Edición Nº 1690


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    ARTICULO

    4 de octubre de 2001

    Violencia TOTAL
    He aquí una guerra sin tiempo ni espacio, pero con muertos.

    Cachemira, India, 1 de octubre. Acción terrorista mata a 29 y deja decenas de heridos. Allí actúan hombres de bin Laden. derecha: Tony Blair, premier britanico: ultimátum y guerra prolongada.

    Escribe CESAR LEVANO

    DESDE el 11 de setiembre, el mundo conoce una nueva forma de guerra y, por consiguiente, una nueva estrategia. Es ésta una estrategia sin tiempo y hasta sin espacio: una en la que no se sabe bien cuándo va a empezar ni cuándo terminará y que no ostenta escenarios de batalla previsibles.

    Este lunes ofreció una muestra de lo que es esta contienda. Un coche-bomba mató a 29 personas en Cachemira, en una región de la India. Otro vehículo cargado de explosivos estalló en Jerusalén, aunque no causó víctimas. Y la organización terrorista ETA volvió ese día a sus andadas, en Vitoria, en el norte de España.

    Tony Blair, primer ministro de Inglaterra, planteó en un ultimátum dirigido a los talibanes los términos actuales de la cuestión: "o entregan a bin Laden o entregan el poder".

    Sin duda que los ingleses, que durante siglos han lidiado en la zona, conocen el carácter de la guerra que ahora parece empezar. Es probable que en los cálculos de Blair entre la posibilidad de que el ejército unido del norte, compuesto por afganos enemigos de los talibanes, derrote al ejército oficial afgano y los desaloje de Kabul, el centro del poder.

    Pero, ¿habrá terminado allí el conflicto?

    Blair ha definido los términos de la contienda en una visión más amplia. Hay que destruir los campamentos de los talibanes, pero también su extensas redes financieras (ver nota aparte).

    En otras palabras: hay acciones tácticas inmediatas; pero también una batalla económica y financiera. Estamos, pues, ante la perspectiva de una guerra multifacética y prolongada. Por una simple razón: porque el régimen talibán puede caer, pero también está al borde del precipicio el poderoso gobierno del general Pervez Musharraf de Pakistán (145 millones de habitantes, 97 % musulmanes), donde líderes religiosos y masas populares se muestran partidarios de los talibanes. Y enfrentarse a la red financiera del terrorismo fundamentalista islámico implicaría destapar secretos y recovecos de la banca occidental.

    Marines de EE.UU. bajan de helicóptero en maniobra para vengar el crimen del 11 de setiembre.

    GUERRA ASIMETRICA

    Moisés Naím, editor de Foreign Policy Magazine, ha escrito un ensayo que resume las novedades y desafíos que, a su juicio, plantea este conflicto. "Entre las principales ideas ahora sepultadas bajo miles de toneladas de escombros está la noción de que la tecnología podía hacer inexpugnable el territorio estadounidense. En teoría, la muerte de esta idea también debería acabar con los planes para construir el escudo antimisiles que protegería a Estados Unidos de los ataques balísticos intercontinentales de países como Irak o Corea del norte."

    "Los terroristas", prosigue Naím, "hicieron que todos estén total y dolorosamente conscientes del significado concreto de lo que es la `guerra asimétrica': enemigos que responden a las armas de alta tecnología con herramientas tan rudimentarias como una navajita de afeitar."

    Otros supuestos del editor estadounidense nos confirman en nuestra concepción del conflicto que hoy inquieta al mundo. El no cree, por ejemplo, que la lucha contra el terrorismo sea una "guerra" y que por lo tanto pueda ganarse.

    "El terrorismo siempre ha existido y no se erradicará", sostiene Naím. "De hecho, al estimular la movilidad de los terroristas, su agilidad y su alcance, la globalización los ha convertido en adversarios mucho más temibles."

