|
Edición Nº 1677 |
|||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||
|
|
El Capitán en
su Laberinto
EL martes, Vladimiro Montesinos rindió declaración durante casi tres horas ante la jueza anticorrupción Angela Báscones. A pesar de las versiones encontradas propaladas en los días anteriores por los medios de comunicación, el reo colaboró normalmente. Tal parece, sabe que el silencio no le conducirá a ningún lado. Insistió particularmente en dos asuntos: que le faciliten más ropa y lo que parece la única constante en medio del mar de frases provocadoras filtradas por la prensa. Montesinos no tolera, le es imposible soportar su escenario de reclusión. La Base Naval, de la que presentamos una foto aérea, se ha convertido en el gran laberinto del ex asesor. LAMPA-EMANCIPACIóN A la 1:50 de la mañana del jueves 28, las esperanzas que le quedaban a Montesinos se comenzaron a derrumbar. Cuando la camioneta en la que el general PNP Gustavo Carrión ordenó sacarlo del Palacio de Justicia tomó como ruta el Jirón Lampa, aún se mantenía optimista. Era posible que lo trasladaran al penal de San Jorge o al Castro Castro. Al momento en el que dobló por la avenida Emancipación, supo que el Callao era su destino. Aún así, le quedaba una luz. La Base es inmensa. No tenía por qué ser precisamente allí. Existen muchos ambientes en los que lo podían recluir si deseaban aislarlo. El examen médico arrojó los resultados conocidos. La úlcera que le produce gastritis hace diez años y la arritmia supraventricular que cumplió tres, le permitieron ingresar con algunos alimentos que trajo de la carceleta, pero sería la primera y última vez. Como todos, se tendría que acostumbrar a la cocina del lugar. Sus reservas se perdieron por completo cuando lo comprobó. Las
celdas que ayudó a diseñar para los cabecillas terroristas
serían su nueva morada. Testigos del traslado afirman que tuvo
la lucidez suficiente para mencionar la palabra paradoja. Considera que
él mismo derrotó a sus nuevos vecinos. Era imposible aceptarlo. LAVABO Y TURCO La claraboya es minúscula para el ingreso de la luz pero gigantesca para enfriar la celda de 2.5 por 3 metros. No hay ningún tipo de calefacción y las madrugadas chalacas se pueden tornar en una auténtica prueba de carácter. Cuando por fin se reúne el valor suficiente para abandonar las cobijas, hay que darle la cara al paisaje. Un lavabo y un "sillón turco". Al ser requerido, ese sanitario es puesto a funcionar por los guardias. Exceptuando los encuentros con sus abogadas, Montesinos no podrá aprovechar aún las visitas. Su incomunicación es casi total y ello explica en parte su fobia a la base. No le será permitido mantenerse en contacto con su entorno, cosa que hizo mientras estuvo en la carceleta. Debido a esa situación, es muy difícil que las supuestas declaraciones suyas registradas por la prensa en los últimos días sean todas ciertas. Su estado se prolongará hasta el próximo miércoles. Es probable que, a pedido de alguno de los seis jueces anticorrupción, se extienda. Puede pasar hasta un par de meses más en esa condición. Cuando concluya, podrá acogerse al reglamento de vida para los presos de la Base Naval, que se debe estar publicando a más tardar el viernes 5. En él, se establecen los horarios de visitas -sólo familiares una vez a la semana- y para salir al patio, asistir a talleres y ver televisión. Entre las 9 de la mañana y las seis de la tarde los reclusos permanecerán por fuera de su celda. Todos los reos estarán en la base transitoriamente, mientras se acondiciona para ellos una prisión que no sea militar. Además, se ordena la creación de un comité técnico con participación civil. Aunque la base se encuentra bajo la jurisdicción de la Marina, el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) tendrá participación en el desarrollo de la vida de los presos. Ya en el caso de Montesinos, coordina estrechamente con el contralmirante Raúl Haro Araujo -responsable de la base- en lo referente a la programación de jueces y fiscales y los enlaces entre el Poder Judicial, el Ministerio Público, la abogada de oficio y la base.
DE SEIS A SIETE Como se observa en la foto, la Base Naval es una auténtica ciudadela y el espacio ocupado por los presos es mínimo. La distancia entre las celdas y la sala de audiencias es bastante significativa. El Inpe propuso la construcción de una pequeña sala colindante con las celdas pero la petición fue denegada. Montesinos hace diariamente la caminata de unos diez minutos, escoltado por tres agentes de la Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina (FOES). Su llegada revolucionó la base. Todo ya estaba organizado para tener recluidos a los seis reos que requieren de extrema seguridad. En los patios nunca estaban más de tres juntos. Con Montesinos no sólo el número se convirtió en impar, sino que él es el único sometido a aislamiento total. Así, fue trasladado a una celda en la que no tiene a nadie al lado e incluso dispondrá de un pequeño patio privado. Otra de las ventajas inexistentes hasta hace un tiempo es la luz eléctrica en la celda hasta determinada hora. Luego de culminar con todas las declaraciones del día, lee el Código Penal y la Constitución con los que, entre otros libros y papeles, llegó a la base. Si no fuera por esos malditos zancudos... (ECH) ¿Quién lo Defiende?
