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Edición Nº 1685 |
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Lucchetti
La Pagó Caro
¿Pagaría usted el triple del valor de un terreno? Eso hizo la empresa Lucchetti en julio de 1996, cuando -según escrituras públicas- le vendieron en 30 dólares el metro cuadrado del punto en el que se levantó la tristemente famosa fábrica de pastas. Las transacciones en lotes colindantes al de Lucchetti manejaron números disímiles. El 19 de diciembre de 1995, 3M compró a doce dólares el metro. Un año antes, la empresa Marion adquirió a diez dólares. En este último caso, los vendedores fueron Carlos Sánchez Manrique y su esposa Aída Tavella. Los mismos que le vendieron un año y medio después a Lucchetti con tanta fortuna que, en época de lotes devaluados, lograron triplicar el valor de los terrenos. CARETAS alertó sobre las prevenciones que se debía tener con Sánchez Manrique (1507). En un mismo día, 9 de julio de 1996, Lucchetti oficializó dos operaciones de compra de terrenos. El vendido por Sánchez Manrique y su esposa fue el lote rústico número dos de Villa Baja. Lucchetti desembolsó 1'429,800 dólares por 47,660 metros cuadrados. La segunda venta la realizó la empresa de tubos de concreto Fatucom, representada por David Sánchez Manrique, hermano de Carlos. El precio por metro cuadrado fue exactamente el mismo y en este caso la venta fue de US$ 369,940. En total, Lucchetti giró US$ 1'878,000 para terrenos que en el caso del vendedor más ducho hubieran representado no más de 700 mil. Por lo menos un millón de dólares de diferencia. Con este forado financiero en mente, se puede llegar a mayores luces que expliquen la actitud intransigente que Lucchetti adoptó desde el momento en que la Municipalidad de Lima objetó la construcción de la fábrica. Algunos especulan con la posibilidad de que la empresa fuera sorprendida por los encargados de buscar el terreno. Los malhablados afirman que la inflada se trata de la búsqueda de algún beneficio tributario. La planta fue levantada por J.C. Camet constructores. En esos días, cuando los fideos no eran todavía sinónimo de conflicto, el gerente general y representante de la naciente Lucchetti Perú era el chileno Luis Humberto Gatica. El equipo de abogados de la empresa estaba encabezado por Rafael Roselló. Si bien acordar precios muy por encima del mercado no constituye delito, este hecho le agrega una pieza más al rompecabezas del pantano. Arbol que nace torcido... (E.CH.).
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