Edición Nº 1693

 

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    ARTICULO

    25 de octubre de 2001

    De Vuelta a Villa CHUPON
    Además de tener secuestrado al país durante una década Vladimiro Montesinos acosaba la intimidad de su pareja.

    Jackeline Beltrán fue arrestada en enero de este año a raíz de una medida dictada por el juez del VI Juzgado anticorrupción, Saúl Peña Farfán. Luego de ocho meses y medio de prisión, la medida de detención fue cambiada por arresto domiciliario que hoy cumple en casa de su madre. El lunes 28 volverá a verse con Vladimiro Montesinos para la confrontación entre ambos por el proceso de tráfico de influencias. Nuevos detalles revelan que su ex amante extremadamente celoso, preferiría que no gozara de libertad.

    A pesar de las deslealtades el despecho no es una de sus más grandes debilidades. Derecha: Tal vez sea necesario, más que un fumigador, un detector de micrófonos.

    LAS amantes secretas de los hombres con poder, forman parte de la historia de América. Los fundadores de la patria deben a sus concubinas algunas decisiones que precipitaron felices resultados y numerosos aciertos. Tal fue Manuelita Sáenz, para don Simón Bolívar, y Rosita Campusano para don José de San Martín. Dignos de sus méritos en el campo de batalla y en lances de amor, los libertadores profesaron el liberalismo en todos los aspectos de sus vidas. Tal vez por eso durmieron bien y amaron mejor. Otras cuitas palaciegas fueron diferentes. Entre las más anacrónicas y pintorescas destaca la del Virrey Amat, quien enviaba espías nocturnos para que rondaran la casa de su querida Miquita Villegas, La Perricholi. De haber contado con aparatos electrónicos y micrófonos digitales, como hogaño, no pocos amores furtivos se hubieran disuelto sin dejar huella.

    Si las libertadoras contribuyeron a digna causa y La Perricholi no contribuyó a ninguna, la amante de Vladimiro Montesinos, Jackeline Beltrán Ortega, espera aún a que los jueces determinen -para el justo provecho de futuros cronistas- cuál fue su rol. El ex asesor presidencial ocupa un importante lugar en la página roja local que nadie se atreve a disputarle. No contento con amenazar a magistrados y fiscales, acusa hoy a Jackeline de haberlo chantajeado para liberar a su prontuariado hermanastro Félix Américo Pérez Ortega. Asaltante, comercializador minorista de drogas y habitual beneficiado en la lista de indultos.

    Joselín Valera Beltrán, su hija, se alegra de saberla doblemente libre. Derecha: Una suerte de Otelo ultramoderno actuaba con las técnicas que le enseño el espionaje.

    Dice Vladimiro que Jackie amenazaba con dejarlo si no cumplía con sus caprichos. El síndrome de abandono se apoderó de él a tal extremo que utilizó sofisticados recursos para espiarla. Agentes de Inteligencia dedicados a intervenir llamadas telefónicas de candidatos, parlamentarios, alcaldes y opositores, tuvieron que disipar esfuerzos para garantizar la fidelidad de su dama. El departamento de la Av. 28 de Julio, Miraflores, el colosal inmueble de Playa Arica, la casa de su madre en San Miguel y -por supuesto- sus teléfonos estuvieron intervenidos durante los últimos tiempos del esplendor y decadencia fujimoristas.

    Acusada por asociación ilícita, cohecho, encubrimiento y falsificación de documentos, el juez cambió el mandato de detención por el de comparecencia restringida, dado a que la Beltrán admite sus culpas y promete colaborar con la justicia. Este cambio de guardia no ha sido celebrado por el ex hombre fuerte del SIN, quien obviamente preferiría verla entre rejas.

    Las retozonas tapadas de Lima antigua gozaron del beneficio de la duda y de la discreción de sus amantes. La sociedad del siglo XIX supo premiar, a veces mezquinamente, a las voluntarias libertadoras. Incluso el olvido resultó grato en medio de una comuna conservadora. La Lima desprejuiciada del siglo XXI no se sorprende fácilmente por pecados de alcoba, tanto como se horroriza de esta suerte de Moro de Venecia ultramoderno. ¿Podrá vivir mejor que en una celda aquella quien habitó en residencias donde las paredes escuchaban? (Dante Castro/ Paola Miranda)



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