|
Edición Nº 1697 |
||||||||||||
|
|
||||||||||||
|
|
La Charada Tragicómica
AL cierre de esta edición, circulaba la especie de que los ministros de Defensa, David Waisman, del Interior, Fernando Rospigliosi y de Justicia, Fernando Olivera, terminarían con la insolente cura de silencio a que se sometieron en estos últimos días frente al caso Echaíz. No se trataría de una chifladura más, sino que tratarían de enervar tensiones para que no lleguen a interpelarlos, tal como se esperaba en el corredor de los pasos perdidos. Sabiendo que el Congreso de la República decidirá sobre la interpelación este jueves 22, y que con seguridad la votación sería favorable a sus inquisidores, los ministros indicados asistirán al hemiciclo para informar lo necesario. El único problema sería que se presentarán solos Waisman y Rospigliosi, puesto que Olivera todavía se muestra reacio para asumir los costos políticos de sus peripecias. Todo indica que esta interpelación se efectuaría el 4 de diciembre, pues para que el pedido sea aprobado se requiere de 1/3 de votos hábiles (40 votos). El APRA cuenta con 28 y entre la UN y UPD pueden completar los 12 faltantes. La única parlamentaria con licencia es Martha Chávez; sin embargo, su ausencia no afectaría la votación, ni le quitaría el sueño a nadie. Una vez culminado el proceso decembrista, los congresistas tienen opción de censurar a los ministros o aprobar su decisión. En altas esferas del Ejecutivo se dice con mayor insistencia que la situación de Curly y de Larry es manejable, pero Moe -principal instigador de situaciones engorrosas- está fuera de control (CARETAS 1696). Y es que todavía no es consciente de que esta comedia de errores que ha traído ingratas consecuencias para el gobierno de Alejandro Toledo, aún puede cerrarse con un final feliz. Waisman y Rospigliosi tendrían legítimo derecho de pleitearse con Olivera, puesto que este último los sorprendió con la apresurada "denuncia grave" del abogado José Luis Echaíz Espinoza. Olivera sabía de los hechos denunciados con una semana de anticipación, como confirmó posteriormente, pero citó a sus colegas sólo horas antes de efectuarse la conferencia de prensa del 7 de noviembre, bajo el apremio de quebrarle el espinazo a una conjura montesinista. Al día siguiente se supo que incluso el procurador José Ugaz, quien escuchó el testimonio de Echaíz junto a Olivera, ya lo calificaba de inverosímil. Irresponsablemente, como se recuerda, los ministros mencionados avalaron con su presencia la denuncia pública de Echaíz, sin barruntar que la imagen institucional de la Marina de Guerra iba a quedar maltrecha. "Ninguno de los tres respaldamos la denuncia, a mí sólo me convocaron para dar garantías al abogado", se justificó tardíamente Rospigliosi. DISPARATES A LA ORDEN Lo extraño es que Echaíz ha cambiado su versión de acuerdo a las señales de los tiempos. Resulta que la supuesta reunión con la abogada de Vladimiro Montesinos, Estela Valdivia, que se habría efectuado el 19 de setiembre en el restaurant D'Onofrio de la calle Miguel Dasso (San Isidro), no pudo ocurrir porque ese local en la fecha señalada se encontraba cerrado, tal como lo demuestra CARETAS 1696. Y su increíble ingreso a la Base Naval en condición de "secuestrado" para hablar con el ex asesor, ocurrió después de aceptar desplazarse hasta tres puntos de encuentro en el mismo día. Sin embargo, el licenciado de marras continúa acusando a Estela Valdivia y a Vladimiro Montesinos no sólo por secuestro, sino también por extorsión y encubrimiento, agregando que está dispuesto a confrontarse con ellos. Para muestra, citemos que Echaíz rectifica su versión inicial manifestando el 12 de noviembre que el encuentro con la Valdivia se dio "a la altura" del D'Onofrio. No obstante que en la denuncia presentada a la Fiscalía el pasado martes 6, se lee: ...Al día siguiente (19 de setiembre) recibo una llamada a
