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Edición Nº 1716 |
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Por
FERNANDO VIVAS
BETO derrotó a Cacho en una bronca de barrio. Pero a Cacho lo agarraban por atrás y Beto lo pateaba en la cara. Ortiz, que pretende redimirse cínicamente admitiendo "sí, soy un perverso", está atravesando una de sus rachas malvadas (que no es lo mismo que una mala racha pues suele ir acompañada de buen rating). A veces, la inconformidad con el mundo, pone a uno provocador y creativo,
dando buen espectáculo a punta de golpes efectistas; otras, (auto)destructivo
y patán. La apariencia del conductor puede ser envidiablemente
cool, pero en el fondo probablemente encontremos un caldero de confusiones.
Ojalá cambie de racha. Se ven las caras, pero nunca el corazón, dice una salsa que podría cantarse a la pantalla. Aun en el caso en que la improvisación y el apuro en vivo y en directo obliguen a la espontaneidad, aun cuando sobren los libretos, la sinceridad es sólo un espejismo. Sí, señores porque el conductor es un narciso que se refracta en los varios monitores que rodean su set, en la sonrisa intimidada (y no menos tramposa que la suya) del invitado, en las portadas de los periódicos amarillos que lo agarran de punto.... y se la cree. ¡El sujeto se traga su propia imagen retorcida y puede empezar a actuar de acuerdo a ella! Nosotros pagamos los platos rotos. Genaro Delgado Parker podría tomar el mando del Canal 5 a pesar de ser accionista minoritario. Ha pedido cautelar sus bienes mientras se decide la suerte de Ernesto Schütz, su socio delincuente. El juzgado de Carabayllo le pidió una contracautela, o sea una garantía, que él ya entregó. Genaro fue el inventor de buena parte de lo mejor de la TV y de algo de lo peor. El 5, conducido por él, marcó la pauta en el lanzamiento de géneros, estilos de conducción y hasta en iniciativas de autorregulación. También hizo cátedra en formas de relacionarse con el poder sin necesariamente hipotecar la libertad de prensa. A veces la condicionó, a veces la acicateó. Tantas fueron las presiones que recibió como las que devolvió, hasta que Montesinos le hizo un corralito para darse el gusto de sumarlo a su videoteca y hacerle pasar el peor momento de su carrera. No llegó a haber un pacto (Hildebrandt ya había salido del aire y Montesinos no le llegó a resolver ningún juicio) y su bronca frontal con el poder se reanudó a los pocos meses pero el tonito de esas conversaciones fue demasiado molesto para la audiencia y para los jueces anticorrupción que lo hicieron pasar unas horas en prisión. El Poder Judicial acaba de declararlo inocente en primera instancia. Lo que ahora hace el 4, jorobando al gobierno con periodismo crítico, ya lo hizo Genaro décadas atrás. Lo que no hizo fue echarse para siempre como Schütz y Crousillat. El 5 le daría un estupendo chance para reivindicarse. "Periodistas" se despide de Canal 2. Gustavo Gorriti no ha perdido en buena lid. Tuvo en su contra al público acostumbrado a la media tinta de "Panorama", al discurso criminoso de Lúcar y al sebo farandulero. Pero también tuvo en contra una prejuiciosa resistencia suya a aceptar los ritmos, públicos plurales y ganchos de la televisión. Es una lástima que se le cancele en estas circunstancias pues investigaba, entrevistaba y sabía mucho (aunque nunca se animó a decir todo lo que sabía del poder). Merece un segundo round. En esta confusión de impactos y credibilidades donde el rating mide a los primeros y a veces desprecia a las segundas; Hildebrandt se mantiene como el equilibrio en clave alta, el maestro en el exceso. A diferencia de otros, con él las normas están claras aunque sufran algunas excepciones (p.e. cuando entrevista a una chica linda o cuando tiene alguna personal inquina). Pero al final, a pesar de estar en el caos de América, patea hacia arriba mejor que todos y el público lo sabe y por eso aparece primero en las encuestas donde la población escoge a sus líderes de opinión. Celebro que en reciente sondeo de Analistas y Consultores repita su clásico primer puesto con un índice de 71 y que le siga Zenaida Solís con 45, una buena carta del 13 que pide una antena más caliente. ¡Más luz para la tele!
Escribe LORENA CARAVEDO
Zapeando me doy cuenta, como madre, del maltrato
hacia los niños en nuestra televisión. Todo el mundo está
interesado en "vender" su espacio a cualquier precio por rating, y no
aportan educación que es de lo que nuestro pueblo carece. A ningún
gobierno le convino educar al "cholo", para que no opine ni sepa elegir,
y necesitamos informarnos bien y divertirnos sanamente. ¿Y no es
que somos los reyes de la creatividad? Bueno, hagamos las cosas con inteligencia
y no con viveza. Quiero ver con mi familia un buen noticiero, donde se
informe y no se regodeen con el sufrimiento ajeno, pasando y repasando
el llanto y declaraciones de un niño ¡que es utilizado para
levantar el rating! Quiero un buen programa familiar donde realmente se
aporte lo mejor para recuperar nuestros valores, que últimamente
están al revés, donde todos los malos ejemplos de nuestra
sociedad son los líderes de opinión. Quiero ver que la televisión
peruana se exporte con todo el talento, riqueza e ingenio que tenemos
los peruanos.
Menos Virgen Jaime Bayly vuelve con varias secuencias (entrevista, stand up, concurso musical, quiero ser presidente, el Panamericano, los top ten con chistes a lo David Letterman) pero una sola idea fija: ser un pastiche de nuevo Ferrando, cabeceado con algo de Jeanet Barboza y Raúl Romero, para mencionar sólo estrellas recientes del Canal 5 y de una historia de la TV que conoce de corazón. Que Schütz Jr. pueda ser sucedido por Genaro le preocupa poco pues es amigo de ambos y de todos y de nadie. Jaime se bota pero no se prodiga y guarda tras la zalamería que estaría mejor a las 12 del día que de la noche sus verdaderos motivos. El estilo se perfila cada vez más: Palmeteo a los hombres y paleteo a las chicas, como la tradición manda. Sobre ese sexismo de compromiso la batidera es mucho menos racista que la de Ferrando pues JB es políticamente correcto salvo cuando se dirige a Toledo, su gran punto. "La noche es virgen", segunda temporada intermitente es un giro hacia adentro respecto a su debut, pero de allí puede salir con un programa más original, paródicamente populachero y abierto a asimilar todo tipo de ocurrencias.
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