima"... "Boeno, ahora quo las cosas hon combiodo, me imagino que osted podría ostar dispuosta a..." Hija, a ese punto ya lo iba yo a mandar donde su tía de Cabana a que la invite a ella misma a tomar martinis a La Gloria, cuando suena el maldito pito de la llamada de espera. "Espérate un momento, no vayas a colgar, ah", le dije, machuqué el botón y antes de que yo pudiera decir aló, qué crees, la neura de la mujer, o sea, en un ataque de manía que ni el chancho Alan el día que le entregaron las llaves del depa de París (eso se llama darle alfajores a las vacas, pero será materia de otra columna).

    "Oigá, doctorá, yo quieró que utéd vengá a colaborar a mi equipó, vamós a desarrollar uná estrategiá de alivió a la pobrezá diseñadá pará el tercér mundó, con protagonismó de los sectorés popularés..." Ay China, pensé para mí solita, de ahí a cantar a dúo Gracias a la Vida con Rolando Breña no hay sino un pasito, pero como soy del Villa María lo único que le pude decir fue, "espere un momento por favor, que debo atender otra llamada", y pongondón, otra vez el botón, justo cuando el cholo se mandaba con una de volantín, hija: "Ho venido muñeca a que osté acepte colaborar en mi oquipo, ayodándome a desarollar una oconomía de corte leberal tal como el mundo lo está pidiendo, dejándonos de tercermondismos fuera de la historia".

    Hija, ahí entendí todo: te lo juro que este par deben ser de esos que se pelean a diario porque él deja los pelos del sobaco en el jabón (porque seguro comparten jabón y yo sólo de imaginármelo me da colon irritable, no sabes de qué tamaño) y viene ella con el jabón en la mano (Rexona rosado chicle bien oloroso a cinco y medio) y lo grita y el otro la grita más y todos los vecinos se meten y ay no sé, tú sabes que las clases medias nunca han sido mi tema de tesis.

    Así me quedé, pucha, imaginándolos cómo se iban a comer con la hija su cuarto de pollo al Norky´s cuando eran pobres, antes de dar una vuelta por Larcomar y de ahí a ver el Chavo, cuando en eso me doy cuenta de que alguien daba de gritos dentro de mi teléfono. Pucha, era la neura otra vez que me reclamaba porque la había dejado colgada. No se me ocurrió mejor cosa, como para salir del pasodoble, que citarla para mañana en Las Brisas del Titicaca, que me han dicho que le encanta, y ya sabes que Macuito va a estar mañana a las nueve de la noche con Eli mirando bailar llameradas. El asunto, hija, es que colgué y ya me daba por recuperada, cuando vuelvo a escuchar que gritaban por el fono y era el cholo, que también lo había dejado sembrado. En ese caso lo que hice fue citarlo en un sitio que sé que le encanta, que se llama el Emmanuel, que ni sé dónde queda pero como me han dicho que ahí lo conocen horrores, o sea, ni cuenta se va a dar del plantón que le voy a encajar, ¿no es cierto? Y todo porque algún idiota les dio mi número de teléfono. Pero en fin, ya pasará. Chau, chau. (Rafo León).


    ../secciones/Subir

    Portada | Nos Escriben... | Mar de Fondo | Heduardo | Culturales | Caretas TV | Ellos & Ellas | Bienes y Servicios | Controversias | Lugar Común | China te Cuenta Que... |
    Piedra de Toque |Mal Menor

    Siguiente artículo...

     

       

       
    Pagina Principal