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Edición Nº 1718 |
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La Molina Ante las graves denuncias formuladas por tres vecinos de La Molina en "Se incendian las Laderas" (CARETAS 1717) ni la autoridad municipal ni la empresa Los Portales han dicho esta boca es mía. Por lo menos, hasta el momento de escribir estas líneas. El único signo de reacción fueron algunos confusos mensajes dejados por teléfono, cuyos textos remitieron a un suceso desarrollado en un país hermano hace muchos años. Lo grave es que la Municipalidad Metropolitana ha ratificado casi en su totalidad la Ordenanza 344, madre del conflicto.
Escribe UN periodista de Caras y Caretas, la prestigiosa revista argentina, recibió la denuncia de varios vecinos que cuestionaban al alcalde de la Boca por haberles ocultado un cambio de zonificación. El periodista se ocupó del tema y escribió un artículo que debía salir en la edición del lunes. Cuál no sería su sorpresa cuando a las cuatro de la tarde del día domingo recibió un mensaje que decía "¿conque se inunda La Boca mi querido Rigoberto, no es cierto?" "Se Inunda la Boca" era el nombre del artículo que debía salir al día siguiente. No saliendo aún de su estupor, el periodista recibió una segunda llamada en la que, identificándose esta vez el alcalde, le espetaba "creía que eras mi amigo, pero eres una verdadera mierda". Expresión que quedó grabada gracias a la precaución del periodista, mas le originó una cierta duda ética con respecto al concepto de amistad y su relación con la impunidad. Pero ésa es una interrogante cuya dilucidación quedó, felizmente, a orillas del Plata. En lo que respecta a La Molina y a los cambios de zonificación, aprobados mediante la Ordenanza 344, CARETAS decidió indagar entre los vecinos cuál era su posición respecto a la construcción en laderas de edificios de densidad media que la nueva disposición permite. Si bien no existe un conocimiento exacto de lo que se pretende, un denominador común es el rechazo a la densificación del distrito y al cambio de calidad de vida que se ha creído alcanzar en La Molina, según se desprende de las siguientes declaraciones*: -Roxana Estevez (29) ingeniera estadística. "Si la zona se tuguriza el peligro de la delincuencia aumentaría; entonces sería necesario poner cercos de seguridad, cerrar las puertas y calles. Hay otros sitios en donde edificar nuevas casas". Cabe aquí anotar que la cantidad de lotes sin edificación en La Molina se calcula entre 5,000 y 8,000 los que, de ser construidos, podrían albergar una población de aproximadamente 30,000 habitantes. -"Vine a vivir hace 25 años a Rinconada del Lago, por la tranquilidad
del lugar y el buen clima" manifiesta César Castillo (aviador jubilado)
para agregar enseguida "no en una zona popular y con riesgo de delincuencia".
Vecinos antiguos de el Sol de La Molina recuerdan cómo hasta hace 15 años las casas estaban rodeadas por cercos vivos. -Jazmín Diener (41), ama de casa. "No estamos de acuerdo (habla por ella y su marido). La Molina no está preparada para tener construcciones en los cerros. El distrito tiene una falla geológica que la hace peligrosa en caso de sismo. ¿Acaso queremos que ocurran desgracias para después hacer los estudios correspondientes?" Touché nuestra idiosincrasia. -"Si hay proyectos de inversión y las normas lo permiten, es bueno que se construya. Pero no se puede tugurizar una zona residencial" expresa Carlos Gonzales (36) administrador; por su parte José Loo (48) economista, dice "no es justo que se vendan terrenos que deberían ser arborizados". De igual temperamento son Ricardo Guerra (jubilado de la Policía Nacional) y su esposa Marina de Guerra "vivimos aquí porque queremos respirar aire puro. Es mejor que los cerros tengan plantas como en la Costa Verde". Esta es la opinión de los vecinos. Opinión que aparentemente no ha sido consultada a la hora de refrendar la Ordenanza 344. En un primer momento los vecinos pensaron que la municipalidad distrital se había puesto la camiseta vecinal y había pedido a la provincial que la anulara. El alcalde Figueroa lo habría declarado así a diferentes medios. Pero en realidad sólo se habría cuestionado una pequeña área (el lote 19) que no representa sino una muy pequeña parte del área a la cual se le ha cambiado la zonificación. Prontamente el Concejo Metropolitano accedió a la revisión y aprobó una nueva ordenanza con la cual, según la arquitecta Elsa Sedano, habría dado por agotada la vía administrativa. Menudo presente griego para los vecinos de La Molina. _______
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