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Edición Nº 1718 |
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La Herencia del General
Escribe SONIA SULLON B. CUANDO en diciembre del 2000, Jacqueline Annie Saucedo Linares, la joven hija del general (r) César Saucedo, ex ministro del Interior y de Defensa, se graduó en la Academia Diplomática del Perú, ya habría tenido a su nombre millonarias cuentas en bancos de los Estados Unidos y la isla Curazao. Para entonces, a sus 27 años era también propietaria de una agencia de viajes en San Isidro y poseedora de 20 hectáreas en el sector La Arenita, en el distrito de Ascope, en Trujillo, tierras que estarían comprendidas en la tercera etapa del proyecto de irrigación Chavimochic. El día de la ceremonia de graduación asistió su padre, también su hermana Jenny Rosemary, quien estudió arquitectura en la Universidad Ricardo Palma. Había motivos para estar felices: tras graduarse, Annie se incorporaba al servicio de la Cancillería. Lejos están hoy los brillos de aquella tarde de graduación. El pasado martes 23, casi dos años después, el general Saucedo fue arrestado y trasladado al penal San Jorge. Trascendió que esa noche su hija Annie, acompañada de otro familiar habría acudido hasta el centro penitenciario llevándole a su padre alimentos, frazadas, prendas de vestir y artículos de aseo personal. Cuando Saucedo fue conducido al penal, llevaba entre manos un escapulario del Señor de los Milagros. Necesario quizás para hacer más llevadero el trance de la prisión. Hombre de absoluta confianza de Fujimori y Montesinos, ministro de Defensa y del Interior en dos oportunidades, así como jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. Saucedo tendrá sin duda mucho que contar. La noche anterior Inés Villa Bonilla, presidenta de la Sala Penal ordenó la detención efectiva de Saucedo, cambiándole el régimen de comparecencia del que gozaba. Los cargos en su contra son por su responsabilidad en el millonario desvío de fondos de las Fuerzas Armadas al SIN, cuando se desempeñó como Comandante General del Ejército (1998-1999). Se le imputa el delito de peculado, en agravio del Estado. La pena máxima es de 8 años de prisión. Un mes atrás el reportaje de CARETAS 1712 dando cuenta que Saucedo paseaba campante a bordo de un BMW a pesar de los graves cargos en su contra, apuró el pedido de la procuradora adjunta en los casos de corrupción, Mercedes Vélez. Ella solicitó a la Sala Penal Especial que se revoque la orden de comparecencia por la de detención efectiva. Y así fue. FONDOS FAMILIARES Pero además de su responsabilidad por haber dispuesto ilícitamente
la transferencia de fondos del Tesoro Público para que lleguen
a manos de Vladimiro Montesinos, Saucedo deberá responder también
por el desvío de fondos públicos para su propio peculio.
Como tantos otros procesados de la red de corrupción -léase
los generales retirados, Nicolás de Bari Hermoza Ríos, Víctor
Malca Villanueva, José Villanueva Ruesta, etc.- Saucedo sucumbió
a la triste modalidad de utilizar a sus hijos como tenedores de cuentas.
Según fuentes judiciales confiables, las dos hijas de Saucedo, Annie y Jenny aparecen como beneficiarias de cuentas por aproximadamente US$ 3 millones en la paradisiaca isla de Curazao. Esos montos inicialmente habrían sido depositados en el Banco Interamericano de Finanzas (BIF), de donde fueron transferidas a cuentas cifradas en la isla Curazao, días después que se tuvo noticia del vladivideo Kouri-Montesinos, que puso en picada al régimen de Fujimori. De acuerdo a las mismas fuentes, Saucedo y sus hijas tendrían además cuentas en el Atlantic Security Bank de los Estados Unidos por no menos de US$ 2 millones. La División de Investigación Financiera (DINFI), descubrió una abultada transferencia de dinero por US$ 444,225.62 de dudoso origen. Las pesquisas empezaron a solicitud del fiscal anticorrupción Alejandro Espino, quien encontró que el militar retirado recibió esa suma de una cuenta del Atlantic Security y fue depositada en otra que tiene en el Banco de Crédito. De acuerdo a manifestaciones proporcionadas ante el Ministerio Público por los testaferros de Montesinos, Víctor Venero y Juan Valencia Rosas, éstos han admitido que uno de sus socios, Luis Duthurburu, manejaba personalmente las cuentas que Saucedo tenía en el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y en el BIF. No es la primera vez que el nombre de las hijas del ex ministro se ve envuelto en el torbellino de la mafia montesinista. Según anteriores declaraciones de Venero -hechas públicas en octubre del 2001 por el diario La República- en junio de 1997 la vivienda de la calle Rinconada del Lago Nº 1515, cuyo valor ascendía a US$ 250 mil, "fue entregada por orden de Montesinos como regalo para Saucedo". Dicho inmueble fue inscrito a nombre de Annie y Jenny Saucedo Linares. Efectivamente, de acuerdo a la oficina de Registros Públicos, dicha propiedad pertenecía originalmente a la Caja de Pensiones Militar-Policial, y después traspasada a la inmobiliaria Santa Angela (que controlaban Venero y Duthurburu) como parte de pago de una deuda, pero el 4 de junio de 1997 la propiedad de La Molina fue inscrita a nombre de las hermanas Saucedo. Se sabe que la Procuraduría Ad-hoc habría solicitado a las autoridades holandesas y norteamericanas el congelamiento de las cuentas. De comprobarse éstas, las hijas de Saucedo podrían ser comprendidas en un proceso penal por enriquecimiento ilícito y encubrimiento real. Resulta sintomático además el movimiento migratorio de las dos hijas de Saucedo. Sólo entre 1998 y el 2001, Annie realizó 22 viajes al exterior. Destaca Estados Unidos como destino principal. También registra dos viajes a Venezuela (en marzo del 2000), un ingreso a Suiza el 12 de marzo del 2001, y otro más a Holanda el 31 de marzo del 2001. Su hermana Jenny, también ha tenido un intenso movimiento migratorio. En el mismo período de tiempo, registra 19 ingresos, la mayoría a EE.UU. Annie actualmente labora en la Cancillería. Se desempeña como tercer secretario de la Dirección de Organismos Económicos de la subsecretaría de Asuntos Multilaterales y Especiales. El día que detuvieron a su padre, Annie no fue a trabajar. CARETAS recibió la información que desde hacía unos días se encontraba con licencia.
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