|
Edición Nº 1703 |
|
|||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||
|
|
La Concertación
En el divan
"Cualquier posible cambio en el Gabinete será definido por el Presidente durante el fin de semana", ha dicho Roberto Dañino prolongando así el suspenso entre los ministros -pues Toledo podría decidir más cambios de los previstos- y entre aquellos que se sienten ministeriables. "Cambios, lo que se dice cambios en el Gabinete deben haber, porque nadie nos ha dicho lo contrario y a todos los ministros nos tienen en pindinga", confesó, con tono socarrón, un miembro de éste el martes 8 por la noche. Hasta entonces, Doris Sánchez y David Waisman seguían como firmes candidatos a la baja dentro del Consejo de Ministros. Sobre Luis Solari, el ministro-congresista que debía volver al Legislativo para poner orden en la bancada de Perú Posible, se dijo que posiblemente permanecería algún tiempo más en el Ejecutivo -quizás hasta abril, cuando se inicie la primera legislatura ordinaria en el Congreso-, no tanto por su acertada labor tras el incendio en Mesa Redonda, sino porque ha sabido erigirse como una figura partidaria capaz de apuntalar hábilmente -y hasta de hacer contrapeso al interior del gobierno- al primer ministro Roberto Dañino. Es con la eventualidad de nuevos aires ministeriales -y el tufillo de algunas manzanas podridas tras el respaldo de la bancada de PP a Jorge Mufarech (ver nota previa)- que el gobierno entra a un año en el que la concertación será uno de sus hitos más importantes. Aunque algunos muestran sus dudas. Tanto así que Alan García expresó el lunes 7 que por sobre las distancias que separan su visión del manejo económico de la que tienen Pedro Pablo Kuczynski y Dañino (ver recuadro), temía que las próximas elecciones municipales enrarecieran el diálogo concertador. En predios alanistas se dice que éste estaría sopesando la posibilidad -que plantearía a los otros partidos- de no presentar candidatos ediles en aquellas plazas como Lima, Arequipa, Iquitos y Trujillo donde sus actuales alcaldes serían "bolo fijo" para repetir el plato. La abstención tendría por objeto evitar el clima de confrontación que toda elección trae consigo. Viniendo de una fuerza política con obvias aspiraciones de afianzar su presencia electoral, la iniciativa no deja de llamar la atención. O de mostrar que en algunas zonas AGP preferiría guardar pólvora electoral pensando en el 2006. En lo referente a su relación con el empresariado, puede decirse que el Ejecutivo entró con buen pie al 2002. El martes, Toledo y Raúl Diez Canseco llegaron a la Sociedad Nacional de Industrias para sostener una reunión de trabajo con algunos de los empresarios más influyentes del país. Era la primera vez que un jefe de Estado participaba de una reunión de este tipo en la propia sede de la institución y el detalle no pasó inadvertido para ninguna de las partes. El objetivo era claro: concordar 5 medidas para reactivar la industria nativa. "Aquí tienen un Presidente que ha decidido jugarse por la industria nacional", aseguró Toledo, y anunció el paquete: destinar un mínimo de 500 millones de dólares del total de compras que realiza el Estado anualmente (US$ 1,700 millones), para productos nacionales. Igualmente, establecer un mecanismo para la flexibilización de la deuda tributaria de las empresas, declarar la lucha frontal contra el contrabando y establecer un arancel andino a ser negociado en la próxima Cumbre Presidencial de Países Andinos que se realizará en Cochabamba, Bolivia, a lin de mes. Tan contentos estaban los empresarios que Manuel Yzaga, presidente del gremio, dijo que de concretarse estas medidas se crearían 600,000 puestos de trabajo en los próximos cinco años. Para Toledo y compañía, aquello sonó a música para sus oídos. El lunes 14, cuatro ministros (Economía, Educación, Industria y Trabajo) volverán para reunirse con su Comité Ejecutivo y definir la puesta en marcha de estos anuncios. Así, el gobierno concertaba en el terreno de los hechos con parte del empresariado. Ahora, éste tiene por delante concordar una agenda de gobernabilidad con los movimientos sociales y políticos.
BUSCANDO UN ESQUEMA CONCERTADOR En la SNI el gobierno dio su primer paso concertador en lo que va del 2002. El miércoles 9 tuvo lugar el segundo. Los ex presidentes Fernando Belaunde y Francisco Morales Bermúdez, los líderes políticos Luis Bedoya Reyes, Armando Villanueva del Campo y Javier Diez Canseco, al igual que el politólogo Julio Cotler, fueron convocados a Palacio para que opinaran sobre el esquema concertador que, en las últimas semanas y en base a las numerosas reuniones previas, ha preparado el equipo que lidera Roberto Dañino. Si bien la cita fue privada y reservada, un sabroso anecdotario ha debido desarrollarse cuando Belaunde y Diez Canseco -antagonistas acérrimos en los días de la lucha antisubversiva de los años '80- se dieron las manos y dialogaron. El gobierno ha diseñado un esquema de trabajo que aspira a llegar a sus primeros acuerdos concretos hacia mediados de marzo. El Primer Ministro Roberto Dañino, secundado por una secretaría técnica que ha sido encargada a Alberto Adrianzén (ex asesor de Valentín Paniagua durante su paso por la Presidencia), liderará el proceso. Dañino y Adrianzén serán la dupla encargada de la conducción política de esta definitiva etapa a iniciarse la primera semana de febrero con una reunión en la que el Presidente Toledo firmará, junto a los líderes de las 7 fuerzas políticas participantes (Perú Posible, APRA, Unidad Nacional, FIM, Somos Perú, Acción Popular y UPP), un acuerdo que los comprometa a respaldar las conclusiones del proceso. De acuerdo a una fuente, un esquema a seguir -y que es el más pintado hasta el momento- dividiría los temas en cuatro grandes grupos: Acuerdos Políticos. En el que participarán exclusivamente los partidos y que se centrará en temas como política económica, descentralización y Ley de partidos políticos, por ejemplo. Política Social. Educación, salud, acceso a servicios básicos. Integrado por las fuerzas políticas, colegios profesionales, gremios laborales y empresariales, y representantes de la sociedad civil. Etica Institucional. Tema en el que las organizaciones sociales, Transparencia y la Defensoría del Pueblo, además de discutir un esquema anticorrupción, asumirán como causa común la extradición de Alberto Fujimori. Competitividad. Estrategias que conviertan al país en una economía moderna, productiva y competitiva. Participarán, preferentemente, gremios empresariales y laborales. Este esquema implica un desarrollo escalonado, es decir, primero agotar el diálogo en un grupo antes de pasar al siguiente. De este modo, Dañino dirigiría todo el proceso. La idea en Palacio es culminar en un plazo máximo de seis meses, aunque no faltan algunos que juzgan esta perspectiva bastante ambiciosa. "La concertación no es para preparar un nuevo plan de gobierno, sino para que los actores políticos y sociales se pongan de acuerdo en las metas que es necesario alcanzar para lograr el desarrollo, y con un horizonte mínimo de 20 años", asegura Juan de la Puente. Tal como este mismo consejero explica, es la primera vez que el país acomete una empresa política de estas dimensiones. Toledo y Dañino parecen calibrar adecuadamente el reto. Y desde la otra orilla, se sabe que Lourdes Flores ha reiterado su compromiso de apoyo, lo mismo que el líder aprista. Son las piezas de un complejo tablero que empezará a moverse en los próximos días. (Pedro Tenorio).
|
|||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||