     

    El autor echa otro baldazo de agua fría respecto a ciertas perspectivas ilusorias. "La idea de que la eliminación de Osama bin Laden y su red frenará sustancialmente la amenaza terrorista es tan descabellada como la esperanza de que la eliminación de Pablo Escobar, el otrora líder del cartel de las drogas más poderoso y violento de Colombia, acabaría con el narcotráfico."

    Otro trazo previsor de Naím es el que se refiere a que, en el mediano plazo, el pueblo de Estados Unidos deberá enfrentarse a la realidad de la recesión económica y de que el gobierno de su país no deberá descuidar problemas comerciales o políticos que no se vinculan necesariamente con el terrorismo.

    Otra verdad de a puño es ésta: la crisis desatada por el terrorismo ha atemperado los impulsos aislacionistas de la administración Bush, que se hicieron tan evidentes en su retiro de los acuerdos de Tokio contra la contaminación ambiental o en su arrogante y solitario plan de escudo antimisiles.

    Marine británico en maniobras antitanques.

    EN NUESTRA AMERICA

    El asesinato de la ex ministra de Cultura de Colombia, Consuelo Araújonoguera, y la ratificación de Vladimiro Montesinos sobre presencia de miembros de la organización de bin Laden en el Perú, nos hicieron recordar hasta qué punto la lucha contra el terrorismo es también una causa latinoamericana.

    La ex ministra colombiana, esposa del actual Procurador de la Nación de su país, fue victimada el domingo último por guerrilleros de las FARC, que la habían secuestrado días antes. El martes último, los paramilitares asesinaron, a su vez, a Octavio Sarmiento, congresista del Partido Liberal que antes fue miembro de la Unión Patriótica, que fuera brazo político de las FARC y cuyos líderes han sido, sistemáticamente, eliminados.

    A raíz del crimen de la ex ministra colombiana, congresistas norteamericanos compararon a las FARC con los terroristas de bin Laden. Señal de un endurecimiento y síntoma de que el proceso de pacificación está en peligro. La subversión, por su parte, ha culpado al ejército por la muerte de la señora Araújonoguera y afirma que no aceptará condicionamiento sobre la zona de despeje militar o el proceso mismo de pacificación.

    Montesinos agregó un ingrediente peruano a la información continental sobre el conflicto de Afganistán. En declaración grabada para Telemundo de Estados Unidos, respondiendo a un pliego de preguntas, afirma haber advertido en marzo del 2000 acerca de la presencia de hombres de bin Laden en Lima, en la época en que aquel "no era muy conocido".

    Curiosa falla del ex asesor. Bin Laden era considerado el terrorista más peligroso del mundo por los menos desde 1992, cuando su organización, Al Qaeda, bombardeó a tropas estadounidenses en Yemen. Y desde hace por lo menos un lustro, su cabeza tenía precio para Washington: cinco millones de dólares.

    El prisionero de la Base Naval tiene mucho que decir al respecto y es posible que ello interese no sólo a la justicia peruana. sobre todo hoy que se sabe que, como lo ha informado la red televisual de NBC News, dos días antes del ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York, bin Laden llamó a su madre adoptiva y le dijo: "Dentro de dos días vas a escuchar grandes noticias y no vas a oír de mí por un tiempo."

    Y, entretanto, el promotor de la violencia total se declara limpio de culpa, ajeno a los actos terroristas del 11 de setiembre.


    Las Finanzas de bin Laden
    Bancos islámicos y occidentales, organismos de cooperación y poderosas familias constituyen las redes de dólares del terrorista.

    Bin Laden analiza el área de sus redes. Montesinos tiene algo que aclarar al respecto.

    EN el financiamiento del islamismo "hay responsabilidades estadounidenses y sauditas", escribió meses antes del bombardeo de las Torres Gemelas de Nueva York el periodista de investigación Richard Labévière. Durante cinco años se había dedicado a desentrañar la red económica del fundamentalismo islámico e identificó tres núcleos: bancos islámicos y occidentales, organismos de cooperación islámicos y grandes familias islámicas (entre ellas las de bin Laden). Asimismo redes del crimen organizado.

