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Edición Nº 1682 |
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Hipótesis Un testimonio no confirmado, emitido inicialmente por un canal de televisión, presentó la posibilidad de que exista una persona más implicada en el asesinato de Alexandra Brenes y el ataque a Ida Merino. Carmen, una supuesta testigo, confesó haber sido quien le entregó a Clímaco el arma homicida. Esta persona se comunicó voluntariamente con CARETAS, proporcionando nueva información que en algunos momentos resulta verificable. Otros datos sólo aumentan el misterio de un caso enigmático. Los peritajes recién empiezan. Indicios para ahondar las investigaciones.
Escribe MARTIN MUCHA NOTICIERO `24 horas', viernes 20 de abril. "Una misteriosa llamada telefónica podría dar un giro al caso Clímaco", afirmaba Eduardo Guzmán. "Existe una joven que se ha comunicado con la familia Basombrío y con la Policía". El reportaje hacía énfasis en que una joven había marcado desde un celular el 105 que comunica con la Unidad de Emergencias de Radiopatrulla. El canal había conseguido el teléfono originario de dicha llamada y había entablado un breve diálogo con esta joven que decía llamarse Carmen. Una extracto de esta conversación fue soltada al aire. En él, ella confesaba, entre llantos, haberle entregado a Clímaco el martillo con el que había asesinado a Alexandra Brenes. Buzón electrónico de CARETAS, jueves 26 de julio. Un email lleva el escueto encabezado de "sobre Clímaco". "Hola, me llamo Carmen, lo que les escribo aquí es muy delicado...", decía la primera línea. "Soy enamorada de Juan Clímaco Basombrío Pendavis, la persona a la que hoy se acusa de un crimen que cometió (...) Venimos saliendo desde antes del arresto y del hecho que pasó me siento culpable, porque fui yo quien tomó el martillo de mi casa". La carta de Carmen era clara. Ella aseguraba que Clímaco le había hablado de los hermanos Brenes. "Siempre me pareció que le gustaba Alexandra". La rabia la destrozaba. "Creo que si Juan no lo hubiera hecho, lo hubiera hecho yo". "El no ha contado nada de mí, ni lo hará. Quiero decirle que lo amo". "No la conozco" -decía Clímaco Basombrío un día
antes a su abogado, cuando éste le preguntara sobre esta supuesta
Carmen.
Buzón electrónico de un periodista de CARETAS, viernes 27 de julio. Carmen no quería dar un teléfono. "No me han respondido si lo que yo digo lo salvaría, recuerden que yo le di el instrumento. Una mujer en sus cabales no sabe lo que hace, ¿sí?". Carmen ya tenía todos los teléfonos con los cuales se podría comunicar para dar su versión con su propia voz. "Pregúntenle a su mamá, yo sólo me he reportado a su casa como amiga, pero siempre me corta, me evade, su teléfono es el xxx-xxxx". El número era el correcto, el de la casa de la familia Basombrío Pendavis. Segundo mail. Pide que por favor se le pregunte a Javier, el amigo de Clímaco que conoce de su relación. Celular de CARETAS, sábado 28 de julio. Tres llamadas perdidas.
Habían sido hechas con una tarjeta 147. De ésas que siempre
tienen el mismo número. Llegó el cuarto email. "Hoy te llamé
y no estabas". Asegura que solo se comunicaría por teléfono
o por Internet. "Tengo una foto, yo estoy con él y un par de amigos,
es por ello que no puedo mostrarla".
¿TESTIGO CLAVE O IMPOSTORA? El testimonio de Carmen, de ser cierto, sería crucial para definir y aclarar los misterios del crimen. Está comprobado que llamó a la casa de los Basombrío antes de llamar al 105. En el reportaje de Panamericana, el abogado Luis Felipe Cortez lo confirma. ¿Una bromista, o impostora, se arriesgaría llamando a ese número? Esas llamadas se graban, identifican y pueden ser usadas como evidencia. Es un hecho que Carmen sabía el número telefónico de los Basombrío. Es un hecho que existe un amigo de Clímaco llamado Javier. Los horarios que ella da respecto a sus últimos encuentros con Clímaco son verosímiles. CARETAS, si bien nunca llegó a tener un contacto en persona con Carmen, confirmó que ni su nombre ni el del titular del celular desde el que a veces se comunicaba existen en la RENIEC. En un correo electrónico uno se puede poner el nombre que quiera. Por su léxico y propias declaraciones, podría suponerse que Carmen pertenece a una extracción social ajena a la de los círculos del Villa o Santa María. Asimismo, a través del teléfono, usualmente hablaba entre sollozos, transmitía confusión y tormento. En una de las llamadas decía haber confesado ante un sacerdote su participación en estos hechos. RESPUESTAS VIRTUALES CARETAS intentó convencer a Carmen hacer públicos su testimonio
e identidad. Ella evitó esto en todo momento. Antes de cortar la
comunicación diciendo que ya no quería hablar más
y que salía de viaje, respondió electronicamente el siguiente
cuestionario.
-¿Dónde conoció a Juan Clímaco Basombrío Pendavis? -En una discoteca, "Las Terrazas de Barranco". Hace aproximadamente 7 meses. Si mal no recuerdo, él estaba con otro amigo que no vi nunca más. Creo que se llamaba Steve, yo estaba con dos amigas y fue amor a primera vista. -¿Conoció a otros amigos de Clímaco? -¿Qué drogas consumían? -El fumaba marihuana, jamás coca, pero yo era más adicta que él. -¿Llamó a su casa antes del sábado 6 de julio? -Llamé a su casa anteriormente, pero sólo a la hora que él me indicaba. Pero eran muy pocas las veces ya que siempre quedábamos. -¿Habló con su madre? -Con ella hablé después de los hechos, preguntando siempre por él, recibiendo sólo respuestas cortantes y negativas. -¿Cuándo le dio el martillo? -Fue el jueves, dos días antes de que pasara aquello.
Estaba drogada, había consumido scan. (Quiere decir skunk, un tipo
de marihuana)
-¿De dónde sacó el martillo?, no es habitual encontrar uno de ese tipo en una casa. -El martillo estaba recuerdo debajo de la cama de mis padres en una especie de cajón donde hay más herramientas, recuerdo que 2 veces lo usó mi tía para clavar un cuadrito. -¿Cómo surgió la idea del asesinato? -Fue pensado en aquel instante, la idea en ese momento fue acabar con la mujer que le gustaba a Juan. Es que me considero una persona muy posesiva, eso le molestaba pero me amaba. En ese instante, ella era una intrusa. -Háblenos de la foto que tiene... -Tengo una foto con Juan. Me la tomé en un cumpleaños. -¿Lo vio en la semana del crimen? -El viernes en la mañana sí -sólo en ese horario podía, pues Clímaco pasaba toda las tardes de tres a siete en casa de los Brenes-. Y no recuerdo si lo vi el sábado. Creo que sí. Bueno, las preguntas fueron contestadas, ojalá de algo le sirva a Juan esta confesión. Siendo el día de hoy, 6 de agosto, declaro mi verdad y solamente mi verdad..."
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