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Edición Nº 1715 |
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Los Sobres Anónimos
Escribe SONIA SULLON B. CON frecuencia cada vez más creciente están llegando sobres anónimos, de diverso tamaño y contenido, a la puerta de los Juzgados Anticorrupción, la Procuraduría Ad Hoc y el Ministerio Público. El que contenía la copia del cheque por US$ 15 mil supuestamente girado al ex ministro de Defensa, general EP (r) Walter Ledesma por parte de Tzvi Sudit, comerciante de armas vinculado a Vladimiro Montesinos, habría llegado a la Procuraduría hace un mes. Tras una investigación preliminar aquí, el procurador adjunto Ronald Gamarra lo llevó a la Fiscalía de la Nación donde las paredes tienen oídos y manos. No pasó ni dos semanas allí y la información se filtró a un diario local, antes que Ledesma fuera citado para declarar. ¿Desde dónde se extiende la mano que trae y lleva documentos con el propósito de desprestigiar a determinadas personas con una reputación bien ganada? Ledesma, quien fue convocado como ministro de Defensa durante el gobierno de transición del presidente Valentín Paniagua, goza de una trayectoria reconocida. En diciembre de 1994 fue pasado injustificadamente a retiro por decisión
de la cúpula militar, cuando todavía tenía cuatro
años por delante en el Ejército. Su carrera fue meteórica.
Estudió en el Colegio Militar Leoncio Prado y a los 15 años
ganó una beca para estudiar en la Escuela Militar de Venezuela.
A los 19 años ya era alférez. En 1989 estuvo en Ayacucho
como jefe de operaciones. En su institución era reconocido por
su experiencia en la lucha antisubversiva, méritos que poco le
valieron ante el progresivo copamiento militar de Hermoza y Montesinos.
En abril de 1995 fue detenido y luego condenado por el Tribunal Militar
a 40 días de reclusión por una entrevista aparecida en CARETAS
1356 en la que hizo un análisis crítico sobre las condiciones
que rodearon el conflicto con Ecuador. Ahora, siete años después el prestigio ganado se somete
a un titular malicioso. La información proporcionada por el Ministerio
Público y publicada atolondradamente consigna inexactitudes graves.
Se dice que de acuerdo a documentación recogida en la Fiscalía
en el año de 1991, cuando supuestamente se giró el cheque
a Ledesma, éste era agregado militar en Israel, lo cual no es exacto.
Ese año Ledesma era comandante de la 9na División Blindada
en Tumbes. Ledesma fue, en efecto, agregado militar pero en 1986, durante
el gobierno de Alan García. Allí se iniciaría su
amistad con Sudit, que entonces era representante de los industriales
israelíes.
Resulta sintomático que la misma modalidad del sobre anónimo se utilizara en agosto del 2001 con el general PNP (r) Ketín Vidal, también integrante del gabinete ministerial del gobierno de transición. Pero en esa oportunidad se llegó más lejos aún. La Fiscal de la Nación, Nelly Calderón lo denunció por haber recibido dinero de Montesinos: US$ 12 mil en 1995. Pero ya el Departamento de Inteligencia Financiero del Tesoro Norteamericano había informado sobre esas transacciones del ex-asesor. La investigación al parecer ha sido archivada. Por estos días en que se recuerdan 10 años del golpe del 5 de abril, crece el rumor sobre un nuevo vladivideo, de esos de los que no se tiene noticia desde hace buen tiempo, que hará temblar. HABLA SUDIT CARETAS buscó en San Isidro a Sudit, protagonista también del episodio. Este con un pie en la puerta de la casa donde reside nos dio su versión. Aceptó que él le giró un cheque por US$ 15 mil a Ledesma en 1991 en calidad de préstamo, dinero que le fue devuelto tiempo después. Según Sudit, Ledesma le había comentado acerca de algunos problemas que tenía para financiar los estudios universitarios de su hijo en los Estados Unidos. Sudit entonces le ofreció el dinero como un préstamo. "Somos muy buenos amigos y me apena todo esto", dijo Sudit. Ahora ser amigo de un procesado en la red de Montesinos, se paga caro. Pero una cosa es el grano y otra la paja.
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