    BANCOS Y PETROLEO

    Hay toda una estrategia geopolítica que arranca desde los días del retiro soviético de Afganistán, logrado por los nacionalistas afganos gracias a la ayuda de la CIA. En esta etapa gana hegemonía en el movimiento islámico el sector sunnita. A partir de entonces, Arabia Saudita y otros reinos petroleros se convierten en financiadores del islamismo.

    El boom del petróleo en los años '70 propició la creación de bancos islámicos. Conforme a la doctrina del islamismo, éstos no podían prestar dinero con intereses, sino dedicarse más bien a la inversión. Esas instituciones van a empezar su acción en los Emiratos Arabes Unidos, Egipto, Kuwait y Qatar. La idea es poner en práctica la daa'wa (la propagación del Islam) en el mundo económico y financiero. Entre los más conocidos de esos bancos están Al Baraka y Dar al-Mal al-Islami, que cuentan con numerosas filiales y oficinas en el exterior. En general, prefieren instalar éstas en Occidente, en particular Estados Unidos y las Bahamas.

    Años atrás, la Unión de Bancos Suizos y el Crédit Suisse habían abierto en el Cercano Oriente, Malasia y Filipinas "Islamic Banks", que trabajaban conforme al derecho islámico. Invertían enormes capitales en el capital de empresas y en el financiamiento de programas inmobiliarios, de desarrollo agrícola y de salud. Utilizaban para ello algunas organizaciones no gubernamentales y otro tipo de asociados.

    Esto ha permitido que existan lazos directos entre los proveedores de fondos y los movimientos islámicos, no siempre fundamentalistas. Se ha indicado que ésta es una forma de lavado de dinero al revés. En lugar de colocar dinero sucio en empresas limpias, se coloca dinero limpio en empresas que a veces son no sólo sucias, sino sanguinarias. Los lugares de colocación son los centros financieros occidentales, los paraísos fiscales y algunos bancos offshore. En nuestro continente, Panamá resulta lugar preferido para estas transferencias.

    EL OTRO CANAL

    El segundo canal que emplea el islamismo, sobre todo la monarquía saudita, son instituciones de ayuda y cooperación como el Islamic Relief, la Liga Islámica Mundial y la Organización de la Conferencia Islámica.

    Estas instituciones sirven, en el fondo, al afán de difundir la ideología islámica al servicio del trono saudita.

    La importancia de esa red queda señalada por su vastedad: se extiende a los países árabes de Africa del Norte, el Extremo Oriente, Asia suroriental, Malasia, Indonesia y Filipinas. La huella de ese influjo está en muchas acciones civiles y militares. Se puede seguir asimismo en numerosos organismos religiosos y culturales, y en organizaciones no gubernamentales que propagan la fe islámica en el sentido sunnita y saudita.

    Local de sospechosa Al Taqwa en Lugano, Suiza.

    LA RAMA BEN LADEN

    El tercer vector del islamismo fanático se apoya en la actividad privada de algunas grandes familias: se habla de las once grandes familias sauditas, y de grandes empresas del mundo árabe-musulmán. La mayor de éstas es la Ben Laden Organization. Este conglomerado se ocupa de la urbanística, las obras públicas y la construcción en el mundo árabe-musulmán.

    La preferencia del régimen de Arabia Saudita se perfila bien en el hecho de que las facturas de los bin Laden son pagadas con prontitud y esmero.

    Yaslem, uno de los 51 ó 53 hermanos (no hay cifra exacta) de Osama bin Laden, instaló en Ginebra, Suiza, un complejo llamado Saoudi Invest Company (Sico), que controla cien compañías offshore. Se especializa en el transporte marítimo y la inmobiliaria, en estrecha relación con sociedades panameñas.

