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Edición Nº 1684 |
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La Novia Existe
DESCONCIERTO. La hipótesis planteada en CARETAS 1682 cobra vigor. Juan Clímaco Basombrío Pendavis, en versión del juez Marco Aurelio Tejada, confesó en su testimonio ampliatorio que conocía a Carmen. Ella sostuvo un intercambio de e-mails y llamadas telefónicas con periodistas de esta casa editora, donde confesaba haber sido quien le dio a Clímaco el martillo que utilizó para asesinar a Alexandra Brenes. "Mientras esa declaración no esté judicializada, estamos en el terreno de las suposiciones. Si todo es cierto, esa chica debe ser requerida por el juez lo antes posible", señala el abogado de la familia Brenes Hague, Luis Lamas Puccio. Han surgido nuevos indicios. Se confirmó, al pedir el listado
de teléfonos de la casa Brenes, que hubo una llamada recibida durante
el lapso del crimen, la de una amiga de Alexandra, que habría contestado
una voz masculina. Y se realizaron tres llamadas. Alguien se comunicó
con la casa de Clímaco. Lo más probable es que haya sido
él. Las otras dos son a un mismo teléfono, que ni Sebastián
Brenes, ni su madre, ni Carlos Lescano reconocen. La pregunta obvia, si
Basombrío hizo esas dos llamadas, es ¿a quién? Quizás
a Carmen. Eso sólo lo responderá él. Por lo pronto,
Lamas ya ha pedido que se investigue al dueño de ese teléfono.
Un nuevo misterio.
Luis Felipe Cortez, abogado de Basombrío Pendavis, mostró escepticismo. Lo que sí es cierto es que Carmen será citada de uno u otro modo. El juez ya le habría indicado al Ministerio Publico que inicie las investigaciones sobre su paradero. Por lo pronto ya se ha solicitado la presencia como testigo, del confesor y mentor desde la infancia de Clímaco, el sacerdote Eduardo Martínez, eso a pesar de que padece una profunda depresión. El 27 de agosto se cumplirán cincuenta días. Clímaco sigue en Lurigancho. Sebastián inicia sus estudios en la universidad en estos días. Y hay una chica que seguramente no puede dormir (Martín Mucha).
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