|
Edición Nº 1682 |
|
||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||
|
|
Y Diálogo Al
Dente Con Lucchetti
LA Base Naval del Callao está en medio de lo que parece un pantano. Pero la humedad que hace ingratas las noches de Vladimiro Montesinos no es la de la verdadera reserva que Lucchetti echa a perder al otro extremo de la ciudad. Montesinos le ha dicho extraoficialmente a los jueces anticorrupción que de haber recibido pago para liberar a los chilenos de escollos en el proceso de levantamiento de su fábrica, no existe el vídeo. Suena consecuente. Si bien grababa las coimas que él pagaba, no tenía por qué hacer lo propio con las que recibía. Así, aunque reconozca los cargos de tráfico de influencias, se aleja cautamente de la corrupción de funcionarios. Por esos lodazales lo quiere llevar de la mano Matilde Pinchi Pinchi, cuando lo acusa ante el fiscal César Sotomayor de haber recibido dos millones de dólares de Andrónico Luksic. La versión, sin embargo, no ha sido confirmada -tal como se afirmó en algunos diarios- ante el juez Jorge Barreto. Pero no es momento de perder la calma. Un nuevo evento puede remover todos los cimientos de la fábrica levantada en medio de los humedales. Tal como CARETAS lo anunció a mediados de junio (edición
Nº 1674), el equipo encabezado por el abogado de la Municipalidad
de Lima Ernesto Blume se abocó a la tarea de volver a transcribir
las grabaciones de las reuniones que comprometen a Lucchetti en graves
irregularidades. Como se estableció, fueron registrados tres encuentros:
El primero se llevó a cabo el 8 de enero de 1998. Allí tomaron
parte Daniel Borobio, Gonzalo Menéndez y Vladimiro Montesinos.
En los dos siguientes (10 de febrero y 6 de marzo de 1998) se reunió
el dúo de Montesinos y Andrónico Luksic.
Con la ayuda de la entonces congresista Cecilia Martínez, Blume consiguió hace unos meses una copia de la transcripción hecha en el Poder Judicial. Al hacer la comparación con la del Congreso, se confirmó el caos: había partes consideradas ininteligibles en la primera que se podían leer en la segunda, y viceversa. Grandes vacíos se encontraron en ambas. En total, Blume calculó un 35 % de información mutilada en varios momentos. Por si fuera poco, en la transcripción del Poder Judicial se insertó uno de los casetes del 10 de febrero como si se tratara del 6 de marzo. Además, se trabajó solamente un "resumen" de los audios. Ahora estamos más cerca que nunca de ver la figura completa. La primera reunión no tiene mayores variaciones, pero las conversaciones entre los hombres fuertes del SIN y las pastas sí traen sorpresas. Además de llevar toda clase de reflexiones sobre la alta política y el poder, según Montesinos, Javier Valle Riestra era su "hombre de confianza" y Fujimori le "firmaba los decretos" sin problema. Luksic se refiere en términos amenazantes a Alberto Andrade y Blume. Estos diálogos, hasta ahora desconocidos, terminan de develar la relación entre el ex asesor y el empresario chileno. El interés y la información que Montesinos manejaba sobre el caso Lucchetti no se limita a un par de llamadas, es más bien el de una persona que trabajó para otra. ¿Qué puede ser más sospechoso que planear una "escapadita" hacia Chile o pedir discreción sobre una reunión que no debió realizarse en primer lugar? Es muy probable que el juez Barreto se inhiba de seguir con el caso debido a que ya sentó opinión cuando lo archivó. La Corte Superior de Justicia de Lima le abrió proceso a los ex ejecutivos de Lucchetti Perú y éstos ya fueron notificados. Estas nuevas pruebas involucran a Luksic en manejos empresariales definitivamente
oscuros. En ellos no se vislumbra el "chantaje" al que dice fue sometido.
Y la justicia peruana no debe correr el riesgo de volverse adicta a los
vídeos para cumplir con su labor. Sólo falta ver las bolsas
de fideos embutidas de plata. Pocas dudas quedan luego de leer el juego
de perlas de Andrónico y Montesinos. Vienen en su concha. (Enrique
Chávez).
|
||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||