ULTIMAMENTE, la abogada Patricia Flora Hurtado García se despierta antes de las seis de la mañana y recién puede acostarse a las once o doce de la noche. Su vida oscila entre la Base Naval del Callao y los Juzgados Anticorrupción. Gana S/. 1,250 soles al mes. A sus 34 años, la huancaína Hurtado nunca imaginó que le tocaría defender a Vladimiro Montesinos, para muchos un caso indefendible. Tampoco las suspicacias que despertaría por una posible extralimitación de funciones. Para apagar las dudas, el Ministerio de Justicia le nombró el
martes 3 una nueva compañera. Gloria Agüero Roa, una ayacuchana
de 47 años, tomará los casos que se ventilan en el primero,
segundo, quinto y sexto Juzgados Anticorrupción. Entre esos se
incluyen lo más peliagudos como Barrios altos, La Cantuta, tráfico
de armas, las cuentas del ex asesor en Suiza y las de los comandantes
generales, la fuga de Montesinos, entre otros. Hurtado, por su parte,
se quedará algo relegada con los casos comprendidos en el Tercer
y Cuarto Juzgado
A Hurtado le llovieron las críticas. Se le acusó de actuar como emisaria de Montesinos ante ex colaboradores de su defendido. Entre ellos, se mencionó a su secretaria, María Angélica Arce, al coronel Roberto Huamán Azcurra y directores de medios. También se le cuestionó por la supuesta incompatibilidad entre la defensa del ex asesor y la de otros encausados. Añádase el absurdo de argumentar que no puede ejercer como abogada de oficio en la jurisdicción de Lima porque no está inscrita en el CAL de Lima, sino en el del Cono Norte. Ella se defiende con aplomo: "Son muchas las especulaciones y falsedades que se dicen. Hasta ahora no he defendido a ninguno que sea incompatible con el caso de Montesinos. El día que eso ocurra me tengo que inhibir en uno de ellos. Es cierto que he acudido a escuchar los testimoniales de muchos de los testigos pero lo hice con plena autorización de los jueces que tenían a cargo el caso". Los cuestionamientos dejan una impresión de injusticia. Ella es abogada de oficio de Montesinos desde mucho antes de la captura de éste; es decir, desde que fue declarado reo ausente. Es más, fue a principios de año cuando fue asignada como defensora de oficio de los seis juzgados penales, cuando aún no eran denominados Juzgados Anticorrupción. Por lo tanto, era la única abogada que podía llevar el caso. Desde que fue nombrada hasta el martes 3 recaía en sus hombros la defensa de los encausados en la red de corrupción que no cuentan con abogado. No son pocos. "Tengo dos con arresto domiciliario, uno en la cárcel que es Montesinos, dos con comparecencia restringida, y cerca de 25 reos ausentes que no se han presentado y ni han presentado defensor". Entre éstos, Luis Alberto Venero y Manuel Aybar. En total un promedio de 30 casos. Desde hace dos años que es defensora de oficio y casi ya ha perdido la cuenta de los casos que ha defendido. Dice, "serán unos 500". -¿Es cierto que lo primero que le dijo Montesinos a usted fue que no tenía dinero para pagarle? -Son sólo especulaciones. Es absurdo que Montesinos pueda decir eso cuando estamos hablando de la persona que modificó prácticamente todo el Código Penal. Montesinos es un experto en Derecho Penal y puede dar cátedra sobre el tema. En los últimos diez años muchos de los artículos del código penal fueron modificados por él mismo, como el tema de traición a la patria, terrorismo agravado. El los conoce al revés y al derecho. El es el artífice de todo eso. -¿No siente que está defendiendo lo indefendible cuando se estima que al ex asesor le espera la pena de cadena perpetua? -No, porque de los 52 procesos penales que se le ha abierto a Montesinos ninguno, de acuerdo a la ley, tiene como pena la cadena perpetua. La pena máxima por la cual él está siendo juzgado es de 20 años. -Pero usted es consciente de los crímenes de Montesinos. -Como defensora de oficio estoy en el deber de asumir la defensa de cualquier caso. Hace unos meses me tocó defender a alguien que había violado a su hija desde los 10 años hasta los 18, que fue cuando recién lo denunció. Quise renunciar, pero las autoridades del ministerio me hicieron ver que mi deber era seguir adelante con el caso. Hice de tripas corazón. Al final lo condenaron: la fiscal pedía 10 años y le dieron ocho. Lo defendí hasta el final. -Cuando tuvo entre sus manos el caso de Montesinos, ¿no se le cruzó por la cabeza renunciar? -Cuando me entrevisté con Montesinos le dije: usted está en plena potestad de subrogarme y contratar los servicios de los abogados que la ley le faculta. -¿Y él qué le respondió? -No, doctora, continúe ústed con el trabajo que ha venido realizando desde hace meses. -¿Cuánto gana como defensora de oficio? -Eso pregúntele a las autoridades del ministerio y dígales
que por qué pagan tan poco. (Sonia Sullón).
|
||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||