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Edición Nº 1676 |
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La Escuela Ocupada
A las once de la mañana del miércoles 20, aproximadamente 150 alumnos entraron a la oficina del director general de Bellas Artes, Joel Meneses Fonseca, y se apostaron a la puerta para exigirle que deje el cargo. Una voz dice: "Si usted no sale por su cuenta, lo sacamos en su silla". Sale la procesión que terminó en la comisaría a las 13:45 de la tarde. Durante la mañana los delegados, alumnos y dos ex profesores, Jaime Vásquez y Luis Cossío, habían realizado una asamblea -sin autorización para estos dos últimos- en el auditorio. Hasta el cierre de edición, la escuela siguía tomada. ESTE informe se realiza desde dentro de la Escuela de Bellas Artes
de Lima, donde las oficinas administrativas están clausuradas 6
días desde la toma de la escuela. Los alumnos han solicitado la
ayuda de la Defensoría del Pueblo y han entregado los documentos
en su posesión -muchos de ellos incompletos, manipulados o sin
paginar-. Este último caso es el del Reglamento de Elecciones,
presentado como implementación del Estatuto (sin fecha, firmas
o paginación). Este fue un proyecto de la Comisión Reorganizadora
de la Escuela presidida en el '97 por Joel Meneses. Dicho estatuto es
hoy el Reglamento General, y está fechado en noviembre del '99
-cuando Justo Estrella era director general, hoy profesor-. Las elecciones
se convocan públicamente del 27 de mayo, la inscripción
es el 28, las tachas el 29, el 30 la convocatoria a asamblea. El 30 la
Secretaría General presidida por Luis Sotelo Meneses y el Comité
Electoral presidido por Natalia Nieto Yacolca declaran a Joel Meneses
director general, el comunicado se hace público en junio. Todo
un proceso impregnado de irregularidad fujimorista. Los alumnos piden
que se restaure en el reglamento y la dirección general a un artista
de prestigio, seguro médico (Dpto. de Proyección Social),
biblioteca, enfermería, mejores cursos que eleven el nivel educativo,
representación como tercio, becas extranjeras y un organismo eficiente
en la administración. El problema es que un artista de prestigio
no es necesariamente un gran humanista ni un buen administrador y la dirección
lo regula todo. La autonomía de la escuela ha derivado en resoluciones a la prepo como también en el famoso tema del título. La escuela da título y aparentemente muchos documentos se vienen trabajando sólo en su interior, y de ahí el conflicto de profesores que se echan en cara que nunca se graduaron. En diciembre del 2000, el ministro de Educación, Marcial Rubio, encarga a Joel Meneses la dirección de la escuela como cargo de confianza, se le da plazo por disposición transitoria hasta el 31 de mayo. Los problemas de la escuela son muchos, el principal es el rezago de resentimiento, miedo y opresión en la educación de la dictadura. No se ha respetado la autonomía, cuando Eulalia Orsero Zunino o Luis Sotelo Meneses figuran como profesores en febrero y ocupan en la práctica un cargo administrativo. Ese es el problema de tener profesores como de departamento académico de fundamentos visuales o de práctica profesional, confundiéndose los cursos con los cargos en un real pandemónium. La reforma de la Escuela de Bellas Artes exige hoy -desde sus cursos hasta la administración- medidas que acaben con las constantes movilizaciones internas de cargos y puestos entre los profesores, en cuanto su función debiera ser la de regular las relaciones de la sociedad y el arte a través del Estado, así como la relación del medio local con el extranjero. La figura del interventor-director no contribuye en nada a este fin. (María Fé Nevares).
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