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Edición Nº 1688 |
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El Cerrojo Israeli
Escribe ENRIQUE CHAVEZ ENTRE todo aquello que se transformó en la mañana del martes once de setiembre, hay un concepto que probablemente nunca vuelva a ser el mismo: seguridad. Las consecuencias de los atentados ya se dåAviación Nacional se encuentra entrenando a una nueva generación de agentes armados llamados air marshalls. Ellos ya están comenzando a viajar a bordo, tal como sucede en la aerolínea israelita El Al. De otro lado, líneas como Continental y US Airways anunciaron recortes de personal y capacidad de vuelo en más de un veinte por ciento. La compañía fabricante Boeing anunció el despido de 30 mil empleados. Algunos medios norteamericanos han comenzado a plantear duras críticas contra los sistemas de inteligencia que permitieron que los atentados resultaran tan espantosamente exitosos. El armamento más sofisticado, los sistemas de seguridad más meticulosos, el entrenamiento de agentes más exhaustivo. Todo estaba a disposición de los estadounidenses, que todavía se preguntan que demonios ocurrió. Al hacer una comparación entre dos países, el ex director de la CIA William Baley afirmó que "una nación crea la comunidad de inteligencia que necesita. EE.UU. depende del conocimiento técnico, porque nos interesa más descubrir que gobernar en secreto. Israel se comporta de otra manera. El Mossad asocia en concreto sus actos con la supervivencia del país". Quizá debiera replantear su análisis. Los atentados de la semana pasada demostraron que el mundo tiene poco de ancho y mucho menos de ajeno. NUEVAS MAQUINAS "No es una cuestión de tecnología". Yossef Mizrahi pronuncia sus convencidas palabras en un español adquirido. Conversa con CARETAS muy lejos de las súbitamente vulnerables Nueva York y Washington, en un apacible café de San Isidro. El techo del desarrollo armamentista es muy alto, ése es según él un problema resuelto. "Todo depende de la decisión política". Mizrahi es uno de los muchos israelitas que se han regado por Europa y América para hacer uso de un know how tan cultivado en su patria como el propio judaísmo. Se ha dedicado por años al análisis del terrorismo y hoy en día su compañía brinda seguridad interna a diversas empresas. Ahora que Estados Unidos promete no dejar piedra sobre piedra en la
cacería de los terroristas, e incluso el ministro del Interior
peruano anuncia investigaciones para determinar los posibles contactos
de Osama bin Laden en nuestro país, el muchas veces controversial
modelo de seguridad israelí pasa al primer plano. Decisión
política es lo que permitió, en 1951, la creación
de la temible Mossad (palabra cuyo significado único es agencia).
Mizrahi recibió capacitación en sus cursos. "Te entrenan
diez horas al día durante tres meses. Disparas unas cinco mil balas.
Yo no lo creía, pero llegas a sacar el arma oculta y disparar en
menos de un segundo. A partir de allí te reentrenan cada semana.
Te convierten en una máquina". La formación operativa puede
ser complementada con la apreciación que Gordon Thomas, periodista
norteamericano autor de Mossad: la historia secreta, tiene de la
formación psicológica que reciben los agentes de los servicios
secretos más eficientes del mundo. "Se entrenan para mentir, servirse
de las amistades y abusar de ellas. Justamente lo opuesto del dicho de
que un caballero no lee la correspondencia de otro".
El Mossad, que en la actualidad tiene unos 1,200 miembros, también ha saltado a la palestra por operativos frustrados e intentos de homicidios que estuvieron a punto de hacer colapsar esfuerzos diplomáticos. NEUTRALIZACION PREVENTIVA Recién en julio de este año, y como parte de una progresiva apertura hacia los medios, el gobierno de Ariel Sharon reconoció la política israelí de asesinato de terroristas sospechosos por haber realizado atentados. Sin embargo, la llamada "neutralización preventiva" es una de las prácticas comunes en la Mossad desde que se logró eliminar a los responsables de las muertes de nueve atletas israelíes en los juegos olímpicos de 1972. En ese entonces, Meir Emit, jefe de la Mossad, definió las reglas de juego para las operaciones en cuestión: los líderes políticos son tratados con medios políticos y no asesinados, la familia de los terroristas no constituyen un blanco pero no es responsabilidad de la Mossad si se cruzan en el camino, todas las ejecuciones deben ser autorizadas por el primer ministro de turno. Por último, el reglamento debe seguirse al pie de la letra y se levanta un acta luego de cada operación. "Todo limpio y claro. Nuestras acciones no deben ser vistas como crímenes patrocinados por el Estado sino como la última sanción judicial que éste puede ofrecer", le dijo Emit a Thomas. ¿Cómo se planea la muerte de un terrorista? Según Mizrahi, "una vez que lo ubicas, el resto es fácil. Sigues su rutina". Ese seguimiento implica enterarse de los menores movimientos del objetivo, ser la sombra de esposa e hijos, detallar todos los automóviles que entran a su vivienda, medir la distancia entre las habitaciones de la misma y sembrar micrófonos que se apoderen hasta de los momentos de intimidad amorosa del terrorista. Se deben procurar infiltraciones en las más altas esferas de los grupos. En paralelo, se diseña el operativo. En palabras de Mizrahi,
"unos días antes se le revela a cada uno lo que debe hacer". Pero
los simulacros pueden tomar semanas. En el caso del asesinato del terrorista
palestino Abu Jihad en 1988, fue necesario un mes para llegar a la marca
de 22 segundos requerida.
