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Edición Nº 1677 |
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Biblioteca Para Esta
Epoca
LA literatura sobre Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos está de moda. La seria y la oportunista. La buena y la mala. De hecho, las librerías limeñas han implementado secciones dedicadas a estos personajes, y están esperando engrosarlas con la esperada biografía de Alberto Fujimori, que está escribiendo en Tokio y con otro libro en ciernes que, también ha causado expectativa,como es la biografía de Vladimiro Montesinos, escrita por Luis Jochamowitz -autor de Ciudadano Fujimori- para un diario local. Según una cláusula del contrato esta obra deberá distribuirse a nivel nacional a través del diario y a nivel internacional por una editora extranjera. Pero vayamos a lo que ya está en librerías. Un libro cuyo valor radica en la cercanía del autor con los personajes es `Montesinos. El rostro oscuro del poder en el Perú', de Francisco Loayza. Éste conoció a Fujimori y a Montesinos en sus inicios políticos, pues fue asesor del primero durante la campaña presidencial de 1990 y ex jefe y confidente del segundo. Cuenta el libro una anécdota que pinta de cuerpo entero al ex presidente y a su asesor. "La noche del triunfo (10 de junio de 1990) Fujimori ofreció una cena en el chifa Lung Fung a todos sus colaboradores en la segunda vuelta. Enterado Montesinos de esta invitación, a la que no podía concurrir, por su condición de colaborador clandestino, le advirtió que no coma ni pruebe bebida alguna, porque el SIN había descubierto que el cocinero del chifa era del Fredemo y que iba a atentar contra su vida, envenenando su plato". "En efecto -recuerda Loayza- Fujimori no probó bocado, pero tampoco advirtió del hecho a sus invitados, entre los que estaba su esposa Susana Higuchi". Otros libros se han publicado en el 2001 por analistas de la coyuntura peruana de los últimos diez años: Fernando Rospigliosi (`El Arte del Engaño' y `Montesinos y las Fuerzas Armadas'), Julio Cotler y Romeo Grompone (`El Fujimorismo'), Hugo Neira (El Mal Peruano 1990-2000) y Raúl Wiener (`Bandido Fujimori'), entre otros.
En cuanto a la prensa `chicha', `amarilla', `basura', `exterminadora', `sicaria' o `de 50 céntimos' circulan actualmente tres ediciones: `Prensa Amarilla', de Sandro Macassi y Francisco Ampuero; `¡¿Hasta Cuándo!?', de Ernesto Toledo y `La Prensa Chicha de Montesinos', de Rubén Gamarra. El interés de este último libro radica en que su autor fue director de los diarios La Chuchi, El Chato y La Yuca. En el capítulo dieciséis el autor narra cómo Augusto Bresani, el intermediario entre el SIN y este tipo de prensa, acudía a Las Suites de Barranco a repartir dinero y "prostitutas de cortesía" a los directores de los diarios para que al día siguiente publicaban las falsas noticias elaboradas por Montesinos. Lo que se viene sí que es un aluvión editorial. Desde
las mencionadas biografías de Fujimori y Montesinos, hasta las
que preparan algunos chamuscados del régimen al estilo del ex Primer
Ministro Federico Salas en su `Incendio en la Pradera', como el ex ministro
de Justicia Alberto Bustamante, el ex jefe de la ONPE José Portillo,
el ex jefe del SIN Edwin `Cucharita' Díaz. Salvando las distancias,
hay periodistas como Gustavo Gorriti, José María Salcedo,
de RPP, y Cecilia Valenzuela, de la agencia de noticias `agenciaperú.com'
que con mayor rigor y ninguna culpa también están abordando
el tema. Cecilia Valenzuela empieza su historia con el redescubrimiento
de Montesinos, que ella misma hiciera siendo redactora de CARETAS. Como
se recuerda, en 1992 Valenzuela se infiltró en la fiesta de graduación
del Hiram Bingham, colegio de Silvana, hija del ex asesor. Las fotos fueron
la única referencia gráfica utilizada por la prensa durante
varios años.
Pero entre todas las historias, la que está a punto de terminar el joven periodista Raúl Tola, es de lejos, la más alucinada. Sino, juzgue el lector la parte en que el asesor presidencial `Casimiro Molina' visiona uno de sus tantos videos de demolición del `Cholo Tudela': "Casimiro Molina introduce el VHS en el reproductor. Toma asiento a horcajadas sobre la alfombra persa. Lo que ve lo regocija. El cholo Tudela, desnudo, con tres prostitutas sobre una cama redonda, unta cocaína en la vagina de una de ellas. "Tú te vas a llamar Sisí", le dice. Seguidamente, mientras la joven de pechos enormes y labios carnosos le practica una dosis de fellatio, él pasa a aspirar y lamer con fruición el polvillo blanco (...) El teléfono directo de Palacio devuelve a Molina a la realidad. El doctor apaga el VHS, descuelga el auricular y contesta: -¿Sí?, ¿señor presidente? -¿Doctor Molina? Cómo le va. -Bien, señor presidente (Molina se lleva una servilleta a la frente). -Veo que ha estado trabajando. Tola tiene un representante literario que se encarga de ofrecer esta novela a algunos medios de comunicación y portales de Internet, aún sin resultados. Cada vez que le cierran una puerta, él mastica la misma sentencia: "Se arrepentirán".
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