    No todo son negocios. Las finanzas islámicas actúan en acciones bélicas como las de Chechenia o Daghestán. Y, por supuesto, en Afganistán. Se indica que allí se ha producido una "talibanización" del movimiento. Pero la red actúa también, por otros medios, en Uzbekistán, en el suroeste de la China y en muchas otras regiones.

    PODEROSO CABALLERO

    Según la investigación de Labévière, uno de los centros del poder financiero de los hermanos Musulmanes es el banco Al-Tacqwa (La Piedad), que tiene su sede en las Bahamas.

    Esta institución tiene gran influencia en Argelia, Jordania, Líbano y Yemen. Se sabe que financia el Hamas, sector fundamentalista de Palestina y trabaja también en el Asia central -foco de la actual crisis- a través de una organización no gubernamental, Mercy International, que se especializa en el tráfico de armas.

    Después del atentado terrorista del 18 de setiembre de 1997 en Luxor, Egipto, en el que murieron sesenta turistas, entre ellos muchos suizos, una investigación reveló que varias de las personas investigadas eran asociadas de Mercy International. Sin embargo, cuando se exigió al Gobierno suizo explicaciones respecto a por qué no se había investigado al banco, se respondió -extraoficialmente- que no era posible indisponerse con socios de los grandes bancos islámicos.

    "Para la plaza bancaria helvética", dice Labévière, "los fondos sauditas representan entre 100 y 150 mil millones de dólares. Así se comprende cierta lasitud y cierto adormecimiento suizo".

    Este periodista es el que ha señalado cómo el FBI, antes de la tragedia de Nueva York y el Pentágono, estaba en disputa con la CIA, debido a que sus investigaciones hallaban que la central de inteligencia estaba comprometida en acciones terroristas. Eso explicaba, según el autor, por qué autoridades de Washington preferirían capturar a un bin Laden muerto, no a un bin Laden vivo que pudiera resultar comprometedor ante los tribunales.

    UN SUIZO ISLAMICO

    Desde Ginebra, nuestro redactor Ramiro Escobar informa que la fama de paraíso financiero de Suiza volvió a funcionar, exageradamente como siempre, pero ahora con un curioso nombre que rastrear: Youssef Nada, un banquero de origen árabe que ha sentado sus reales en el cantón de Ticino, el sector italiano de la confederación helvética.

    Tal como bin Laden procuraba, allá por los '80, derrocar al Gobierno pro soviético de Afganistán, Nada, en 1954, habría estado involucrado en un intento de golpe contra el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser. Tras el frustrado incidente, se refugió en Campione, un pueblo ubicado en Ticino, pero que está bajo la soberanía de Italia. Se habría ido allí para evitar probables represalias o pesquisas judiciales, precisa Escobar.

    Hoy, Nada es el principal propietario de "Nada Management", institución financiera que hasta el año pasado funcionaba con el nombre de "Al Taqwa", que en idioma árabe quiere decir algo así como "Respeto a Alá". Los servicios secretos y la Comisión Bancaria Suiza (símil de la Superintendencia de Banca y Seguros) ya venían investigando a esta entidad y acaso fue por eso que no sólo cambió su nombre sino que también trasladó su central a Panamá. Sólo dejó una sede en Lugano, capital del cantón de Ticino.

    El principal de los socios de Nada es Ahmed Huber, un suizo de 74 años convertido al Islam, cuyo nombre verdadero es Albert F.A. Huber. Se afirma que apoya no sólo a Hamas sino, además, al Frente Islámico de Salvación (FIS) de Argelia. Tras el ataque contra las Torres Gemelas y el Pentágono, este ex socialista suizo condenó el hecho, pero a la vez admitió que conoció a gente de bin Laden en Beirut, a la que se refirió como "discreta y preparada". ¿Preparada para qué? interroga Escobar.

     


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