SETENTA VIRGENES En 1965, un comando palestino fue entrenado para explorar toda una nueva dimensión del terrorismo internacional: el secuestro de aviones comerciales en vuelo. La estrategia era simple. Luego de tomar la nave repleta de judíos se la desviaba hacia un país árabe amigo. Desde allí, se exigían jugosos rescates para devolver con vida a los pasajeros o intercambios con prisioneros cautivos en Israel. Media docena de vuelos fueron secuestrados en poco tiempo y David Kimche, estratega de Mossad conocido por sus refinadas maneras británicas, recomendó a la aerolínea El Al incluir guardias armados. Así, se inició en Israel una obsesión por la seguridad en aviones y aeropuertos que se extendió con el correr de los años. Ahora, son frecuentes los recursos como la presencia de francotiradores y la revisión de tachos de basura cada cinco minutos o menos. El caso de El Al, como CARETAS lo anotó en su edición anterior, es paradigmático. Todos los pasajeros son sometidos a una rigurosa metodología de preguntas y análisis de pasaporte. De existir alguna sospecha, la persona pasa inmediatamente a otra instancia en la que casi no existen límites para cuestionarios y revisiones. Para Mizrahi, los ojos de las aerolíneas tendrán que dirigirse hacia El Al. "Vamos a regresar a algún momento de la década de los setenta, cuando se llegaba cuatro horas antes del vuelo". En contraparte, están las características de un país como Israel, en permanente estado de guerra y militarizado hasta el punto en que no hay hombre que no pase por el servicio obligatorio de tres años que luego es continuado, como mínimo, con un mes anual. Están en capacidad de reclutar a 700 mil reservistas con una rapidez similar a la que Mizrahi utiliza para romper en varios pedazos una servilleta en la que hizo algún apunte, formar con ella una pequeña pelota y unirla a las demás, arrugadas y libres de sospecha.
Virus Bélico
LA hecatombe producida en Nueva York y Washington por el terrorismo internacional ha reabierto la especulación del posible uso de otras acciones extremas y de una guerra bacteriológica. Se habla del uso del virus del Ebola o del Antrax, pero la realidad puede ser mucho más simple. En Oklahoma, en junio pasado, se realizó un ejercicio llamado `Invierno Sombrío' simulando por computadora un ataque bacteriológico con el virus de la viruela. La elección no habría sido al azar. Aunque el virus de la variola ha sido erradicado oficialmente del mundo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace 21 años, en 1980, existen cepas del ortopoxvirus en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta en Georgia, Estados Unidos, en el centro estatal de investigaciones virológicas y biotecnológicas de Rusia y en laboratorios del Reino Unido, conservadas a 60 grados bajo cero y en trozos de tejido humano infectado. La fecha para la destrucción de estas muestras fue fijada por la OMS en 1993, 1995 y 1999 aplazándose todas ellas por presiones de la comunidad científica con el argumento de que el virus vivo podría contener información genética de gran valor inmunológico. La última fecha límite ha sido fijada para fines del 2002. Los partidarios de su destrucción temen que podrían ser usados por grupos terroristas. A ello abona el hecho que durante la Guerra Fría tanto Estados Unidos como Rusia habrían desarrollado tecnología para abastecerse de suficiente material biológico con fines bélicos. Otros informes sostienen que el material se filtró de Rusia a algunos países árabes y que Saddam Hussein posee cepas. Unas cuantas ampollas conteniendo un par de centímetros cúbicos de una solución del virus bastarían para causar una pavorosa epidemia trasmitida por contagio personal y con un 50 % de mortalidad. Es que desde 1970 ningun país del orbe vacuna contra la viruela y, por lo tanto, la población no está protegida. El último caso de viruela endémica en el mundo se dio en 1977 en Merka, Somalia, sufrido por Alí Maow Maalin, cocinero de 23 años. Si actualmente apareciera un sólo caso, sería considerado una emergencia internacional de salud pública por ser la viruela una de las seis enfermedades más letales del mundo. Singularmente el Perú fue el primer país de la región en erradicar este mal en 1950, gracias a que fue líder en la producción de la vacuna que brinda un 100 % de protección. El virus inicialmente fue traído a nuestras costas por los conquistadores españoles, infectando mortalmente a la indefensa población indígena en lo que sería la primera guerra bactereológica que ayudó en la caída del imperio incaico. Los invasores estaban protegidos porque eran sobrevivientes de plagas que habían afectado a Europa durante generaciones. El Ministerio de Salud debería desempolvar los viejos protocolos de producción de vacunas antivariólicas y comenzar su acopio para proteger a los grupos de riesgo. La tecnología para la elaboración de la vacuna no ha variado en los últimos tiempos. Sería bueno que el nuevo Pachacútec se precaviera de una nueva posible invasión de viruela. (Ruth Lozada).
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