mi celular de una voz femenina... indicando que nos reuniríamos
en el D'Onofrio de Dasso, en San Isidro a las 18:00 hrs. Concurro a dicha
reunión y me doy con la sorpresa que quien se encontraba era la
Dra. Estela Valdivia , abogada del inculpado Vladimiro Montesinos (...). ALTERANDO EL CALENDARIO Otra novedad aportada por el imaginativo Echaíz es que habría conversado por primera vez con el Doc dentro de la base naval, no el 18, como aseguró en conferencia de prensa del 7 de noviembre; ni el 20, como sostuvo un día antes de presentar su denuncia al Ministerio Público. Fue -según dice ahora- el 19 de setiembre a las 11.30 de la noche. Casualmente, ese día desde las 8:18 p.m. hasta las 9:55 p.m. estuvo Olivera dentro de la Base Naval haciendo una inspección acompañado por el viceministro Pedro Cateriano, el jefe del INPE, su edecán de la PNP, y otros miembros de su seguridad (CARETAS 1691). "O sea que por poco nos encontramos en la puerta, qué suerte", dice en tono irónico Estela Valdivia. De otro lado, el informe de Inspectoría General de la Marina efectuado en octubre con relación al casete difundido por Telemundo, concluyó en que el 12 y 25 no registraron el retorno de Montesinos desde la sala de audiencias en uno de los controles previos a las celdas. (Las fechas no coinciden con las señaladas por Echaíz). La negligencia motivó el cambio del capitán Max Ríos, entonces jefe del Centro de Reclusión (CEREC) y otros oficiales. Pero fuentes de la Marina indican que en esos días sí se registró el retorno de Montesinos por los dos controles a cargo de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOES). Aquel también es el informe del ex inspector general de la Marina, vicealmirante Jaime Monge Acuña, en octubre pasado. Luego del famoso comunicado del 9 de noviembre, que en base a la nueva investigación desvirtuó la versión de Echaíz, el vicealmirante Monge perdió su ascenso. Le correspondía, de acuerdo a la estructura jerárquica de la Marina, ser el nuevo comandante general de Operaciones Navales (COMOPERNAV). Cuatro días después de ser invitado al retiro el comandante general Alfredo Palacios Dongo, el jueves 15 solicitó Monge a su sucesor, Ricardo Arboccó Licetti, su pase a retiro. El hostigamiento empezó cuando le anunciaron que pasaría a la Comandancia General, sin puesto determinado. La investigación preliminar en la 2a fiscalía anticorrupción determinará la verdad de los hechos. De haber mentido Echaíz, el Código Penal (Art. 402) establece una pena de cárcel no menor de 3 años por denuncia mendaz o falsa, cargo que puede concurrir con el delito de difamación. Aunque la ley estipula prisión sólo para penas mayores a cuatro años, también exige una reparación civil ineludible. El lunes pasado, Arboccó citó a Monge a las 10:00 a.m. en su despacho. Le entregó la R. S. N°ree; 866 firmada por el presidente Toledo y el ministro Waisman, agradeciéndole servicios prestados y aceptando su pase a retiro "por la causal a su solicitud". Solicitud en la que, como es uso castrense, el oficial está prohibido de exponer sus razones. Esta situación ha deteriorado innecesariamente las relaciones entre el Poder Ejecutivo y las Fuerzas Armadas, motivando que grupos interesados en desestabilizar al gobierno o en impedir las investigaciones contra la corrupción del pasado régimen, encuentren nuevos aliados. También el terror puede servir para eludir responsabilidades con otro argumento de chiflados. No en vano Olivera acusa a quienes proponen o respaldan la interpelacion, de complotar con el fujimontesinismo. ¿Será posible encontrar el final tragicómico de esta charada con Moe al frente del Parlamento? ¿O es necesario buscar un sustituto del desaparecido Groucho Marx? (Dante Castro/Paola Miranda).
|
|||||||||||
|
|
||||||||||||